martes, 25 de julio de 2017

A la orillita del mar...

A la orillita del mar
estoy con mi amor jugando;
yo le acabaré besando
si él me comienza a besar.

Si él me comienza a tocar,
yo le acabaré tocando;
a la orillita del mar
estoy con mi amor jugando.

Luna, te vas a ocultar
por no seguirnos mirando;
yo le acabaré abrazando
si él me comienza a abrazar.
A la orillita del mar.

Pedro Casas Serra

Taller de poesía

A Juliana Mediavilla

Un soneto me manda hacer Juliana
poniéndome el de Lope por modelo,
jamás tan lejos vi yo de mí el cielo
como en tan claro día esta mañana.

No me trates tan mal, dulce Juliana,
no me quieras hundir que yo te quiero,
por eso de tu boca solo espero
la dulce miel de la flor más temprana.

Ya que hacerte me mandas un soneto,
no me impongas a Lope por modelo,
deja mi inspiración brotar del cielo.

Que teniendo yo en ti mi amor secreto,
para nada de Lope flores quiero,
pues con las mías solo, amor espero.

Pedro Casas Serra

domingo, 23 de julio de 2017

Albada

Corre, mi niño,
que viene el alba,
corta la noche
su blanca espada.

Dame tus besos,
tu miel guardada,
tus suaves rizos,
tu espalda casta.

Bailan los duendes,
saltan las hadas,
brilla del genio
la luz gemada.

Pedro Casas Serra

sábado, 22 de julio de 2017

Sé que seguís ahí

Cardos que en el verano azuleáis
dando a la tierra un corazón marino,
senderos que orilláis con oro fino
los bosques que las hojas alfombráis,

corrientes que las aguas escanciáis
formando con las piedras concertino,
y osadas, con impulso repentino,
las plantas que encontráis, besando vais,

flores que os ofrecéis y enamoráis,
pájaros que endulzáis con vuestro trino
los cielos que en bandadas ocultáis...

Aunque no os crucéis hoy en mi camino,
bellezas tantas que en el mundo obráis,
sé que seguís ahí -o me imagino.

Pedro Casas Serra

viernes, 21 de julio de 2017

Nadie sabe lo que nadie sabe

Hablan de sonrisas, de luces brillantes,
de bailes, de risas, de amor...
Pero nadie sabe lo que nadie sabe.

Levantan altares, emprenden novenas,
hacen caridades, sufren penitencias...
Cuando nadie sabe lo que nadie sabe.

No importa que lloren, que crucen los dedos,
que luzcan sombrero, que corran...
Porque nadie sabe lo que nadie sabe.

Ahí, donde por fin despertarán...
¿habrá flores? ¿habrá ríos? ¿habrá pájaros?...
¿O envueltos en la noche seguirán?

Al fin y al cabo,
nadie sabe lo que nadie sabe.

Pedro Casas Serra

Cocó

A mi loro, Cocó.

Yo tengo un amigo con mucha pluma,
la mayoría verdes,
pero también rojas, amarillas y azules.

Ahora está enfermo
y no quiere que le demos la medicación.
Cuando lo intentamos,
hecha a volar
y chilla como un condenado.

- Cocó, no te enfades.
Si Juan Ramón y yo
te enrollamos en una toalla
y te metemos una cánula por el pico,
no es por fastidiarte,
es porque el veterinario
nos ha dicho
que si no, te mueres.
Por favor, no nos des la espalda
y dejes de hablarnos,
que te queremos.

Pedro Casas Serra

miércoles, 19 de julio de 2017