miércoles, 24 de febrero de 2016

El océano de la soledad

He naufragado
y voy a la deriva
por el océano
de la soledad.

¡Quién encontrara
una tabla amiga
a la que asirse
para descansar!

Asido a ella
quizás alcanzaría
la tierra
de la compañía.

Donde todo animal
tiene pareja
y todo pájaro
anida.

*

Querido amigo:
No te pido otra cosa
que algo de compañía
de la que andas sobrado.

Porque estoy perdido
en un laberinto
que crece
con el tiempo.

Mis palabras
chocan en sus paredes,
retumban
y me vuelven.

Necesito alguien
en quien confiar,
con quien hablar,
a quien escuchar.

De lo contrario,
voy replegándome
en mí mismo
como un feto.

Pedro Casas Serra

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