sábado, 23 de junio de 2018

Los hiperbóreos

En el norte del norte hay un país
donde la gente vive eternamente
a Apolo dedicando libaciones,
sin discordia, vejez ni enfermedad.

Allí todos son bellos, altos, rubios
y entre música y danzas, esperando
el regreso del dios en el invierno,
pasan los días en total jolgorio.

Pero dicen también que algunos hay
que hastiados de placeres y delicias,
tras celebrar extraordinario ágape

- risueños, coronados y bebidos -
se arrojan desde lo alto de una roca
para ponerse fin: Nada en exceso.

Pedro Casas Serra

jueves, 21 de junio de 2018

Voy a contaros una historia triste

Eran Hero y Leandro dos amantes
a los que separaba el Helesponto.
Leandro, por unirse con su amada,
a nado lo cruzaba cada noche.

En la ventana de su torre, Hero
una luz colocaba para Leandro,
pero estalló una noche una tormenta,
la luz no vio Leandro y se ahogó.

Su cuerpo arrojó el mar días después
y loca Hero al verlo, se dio muerte.
¡Pobres amantes, no se merecían

que tuviera su amor tan triste fin!
Mas yo ya os avisé desde un principio,
no culpéis a los dioses de su mal.

Pedro Casas Serra

miércoles, 20 de junio de 2018

Eos

Cuando Selene desplegó su manto
reinó el silencio sobre el mundo todo:
ríos, bosques, montañas, atendían
que por oriente apareciese Eos.

¡Bella mujer de párpados de nieve
que abandonando el lecho de su cónyuge
Titón, sale al Océano y se eleva,
en sus rosados dedos una antorcha!

Ella a Memnón, su amado hijo, busca,
quien con Príamo a Troya fue a lidiar
muriendo a manos del valiente Aquiles.

¡Pobre mujer, trastabillando huye,
inconsolable va y son sus lágrimas
lo que los hombres llaman el rocío!

Pedro Casas Serra

martes, 19 de junio de 2018

Las trenzas

¡Con mis cabellos haré unas trenzas
y con ellas columpio pa que te mezas!

Entre las pajas anda el nacío,
¡mi niño hermoso, mi Jesús mío!
¡Corre, mi niño, deja el apaño,
que los malvaos van a'cer daño!

Ríen los peces, bailan las flores
al amorcito de mis amores.
Que lleva un aro, todo bonito,
sobre sus rizos por sombrerito.

¡Con mis cabellos haré unas trenzas
y con ellas columpio pa que te mezas!

Vente deprisa, vente pa'quí,
que con sonrisa te recibí.
¡Mi niño hermoso, mi Jesús mío,
como un perrito nada en el río!

No quieras rosas, no quieras trigo,
ninguna cosa lleves contigo.
Más ligerito irás andando
mientras los pájaros siguen cantando.

¡Con mis cabellos haré unas trenzas
y con ellas columpio pa que te mezas!

Pedro Casas Serra

Encargo

Vivamos, puesto que estamos vivos, penas y gozos.
Y no creamos que hay una Faz Inmensa
en la hora grave de la última partida.”
JOAN VINYOLI

Esos ejemplos
sacados de la vida de los pastores de hace mil años,
no me sirven.
Cuando muera, no quiero un funeral religioso.

Ni quiero esquela en el diario,
prefiero que crean que estoy vivo,
pienso que esto me alargará la vida.

Convenido está entonces: que mis exequias sean civiles.

Que no haya discursos. En todo caso, uno corto al final
para agradecer la asistencia
(qué compromiso para quienes hablan:
si te quieren, les cuestan las palabras,
si no te conocen, no valen la pena.)

Canciones sí que me gustaría pero alegres,
tres musicales quedarían bien,
espero que vaya la coral si aún canto.

Mis cenizas - porque quiero que se me incinere -
esparcidlas en un camino de Collserola
como hice yo con las de mi madre.

Pedro Casas Serra

domingo, 17 de junio de 2018

A Joan Vinyoli

Mírame la cara encendida
de viejo sátiro. Qué color
vinoso de vida muy vivida,
ya no recuperable.
JOAN VINYOLI

Tú entonces
- como yo ahora -
no estabas demasiado seguro de nada.
Porque los años
te habían hecho claudicar
de muchas cosas,
en primer lugar del cuerpo,
y sin cuerpo,
¿dónde se asienta todo?

(Pensamos que éramos felices
cuando éramos solo jóvenes.
Ahora que vivimos de las migajas
¿nos hemos vuelto sensatos?
Solo somos viejos.)

Por eso me gustan
tus versos
y lo que dices. Tus versos
porque con los años,
has aprendido a hacerlos
muy bonitos, lo que dices
porque todavía
andas a tientas y en eso
me pareces más honrado que muchos.

¿Para qué seguir?
De joven - cuando te conocí -
te veía como un hombre mayor, gastado, humilde,
preocupado por hacer bien las cosas.
De viejo, he descubierto
que eras un hombre sabio.

Pedro Casas Serra

sábado, 16 de junio de 2018

Mis muertos

¿Quién es aquel que no ha sido invitado
y comparece ahora, de improviso,
como quien se equivoca?
JOAN VINYOLI

Yo por las noches hablo con mis muertos.
Unos vienen tranquilos, otros airados.
No cuentan grandes cosas sino las más triviales:
cómo pasaron el día, cómo durmieron hoy,
qué van a hacer mañana.
Luego nos despedimos hasta el próximo sueño.

Es de lo más normal,
en mis sueños, mis muertos están más vivos
que muchos vivos.

Pedro Casas Serra