jueves, 15 de enero de 2015

Ese índico corcel...

Ese índico corcel que cruza el monte,
sin rumbo fijo alcanza su destino,
galopa, blanco rayo, el horizonte,
percute con sus cascos el camino.

Al que siguió las huellas el arconte,
no deja que te acerques, yak divino,
de virginal pureza polizonte,
a su arcádica fuente, peregrino.

De alma tornadiza y silenciosa,
purpúrea crin y asta curvilínea,
que besa con su hocico la broncínea
corteza de la selva misteriosa.

Para celar su frente usa tricornio,
tránsfuga del amor, el unicornio.

Pedro Casas Serra

2 comentarios:

  1. Admiro tu arte de versificar siguiendo una rima ordenada y sus perfectos endecasílabos.
    El tema también muy interesante,el mítico unicornio cabalga por tus versos.

    Un abrazo.

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  2. Me alegro de que te haya gustado, Fany.
    Un abrazo.

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