domingo, 18 de enero de 2015

Tisbe y Píramo

Aunque su parentela no quería,
Píramo y Tisbe se han enamorado,
de modo que dejaron concertado
que escaparían juntos ese día.

Al alcanzar la fuente en que han quedado,
vio Tisbe a una leona que bebía
-rojas sus fauces de matar ganado-
y su toca perdió mientras corría.

Pues Píramo al llegar, viendo en el suelo
el paño de su amada tinto y roto,
se mató por matar su desconsuelo.

Volvió Tisbe y hallando junto al velo
tendido y muerto al que era su devoto,
con su daga acabó su triste anhelo.

¿Y cuándo fue ese duelo?
Solo sé que ocurría en Babilonia
antes de ser de Persia una colonia.

Pedro Casas Serra

2 comentarios:

  1. Extraordinari, et felicito.
    Francesc Cornadó

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Gràcies per les teves amables paraules, Francesc
      Una abraçada.

      Eliminar