viernes, 8 de enero de 2016

Ardilla

Te mueves de rama en rama
con la misma agilidad
con que en el cine, Tarzán,
va de liana en liana;
iba por la Costa Brava,
cuando en la copa de un pino
te sorprendí de improviso;
pero... recelas del hombre
y tu cola nos escondes:
¡plis-plas, ya te habías ido!

Pedro Casas Serra

2 comentarios:

  1. Hola, Pedro. Que el nuevo año esté lleno de emociones positivas.

    Me encanta que hayas dedicado un poema a la ardilla, un animal que me gusta mucho.

    Un abrazo.

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  2. Lo mismo te deseo, Fany. La radilla española huye del hombre. En Central Park en cambio no le tiene ningún miedo. Un abrazo.

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