jueves, 31 de diciembre de 2015

Cerdo

Personaje de algún cuento
de los que escuché en la infancia,
guardas aún la fragancia
de María Salamiento;
pero -para qué te miento-
no dejas de ser tocino,
y regado con buen vino,
chorizo y lomo en la mesa,
¡no serás del lobo presa,
sino del hombre, cochino!

Pedro Casas Serra

martes, 29 de diciembre de 2015

Mariquita

Rojo invertebrado,
tu caparazón
parece un blusón
de negro moteado.
Mas eres alado.
Si alguno, al pasar,
te quiere tomar,
de la hoja al cielo
emprendes el vuelo
para así escapar.

Pedro Casas Serra

Plátano

PLÁTANO

In memoriam

Vivía ante mi puerta un verde anciano
que al cruzar el umbral me saludaba,
¿dónde se fue la sombra que me daba,
llegados los calores del verano?
Era suave su luz, fuerte su mano
que surgía del fondo de la tierra;
condecorado héroe de guerra,
batalló hasta la muerte su destino,
que en ruidoso final, le sobrevino
bajo negra y siniestra motosierra.

Pedro Casas Serra

domingo, 27 de diciembre de 2015

Cisne

Largo bastón con plumero,
haces puntas en el lago,
no he de decir por halago
que oyendo tu canto muero;
negro, blanco o bien damero,
no hay quien supere en ganancia
tu deslizar con prestancia
sobre un mundo de cristal:
no hay un ballet animal
de ave con tal elegancia.

Pedro Casas Serra

sábado, 26 de diciembre de 2015

Gato

Unos te ven persiguiendo
ratones por los zaguanes,
otros -tiernos ganapanes-
tras el ovillo corriendo;
yo te prefiero tremendo,
quieto, altivo, de perfil,
hace cinco veces mil
montar guardia a las razones,
de los tiesos faraones,
en jeroglífico añil.

Pedro Casas Serra

viernes, 25 de diciembre de 2015

Asno y buey

En el portal ha nacido,
apurado y pequeñuelo,
bebé caído del cielo
que a todos ha sonreído.
¡Bienvenido, bienvenido!
le dice enseguida el buey,
aunque fuera de la ley
por sirio y por refugiado,
te haré un lugar a mi lado
y trataré como a un rey.

En el portal ha nacido,
apurado y pequeñuelo,
bebé caído del cielo
que a todos ha sonreído.
¡Bienvenido, perseguido!
le dice el asno a su vez,
te sacaré de la hez,
dulce morillo azulado,
y lameré con cuidado
y coronaré con fez.

En el portal ha nacido,
apurado y pequeñuelo,
bebé caído del cielo
que a todos ha sonreído.
¡Bienvenido, bendecido!
la boca de oreja a oreja,
rebuzna y muge en pareja
asno y buey al malparado,
aquí estarás abrigado
aunque falte alguna teja.

Pedro Casas Serra

jueves, 24 de diciembre de 2015

Pavo

Entre pan, higos y miel,
en una cesta metido,
por festejar al nacido,
me llevan delante de él.
¡Ay, qué mundo tan cruel!
Viéndolo ágil y fuerte,
muchos lamentan su suerte
que lo llevará al calvario:
en sentido culinario,
más lamento yo mi muerte.

Pedro Casas Serra

miércoles, 23 de diciembre de 2015

Rata

Rata de cloaca, eres
por todos menospreciada,
siendo la más denostada
de todas tus congeneres;
mas te prometo, por Ceres,
que he de romper una lanza,
si acaso mi voz alcanza
para defenderte hoy:
más blancas, seguro estoy,
llenan de oro su panza.

Pedro Casas Serra

martes, 22 de diciembre de 2015

Averío

Al Grupo Metáfora

En poético averío
nos reunimos los jueves,
quemen soles, hielen nieves,
sobre cualquier desafío;
es por eso que confío
que nuestro piar no acabe,
y que tanto canto de ave
dé, de versos, un buen caldo,
dé, de rimas, un buen saldo
y deje un regusto suave.

Pedro Casas Serra

lunes, 21 de diciembre de 2015

Avión

De mi ventana veo, por el cielo,
tu vuelo plateado de mecano,
que a Barcelona vuelve en el verano
y en el campo del Prat, hueva en el suelo;
nidada variopinta de polluelo,
de distinto piar y poca pluma,
enseguida se llega hacia la espuma
de la Costa Dorada, y si nublada,
cambia de rumbo toda la bandada
y a la visita de Gaudí se suma.

Pedro Casas Serra

sábado, 19 de diciembre de 2015

Águila

Águila de los Habsburgo,
símbolo de realeza,
que, con tu doble cabeza,
señoreabas el burgo;
no te sorprendas si hurgo
en tu árbol genealógico,
que no deja de ser lógico
con tanto emparejamiento,
se extinguiera ese portento
de fealdad morfológico.

Pedro Casas Serra

Cotorra

Llegada de la Argentina,
no sé quien la liberó,
pero enseguida pobló
la urbe de esquina a esquina;
mira si es parlanchina
que se la oye de lejos,
y si entras en sus manejos,
forma algarabía tal,
y trata de igual a igual
como siendo amigos viejos.

Pedro Casas Serra

viernes, 18 de diciembre de 2015

Can

Can Cancerbero que, fiel,
cumples tu grave misión,
déjame en esta ocasión
cruzar las puertas del ciel;
que si en la memoria él
lamía siempre mi mano,
seme esta vez buen hermano
por el amor que le tuve,
que ya la cuesta me sube
y quiero llegar cristiano.

Pedro Casas Serra

jueves, 17 de diciembre de 2015

Paloma

En templos representada
como espíritu de Dios,
formas, con las otras dos,
la Trinidad consagrada;
ninguna tan esperada
pasada la gran tormenta,
pues tu regreso impacienta
con rama de olivo en pico:
más que otro cualquier perico,
tu aparición nos contenta.


Pedro Casas Serra

miércoles, 16 de diciembre de 2015

Loro

Loro del Brasil, tú eres
verde como la manzana
que ilumina la mañana
del árbol en que vivieres;
eres de los pocos seres
que, nacido portugués,
consigue aprender después
cualquier palabra del mundo,
que repite “ad nauseabundo”
del derecho y del revés.

Pedro Casas Serra

martes, 15 de diciembre de 2015

“SOMA DE MALOGROS NOVES FORA TUDO” de Thiago de Mello (De Poesia comprometida com a minha e a tua vida, 1975)

SOMA DE MALOGROS NOVES FORA TUDO

Com o desperdício de cores,
selo o fim dos meus amores.
Amor pode ser começo
de si mesmo a cada instante.
Fico no fim que mereço.

Sei que perdi: me apostei
inteiro. Mas aprendi
que não dependo (e ninguém)
só de mim para me dar.
É repartido que posso
vir um dia a merecer
a flama ardendo serena,
que resolve a diferença
entre viver e morrer.

Sei que perdi. Mas ganhei.
Thiago de Mello, Poesia comprometida com a minha e a tua vida, 1975.
SUMA DE NUEVOS FRACASOS OBSOLETOS

Con derroche de colores,
sello el fin de mis amores.
Amor puede ser comienzo
de sí mismo en cada instante.
Alcanzo el fin que merezco.

Sé que perdí: me aposté
entero. Pero aprendí
que no dependo (y ninguno)
sólo de mí para darme.
Esta dispuesto que puedo
lograr merecer un día
la llama ardiendo serena,
que aclara la diferencia
entre vivir y morir.

Sé que perdí. Mas gané.

Thiago de Mello, Poesía comprometida con mi vida y la tuya, 1975.
(Versión de Pedro Casas Serra)

lunes, 14 de diciembre de 2015

“RECADO DE COMPANHEIRO” de Thiago de Mello (De Poesia comprometida com a minha e a tua vida, 1975)

RECADO DE COMPANHEIRO

Para que não chegue o dia
em que a flama da esperança
que arde no chão de teu dia
amanheça recoberta
de uma fuligem tão fria
como um ferrão de incerteza
no azul da alegria;
para que esse dia – e é o dia
em que te começa a morte –
não chegue, tens de guardar
dia a dia, mesmo doendo,
o amor no teu coração:
sabendo que amor só cresce
quando se reparte inteiro
e se deixa de crescer
de ser amor também deixa…
Thiago de Mello, Poesia comprometida com a minha e a tua vida, 1975.
AVISO DE COMPAÑERO

Para que no llegue el día
en que la llama de la esperanza
que arde en el suelo de tu día
amanezca recubierta
de un hollín tan frío
como la picadura de la incertidumbre
en el azul de la alegría;
para que ese día – y es el día
en que comienza tu muerte –
no llegue, tienes que guardar
día a día, aún doliéndote,
el amor en tu corazón:
sabiendo que el amor sólo crece
cuando se reparte entero
y si deja de crecer
también deja de ser amor…

Thiago de Mello, Poesía comprometida con mi vida y la tuya, 1975.
(Versión de Pedro Casas Serra)

domingo, 13 de diciembre de 2015

“QUEM É QUEM” de Thiago de Mello (De Poesia comprometida com a minha e a tua vida, 1975)

QUEM É QUEM

Posso dizer: estou pronto
para me dar ao que vier.
Posso errar, mas não por medo
de me ser no que fizer.

Quem me pode responder
que sabe ser, sendo inteiro
fiel e simples, sendo a tudo
que faz e não quer fazer?
Thiago de Mello, Poesia comprometida com a minha e a tua vida, 1989.
QUIÉN ES QUIÉN

Puedo decir: estoy presto
para darme a aquel que venga.
Puedo errar, mas no por miedo
de no estar en el quehacer.

¿Quién me puede responder
que estar sabe, estando entero
fiel y simple, estado en todo
lo que hace y no quiere hacer?

Thiago de Mello, Poesía comprometida con mi vida y la tuya, 1989.
(Versión de Pedro Casas Serra)

sábado, 12 de diciembre de 2015

“PARA OS QUE VIRÃO” de Thiago de Mello (De Poesia comprometida com a minha e a tua vida, 1975)

PARA OS QUE VIRÃO

Como sei pouco, e sou pouco,
faço o pouco que me cabe
me dando inteiro.
Sabendo que não vou ver
o homem que quero ser.

Já sofri o suficiente
para não enganar a ninguém:
principalmente aos que sofrem
na própria vida, a garra
da opressão, e nem sabem.

Não tenho o sol escondido
no meu bolso de palavras.
Sou simplesmente um homem
para quem já a primeira
e desolada pessoa
do singular – foi deixando,
devagar, sofridamente
de ser, para transformar-se
— muito mais sofridamente —
na primeira e profunda pessoa
do plural.

Não importa que doa: é tempo
de avançar de mão dada
com quem vai no mesmo rumo,
mesmo que longe ainda esteja
de aprender a conjugar
o verbo amar.

É tempo sobretudo
de deixar de ser apenas
a solitária vanguarda
de nós mesmos.
Se trata de ir ao encontro.
(Dura no peito, arde a límpida
verdade dos nossos erros.)
Se trata de abrir o rumo.

Os que virão, serão povo,
e saber serão, lutando.

Thiago de Mello, Poesia comprometida com a minha e a tua vida, 1989.


PARA LOS QUE VENDRÁN

Como sé poco, y soy poco,
hago lo poco que puedo
dándome entero.
Sabiendo que no veré
el hombre que quiero ser.

Ya sufrí lo suficiente
para no engañar a nadie:
lo primero a los que sufren
en propia vida, la garra
de la opresión, y ni saben.

No tengo el sol escondido
en mi bolsa de palabras.
Simplemente soy un hombre
para quien ya la primera
y desolada persona
del singular – fue dejando,
despacio, sufridamente
de ser, para transformarse
— mucho más sufridamente —
en la primera y profunda persona
del plural.

No importa que dé: ya es tiempo
de avanzar, manos unidas,
con quien lleva el mismo rumbo,
aunque aún lejos esté
de aprender a conjugar
el verbo amar.

Y sobre todo ya es tiempo
de dejar de ser apenas
la solitaria vanguardia
de nosotros mismos.
Se trata de ir al encuentro.
(Dura en el pecho, arde la límpida
verdad de nuestros errores.)
Se trata de estrenar rumbo.

Los que vendrán, serán pueblo,
y sabrán saber, luchando.

Thiago de Mello, Poesía comprometida con mi vida y tu vida, 1989.
(Versión de Pedro Casas Serra)

viernes, 11 de diciembre de 2015

“O QUE ME ESPANTOU” de Thiago de Mello (De Poesia comprometida com a minha e a tua vida, 1975)

O QUE ME ESPANTOU

Não foi a multidão indo para casa
(nós no meio dela, disfarçando),
cabeça baixa, as pernas pesadas,
seguindo a ordem que o inimigo lhe dava.
Eram operários, homens e mulheres.
Eram homens de todas as idades,
subindo silenciosos a Grande Avenida.
Nenhum brado, nenhum braço erguido.
Nem foi a organização perfeita do inimigo,
a pontaria espantosa de seus aviões,
o rigor implacável do seu ódio.
Nem a ingenuidade dos que atenderam
ao turvo e meloso apelo
da monstruosidade humana
repetido pelo rádio.
Pois acreditaram na idiosincrasia,
e de mão beijada se entregaronam
ao reino das trevas e do ranger de dentes,
onde até hoje, tirante os que foram mortos,
aprendem todos os escalões do escárneo.
O que me espantou foi o assombro
que de repente, desorbitado,
o chão fugindo, o ar faltando,
eu vi se erguer no olhar, no peito,
nas mãos que não se achavam,
daquele companheiro
marinheiro de tanto mar,
quando ele compreendeu,
depois de tanto acreditar amando,
que as barricadas, os grupos de combate,
os cordões de milhares, a vanguarda de fogo,
não íam chegar, não íam se erguer, não,
e que os planos e projetos de resistência
(escorriam de brasa as suas lágrimas)
eram planos e projetos de palavras.
Thiago de Mello, Poesia comprometida com a minha e a tua vida, 1975.
LO QUE ME ASUSTÓ

No fue la multitud yéndose a casa
(nosotros dentro de ella, simulando),
cabeza gacha, las piernas cansadas,
siguiendo ordenes del enemigo.
Eran obreros, hombres y mujeres.
Eran hombres de todas las edades,
subiendo silenciosos la Avenida.
Ningún clamor, ni brazo levantado.
Ni fue la organización del enemigo,
la asombrosa puntería de sus aviones,
el rigor implacable de su odio.
Ni la simpleza de los que atendieron
al turbio y endulzado llamamiento
de la monstruosidad humana
repetido por la radio.
Pues creyeron en la idiosincrasia de la gente,
y sin pedir nada a cambio se entregaron
al reino de tinieblas y crujir de dientes
donde hasta hoy, exceptuado los que asesinaron,
conocen todos los peldaños del escarnio.
Lo que me asustó fue el asombro
que de repente, desorbitado,
hundiéndose la tierra, faltando el aire,
vi alzarse en la mirada, en el pecho,
en las manos que no se encontraban,
de aquel compañero
marinero curtido,
cuando entendió,
tras tanto creer en el amor,
que las barricadas, los grupos de combate,
las miles de hileras, la vanguardia de fuego,
no iban a llegar, no iban a levantarse, no,
y que los planes y proyectos de resistencia
(sus ardientes lágrimas escurrían)
eran planes y proyectos sólo de palabras.

Thiago de Mello, Poesía comprometida con mi vida y la tuya, 1975.
(Versión de Pedro Casas Serra)

jueves, 10 de diciembre de 2015

“O CAJUEIRO ENSINADO” de Thiago de Mello (De Poesia comprometida com a minha e a tua vida, 1975)

O CAJUEIRO ENSINADO

Por medo de perder pouco,
acabaste te perdendo.
Não quiseste te dar todo
e terminaste sem nada.
Não sentiste o ferrão feio
cavando devagarinho
o fundo verde do peito.
(Por que era verdade. Tu sabes).
Nem sequer te perguntaste
porque as janelas se foram
fechando no teu olhar.
Ainda podes caminhar,
quando anoitece demais,
debaixo dos cajueiros.
Mas as suas flores tenras
não te reconhecem mais.
Suas folhas orvalhadas
se esqueceram do teu nome
e mal relembram o teu riso
que era uma festa de infância.
Sem embargo, falas forte,
te vestes de opaca azul,
atravessas a avenida,
ris alto e muito: animal
balofo e só, meu irmão.
Thiago de Mello, Poesia comprometida com a minha e a tua vida, 1989.
El ANACARDO ENSEÑADO

Por miedo de perder poco,
finalizaste perdiéndote.
No quisiste darte todo
y terminaste sin nada.
No sentiste el aguijón
cavando poquito a poco
el fondo verde del pecho.
(Porque era verdad. Lo sabes).
Siquiera te preguntaste
porque las ventanas fueron
cerrándose en tu mirar.
Puedes aún caminar,
cuando más va anocheciendo,
debajo los anacardos.
Pero sus flores lozanas
no te reconocen más.
Sus hojas con el rocío
se olvidaron de tu nombre
y casi hasta de tu risa
que era jolgorio infantil.
Sin embargo, hablas alto,
te vistes de azul oscuro,
atraviesas la avenida,
ríes fuerte y mucho: bestia
fondona y sola, mi hermano.

Thiago de Mello, Poesia comprometida com mi vida y la tuya, 1989.
(Versión de Pedro Casas Serra)

miércoles, 9 de diciembre de 2015

“NÃO SOMOS MELHORES” de Thiago de Mello (De Poesia comprometida com a minha e a tua vida, 1975)

NÃO SOMOS MELHORES

A vida repartida dia a dia
com quem vinha querendo que a vida
pudesse um dia ser vida,
posso dizer que alguma coisa aprendi
(primeiro com amargura,
depois com essa dolorida lucidez
que nos ensina a ver nossa feiúra.)

Aprendi, por exemplo,
que não somos os melhores.
Custou, mas aprendi.
Tempo largo levei para enxergar
que era de puro desamor a chama
que crescia no olhar do companheiro.

Não somos nem melhores nem piores.
Somos iguais. Melhor é a nossa causa.

Todos os que chegamos dessas águas
barrentas e burguesas, para dar
(pouco sabemos dar) uma demão
na roda e transformar a vida injusta
dos que conhecem mesmo a banda podre,
mostramos a nós mesmos, mais que aos outros,
a face verdadeira que levamos.

É repetir: melhor é a nossa causa.
Mas no viver da vida, a vida mesma,
quando é impossível disfarçar,
quando não se pode ser nada mais
do que o homem que a gente é mesmo,
na prática cotidiana da chamada vida,
que é a verdadeira prática do homem,
fomos sempre e somente como os outros,
e muitas vezes como os piores dos outros,
os que estão do outro lado,
os que não querem, nem podem, nem pretendem
mudar o que precisa ser mudado
para que a vida possa um dia
ser mesmo vida, e para todos.
Thiago de Mello, Poesia comprometida com a minha e a tua vida, 1975.


NO SOMOS MEJORES

De compartir la vida día a día
con quien quería que la vida
pudiera ser vida un día,
puedo decir que aprendí algo
(primero con amargura,
después con esa dolorida lucidez
que nos enseña a ver nuestra fealdad.)
Aprendí, por ejemplo,
que no somos los mejores.
Me costó, pero lo aprendí.
Tardé mucho en descubrir
que era de puro desamor la llama
que crecía en la mirada del compañero.

No somos mejores ni peores.
Somos iguales. Lo que es mejor es nuestra causa.

Todos los que llegamos de las aguas
fangosas y burguesas, para echar
(sabemos poco) una mano
a la rueda y transformar la vida injusta
de los que aún conocen su lado podrido,
nos mostramos a nosotros mismos, más que a los otros,
nuestra verdadero rostro.
Repito: lo mejor es nuestra causa.
Pero en el vivir de la vida, de la vida misma,
cuando no se puede disfrazar,
cuando no se puede ser nada
más que el hombre que todo el mundo es,
en la cotidiana práctica de la llamada vida,
que es la verdadera práctica del hombre,
fuimos siempre solamente como los otros,
y muchas veces como los peores de los otros,
los que están al otro lado,
los que no quieren, ni pueden, ni pretenden
cambiar lo que necesita ser cambiado
para que la vida pueda ser un día
siquiera vida, y serlo para todos.
Thiago de Mello, Poesía comprometida con mi vida y la tuya, 1975.
(Versión de Pedro Casas Serra)

martes, 8 de diciembre de 2015

“NÃO APRENDO A LIÇÃO” de Thiago de Mello (De Poesia comprometida com a minha e a tua vida, 1975)

NÃO APRENDO A LIÇÃO

A lição de conviver,
senão de sobreviver
no mundo feroz dos homens,
me ensina que não convém
permitir que o tempo injusto
e a vida iníqua me impeçam
de dormir tranquilamente.
Pois sucede que não durmo.

Frente à verdade ferida
pelos guardiães da injustiça,
ao escárnio da opulência
e o poderio dourado
cujo esplendor se alimenta
da fome dos humilhados,
o melhor é acostumar-se,
o mundo foi sempre assim.
Contudo, não me acostumo.

A lição persiste sábia:
convém cabeça, cuidado,
que as engrenagens esmagam
o sonho que não se submete.
E que a razão prevaleça
vigilante e não conceda
espaços para a emoção.
Perante a vida ofendida
não vale a indignação.
Complexas são as causas
do desamparo do povo.
Mas não aprendo a lição.
Concedo que me comovo.
Thiago de Mello, Poesia comprometida com a minha e a tua vida, 1975.


NO APRENDO LA LECCIÓN

La lección de convivir,
sino de sobrevivir
en el mundo cruel del hombre,
me enseña que no conviene
permitir que el tiempo injusto
y la vida inicua impida
que duerma tranquilamente.
Pues sucede que no duermo.
Frente a la verdad herida
por guardianes de injusticia,
la afrenta de la opulencia
y el poderío dorado
cuyo esplendor se alimenta
del hambre del humillado,
es mejor acostumbrarse,
el mundo fue siempre así.
Pero, yo no me acostumbro.
La lección insiste sabia:
falta cabeza, cuidado,
que los engranajes chafan
el sueño que no claudica.
Y que la razón se imponga
vigilante y no conceda
lugar para la emoción.
Ante la vida ofendida
no vale la indignación.
Complejos son los motivos
del desamparo del pueblo.
Mas no me sé la lección.
Admito que me conmuevo.
Thiago de Mello, Poesía comprometida con mi vida y la tuya, 1975.
(Versión de Pedro Casas Serra)

lunes, 7 de diciembre de 2015

“MORMAÇO DE PRIMAVERA” de Thiago de Mello (De Poesia comprometida com a minha e a tua vida, 1975)

MORMAÇO DE PRIMAVERA

Entre chuva e chuva, o mormaço.
A luz que nos entrega o dia
não dá ainda para distinguir
o sujo do encardido,
o fugaz, do provisório.
A própria luz é molhada.
De tão baça, não me deixa
sequer enxergar o fundo
dos olhos claros da mulher amada.

Mas é com esta luz mesmo,
difusa e dolorida,
que é preciso encontrar as cores certas
para poder trabalhar a Primavera.
Thiago de Mello, Poesia comprometida com a minha e a tua vida, 1975.


BOCHORNO DE PRIMAVERA

Entre lluvia y lluvia, el bochorno.
La luz que nos entrega el día
no permite distinguir aún
lo sucio de lo manchado,
lo fugaz, de lo provisional.
La misma luz está mojada.
De tan mate, no me permite
siquiera observar el fondo
de los ojos claros de la mujer amada.

Pero incluso con esta luz,
difusa y dolorida,
es preciso encontrar los colores correctos
para poder trabajar en Primavera.

Thiago de Mello, Poesía comprometida con mi vida y la tuya, 1975.
(Versión de Pedro Casas Serra)

domingo, 6 de diciembre de 2015

“É PRECISO FAZER ALGUMA COISA” de Thiago de Mello (De Poesia comprometida com a minha e a tua vida, 1975)

É PRECISO FAZER ALGUMA COISA

Escrevo esta canção porque é preciso.
Se não a escrevo, falho com um pacto
que tenho abertamente com a vida.
E é preciso fazer alguma coisa
para ajudar o homem.
Mas agora.
Cada vez mais sozinho e mais feroz,
a ternura extraviada de si mesma,
o homem está perdido em seu caminho.
É preciso fazer alguma coisa
para ajudá-lo. Ainda é tempo.
É tempo.
Apesar do próprio homem, ainda é tempo.
Apesar dessa crosta que cultivas
com amianto e medo, ainda é tempo.
Apesar da reserva delicada
das toneladas cegas mas perfeitas
de TNT pousada sobre o centro
de cada coração — ainda é tempo.
No Brasil, lá na Angola, na Alemanha,
na ladeira mais triste da Bolívia,
nesta poeira que embaça a tua sombra,
na janela fechada, no mar alto,
no Próximo Oriente e no Distante,
na nova madrugada lusitana
e na avenida mais iluminada
de New Yoirk. No Cuzco desolado
e nas centrais atômicas atônitas,
em teu quarto e nas naves espaciais
— é preciso ajudá-lo.
Nas esquinas
onde se perde o amor publicamente,
nas cantigas guardadas no porão,
nas palavras escritas com acrílico,
quando fazes o amor para ti mesmo.
Na floresta amazônica, nas margens
do Sena e nos dois lados deste muro
que atravessa a esperança da cidade
onde encontrei o amor
— o homem está
ficando seco como um sapo seco
e a sua casa já se transformou
em apenas local de seu refúgio.
Lá na Alameda de Bernardo O′Higgins
e no sangue chileno que escorria
dos corpos dos obreiros fuzilados,
levados para a fossa em caminhões
pela ferocidade que aos domingos
sabe se ajoelhar e cantar salmos.
Lá na terra marcada como um boi
pela brasa voraz do latifúndio.
Dentro do riso torto que disfarça
a amargura da tua indiferença,
na mágica eletrônica dourada,
no milagre que acende os altos-fornos,
no desamor das mãos, das tuas mãos,
no engano diário, pão de cada noite,
o homem agora está, o homem autômato,
servo soturno do seu próprio mundo,
como um menino cego, só e ferido,
dentro da multidão.
Ainda é tempo.
Sei por que canto: se raspas o fundo
do poço antigo da tua esperança,
acharás restos de água que apodrece.
É preciso fazer alguma coisa,
livrá-lo dessa situação voraz
da engrenagem organizada e fria
que nos devora a todos a ternura,
a alegria de dar e receber,
o gosto de ser gente e de viver.
É preciso ajudar.
Porém primeiro,
para poder fazer o necessário,
é preciso ajudar-me, agora mesmo,
a ser capaz de amor, de ser um homem.
Eu que também me sei ferido e só,
mas aconchego este animal sonoro
que reina poderoso em meu peito.
Thiago de Mello, Poesia comprometida com a minha e a tua vida, 1975.

ES PRECISO HACER ALGO

Escribo esta canción porque es preciso.
Si no la escribo, falto al pacto
que abiertamente tengo con la vida.
Y es preciso hacer algo
para ayudar al hombre.
Pero ya.
Cada vez más solo y más feroz,
extraviada de sí misma la ternura,
el hombre está perdido en su camino.
Es preciso hacer algo
para ayudarlo. Aún es tiempo.
Es tiempo.
A pesar del propio hombre, aún es tiempo.
A pesar de esa costra que cultivas
con amianto y miedo, aún es tiempo.
A pesar de la delicada reserva
de las ciegas pero perfectas toneladas
de TNT puestas sobre el centro
de cada corazón — aún es tiempo.
En Brasil, allá en Angola, en Alemania,
en la ladera más triste de Bolivia,
en la polvareda que levanta sombra,
en la ventana cerrada, en la alta mar,
en el Próximo Oriente y en el Lejano,
en la nueva madrugada lusitana
y en la avenida más iluminada
de New York. En el Cuzco desolado
y en las centrales atómicas atónitas,
en tu cuarto y en las naves espaciales
es preciso ayudarlo.
En las esquinas
donde se pierde públicamente el amor,
en las canciones guardadas en el sótano,
en las palabras escritas con acrílico,
cuando te haces el amor a ti mismo.
En la selva amazónica, en las orillas
del Sena y en los dos lados de este muro
que atraviesa la esperanza de la ciudad
donde encontré el amor
— el hombre se está
quedando seco como un sapo seco
y su casa se transformó ya
en sólo su lugar de refugio.
Allá en la Alameda de Bernardo O'Higgins
y en la sangre chilena que escurría
de los cuerpos de los obreros fusilados,
llevados a la fosa en camiones
por la ferocidad que los domingos
sabe arrodillarse y cantar salmos.
Allá en la tierra marcada como un buey
por la brasa voraz del latifundio.
Dentro de la risa tonta que disfraza
la amargura de tu indiferencia,
en la mágica electrónica dorada,
en el milagro que enciende los altos hornos,
en el desamor de las manos, de tus manos,
en el diario engaño, pan de cada noche,
está ahora el hombre, el hombre autómata,
triste siervo de su propio mundo,
como un niño ciego, solo y herido,
dentro de la multitud.
Aún es tiempo.
Sé por qué canto: si rascas el fondo
del viejo pozo de tu esperanza,
hallarás restos de agua que se pudre.
Es preciso hacer alguna cosa,
librarlo de esa voraz situación,
del engranaje organizado y frío
que nos devora a todos la ternura,
la alegría de dar y recibir,
el gusto de ser persona y de vivir.
Es preciso ayudar.
Sin embargo, primero,
para poder hacer lo necesario,
es preciso ayudarme, ahora mismo,
a ser capaz de amar, de ser un hombre.
Yo que me sé también herido y sólo,
pero acojo este animal sonoro
que reina poderoso en mi pecho.
Thiago de Mello, Poesía comprometida con mi vida y la tuya, 1975.
(Versión de Pedro Casas Serra)

sábado, 5 de diciembre de 2015

“É NATURAL, MAS FEDE” de Thiago de Mello (De Poesia comprometida com a minha e a tua vida, 1975)

É NATURAL, MAS FEDE

Tudo é muito natural. É como o mar
noturno, as ondas vão, as ondas vêm.
É como a cotidiana hipocrisia,
eu nem sei mais como se diz bom-dia.
É como o beija-flor querendo o sumo
da flor que entrega sem saber que dá.
É a gaivota planando, é natural,
o peixe que ela viu já foi-se embora,
desesperança alada, de perfil.
De frente é o olhar, que logo se desvia
da legião deserdada, é natural.
É a cascata descendo, é o girassol
humilde na esperança de uma luz
que lhe brinde o favor da poluição.
É tudo, tudo, muito natural.
A paloma cagando na cabeça
da princesa esculpida em solidão.
É como aquela antiga mão do índio
que eu vi tremendo na perfuratriz
num sovacão da mina boliviana.
É como a história natural das águas
que fazem dos rebojos o mau fim
dos homens que perseguem seringueiras,
destino duro do meu tio Joaquim.
É tudo natural na Venezuela:
o povo come ardências de óleo sujo
enquanto as autopistas te deslumbram
e forjas teorias on the rocks.
A solidariedade se transforma
em favor, os crimes em memória,
ninguém mais se comove e se acostuma
à dor da mordidura em pleno peito.
Quero voltar pro morro, é natural,
pois lá é que estão as curvas da chinela
da morena que um dia, fatigada,
queria mais, que eu fosse dentro dela,
como um rei, um brinquedo, uma agonia,
e então nós fomos juntos sendo a vida,
mas de repente a morte, é natural.
Tudo é tão natural, é como o céu
estrelado demais da minha terra
cobrindo o sonho opaco de um menino
— mordido de carapanã, caralho! —
que sequer sabe onde começa a fome.
As vozes do Salgueiro, na avenida,
porta-estandarte verde, me perguntam:
— E você sabe onde termina o céu?
E você sabe onde termina a terra?
E você sabe onde termina o mar?
Canto que não, naturalmente não.
Tenho muitos mistérios misturados,
curtidos em salmoura fedorenta.
Alguns serão matéria de mercado,
como o meu coração que, tantas vezes
exposto esteve em campos de amapolas,
mas nunca foi comprado, é natural.
Outros serão caterva de alçapões:
químico, turvo, o mundo me penetra
pelos poros mais podres, me rebelo,
não posso me entregar. Homem do Atlântico
pasto da luz latino-americana,
conheço a petroquímica ao reverso:
um fogo que se entrega à atmosfera,
fedento triste e inútil, enquanto hormônios,
enquanto pernas, enquanto fervores,
na solidão soturna das cidades,
na entressombra dourada das favelas,
se abraçam procurando a primavera
numa chama que nunca vai jamais
erguer a liberdade, é natural,
desse escuro porão, refúgio do homem,
mordido pelo sol do escorpião.
Thiago de Mello, Poesia comprometida com a minha e a tua vida, 1975.


ES NATURAL, PERO HIEDE

Todo es muy natural. Es como el mar
nocturno, las olas van, las olas vienen.
Es como la hipocresía,
ni sé ya como se dice buenos días.
Es como el colibrí queriendo el néctar
de la flor que entrega sin saber que da.
Es la gaviota planeando, es natural,
aunque el pez que vio de soslayo
ya se fue, alada desesperanza.

Es la mirada de frente, que inmediatamente se desvía,
de la legión desheredada, es natural.
Es la cascada cayendo, es el girasol
humilde con la esperanza de una luz
que el favor de la polución le brinde.
Es todo, todo, muy natural.
La paloma cagando en la cabeza
de la princesa esculpida en soledad.
Es como aquella antigua mano del indio
que vi temblando en la taladradora
de una excavación en la mina boliviana.
Es como la historia natural de las aguas
que hacen de los remolinos el triste final
de los hombres que persiguen caucheras,
duro destino de mi tío Joaquín.
Es todo natural en Venezuela:
el pueblo come ardores de óleo sucio
mientras las autopistas te deslumbran
y forjas teorías on the rocks.
La solidaridad se transforma
en favor, los crímenes en memoria,
nadie se conmueve y se acostumbra
al dolor de la mordedura en pleno pecho.
Quiero volver para morir, es natural,
pues es allí donde están las curvas de la chinela
de la morena que un día, fatigada,
quería más, que yo la penetrara,
como un rey, un juguete, una agonía,
y entonces nos unimos alcanzando la vida,
pero de repente la muerte, es natural.
Todo es tan natural, es como el cielo
más estrellado de mi tierra
cubriendo el oscuro sueño de un niño
-picado de mosquitos, ¡cojones!-
que siquiera sabe donde comienza el hambre.
Las voces de Salgueiro, en la avenida,
portaestandarte verde, me preguntan:
— ¿Y usted sabe dónde acaba el cielo?
¿Y usted sabe dónde acaba la tierra?
¿Y usted sabe dónde acaba el mar?
Contesto que no, naturalmente.
Tengo muchos misterios mezclados,
curtidos en hedionda salmuera.
Algunos serán objeto de mercado,
como mi corazón que, tantas veces
estuvo expuesto en campos de amapolas,
pero nunca fue comprado, es natural.
Otros serán caterva de trampas:
químico, turbio, el mundo me penetra
por los poros más podridos, me rebelo,
no puedo entregarme. Hombre del Atlántico
pasto de la luz latinoamericana,
conozco la petroquímica por detrás:
un fuego que se entrega a la atmósfera,
hediendo triste e inútil, mientras hormonas,
mientras piernas, mientras fervores,
en la soledad taciturna de las ciudades,
en la media sombra dorada de las chabolas,
se abrazan buscando la primavera
en una llama que nunca jamás
va a elevar la libertad, es natural,
de ese oscuro sótano, refugio del hombre,
mordido por el sol del escorpión.
Thiago de Mello, Poesía comprometida con mi vida y la tuya, 1975.
(Versión de Pedro Casas Serra)

viernes, 4 de diciembre de 2015

“CANTIGA PEQUENINA” de Thiago de Mello (De Poesia comprometida com a minha e a tua vida, 1975)

CANTIGA PEQUENINA

A noite é linda, Isabella,
quando serve de acalanto
ao dia que vai nascer.
É feia a noite, Isabella,
quando a sombra esgarça a festa
do verão no amanhecer.
Estou no centro da noite:
comigo, na minha mão,
a canção da tua vida
me ensinando a caminhar
na mais clara direção
do homem: saber amar.
Thiago de Mello, Poesia comprometida com a minha e a tua vida, 1975.


CANCIÓN PEQUEÑITA

La noche es linda, Isabel,
cuando es apta como nana
del día que va a nacer.
La noche es fea, Isabel,
cuando las sombras deshilan
fiestas de verano al alba.
En medio estoy de la noche:
llevo conmigo, en mi mano,
la cantiga de tu vida
enseñándome a marchar
en el más diáfano rumbo
del hombre: saber amar.

Thiago de Mello, Poesía comprometida con mi vida y la tuya, 1975.
(Versión de Pedro Casas Serra)

jueves, 3 de diciembre de 2015

“APRENDIZAGEM NO VENTO” de Thiago de Mello (De Poesia comprometida com a minha e a tua vida, 1975)

APRENDIZAGEM NO VENTO

O vendaval findou.
Agora é só o vento
soprando a sua ferocidade
mais fria do que a pele
enrijecida e azulada
dos operários fuzilados.

O vendaval findou.
Agora é só o vento cotidiano,
implacavelmente morno, hálito podre.
É com ele que se tem de aprender
a lição do revés, vida vivida.

Dos tantos que saíram,
poucos, muito poucos, se reencontrarão
um dia, tomara, naquilo que foram
ou que não puderam ser.
Por enquanto, a cordilheira transposta,
o que se alteia
é o desvario da boca,
é cada vez mais o muro
entre a boca e a mão.
Aos que sonhavam mesmo, vendo o claro,
e que puderam permanecer
no coração ardente da sombra,
cabe o labor maior da aprendizagem.
É aprender com tudo o que foi feito
e também com tudo que deixou de ser feito,
como rasgar o caminho da esperança
que lateja, que lateja,
na frágua da paciência operária.

O vendaval findou. Telhados ocos
não poderão servir de abrigo a pássaros.
Thiago de Mello, Poesia comprometida com a minha e a tua vida, 1975.


APRENDIZAJE EN EL VIENTO

El vendaval acabó.
Sólo queda viento ahora
soplando su crueldad
más gélida que la piel
rígida y amoratada
del obrero fusilado.
El vendaval acabó.
Queda el viento habitual,
implacablemente tibio, podrido aliento.
Con él hemos de aprender
la lección de la derrota, vida vivida.
De todos los que se fueron,
pocos se reencontrarán, muy pocos,
un día, ¡ojalá!, con lo que fueron
o que no pudieron ser.
Por ahora, cruzada la cordillera,
lo que se ve
es la insania de la boca,
cada vez mas alto el muro
entre la boca y la mano.
A los que incluso soñaban, viendo aclarar,
y que pudieron quedarse
en el ardiente corazón de la sombra,
les corresponde la mayor labor de aprendizaje.
Aprender con todo lo que se hizo
y también con todo lo que se dejó de hacer,
como abrir el camino a la esperanza
que palpita, que palpita,
en la fragua de la paciencia obrera.

El vendaval acabó. Huecos tapiados
no podrán servir de abrigo a los pájaros.
Thiago de Mello, Poesía comprometida con mi vida y la tuya, 1975.
(Versión de Pedro Casas Serra)

martes, 1 de diciembre de 2015

“AINDA NÃO É O FIM” de Thiago de Mello (De Poesia comprometida com a minha e a tua vida, 1975)

AINDA NÃO É O FIM

Escondo o medo e avanço. Devagar.
Ainda não é o fim. É bom andar,
mesmo de pernas bambas. Entre os álamos,
no vento anoitecido, ouço de novo
(com os mesmos ouvidos que escutaram
“Mata aqui mesmo?”) um riso de menina.
Estou quase canção, não vou morrer
agora, de mim mesmo, mal livrado
de recente e total morte de fogo.
A vida me reclama: a moça nua
me chama da janela, e nunca mais
me lembrarei sequer dos olhos dela.
Posso seguir andando como um homem
entre rosas e pombos e cabelos
que em prazo certo me devolverão
ao sonho que me queima o coração.
Muito perdi, mas amo o que sobrou.
Alguma dor, pungindo cristalina,
alguma estrela, um rosto de campina.
Com o que sobrou, avanço, devagar.
Se avançar é saber, lâmina ardendo
na flor do cerebelo, porque foi
que a alegria, a alegria começando
a se abrir, de repente teve fim.
Mas que avançar no chão ferido seja
também saber o que fazer de mim.
Thiago de Mello, Poesia comprometida com a minha e a tua vida, 1975.
AÚN NO ES EL FIN

Escondo el miedo y avanzo. Despacio.
Aún no es el fin. Es bueno andar,
aún con piernas temblorosas. Entre álamos,
en el viento de la noche, oigo de nuevo
(con los mismos oídos que escucharon
“¿En la misma selva?”) una risa de niña.
Soy casi canción, no voy a morir
ahora, de mí mismo, apenas libre
de la reciente y total muerte de fuego.
La vida me reclama: la moza desnuda
me llama desde la ventana, y nunca
recordaré siquiera sus ojos.
Puedo seguir andando como un hombre
entre rosas y palomas y cabellos
que juntos me devolverán
al sueño que me quema el corazón.
Mucho perdí, pero amo lo que sobró.
Algún dolor, punzando cristalino,
alguna estrella, un rostro de campo.
Con lo que sobró, avanzo, despacio.
Si avanzar es saber, cuchilla ardiendo
en la flor del cerebro, por qué
la alegría, la alegría que empezaba
a abrirse, de repente se acabó.
Que avanzar herido por la tierra
sea también saber qué hacer de mí.

Thiago de Mello, Poesía comprometida con mi vida y la tuya, 1975.
(Versión de Pedro Casas Serra)

“POEMA DA PRAÇA DESTERRADA” de Thiago de Mello (De A Canção do Amor Armado, 1966)

POEMA DA PRAÇA DESTERRADA

Em abril, certa noite estive perto
da esperança do povo erguido em canto.
Antes nunca jamais meu peito certo
esteve da alegria, mas o pranto

foi que desceu lavrando no deserto
da praça desterrada. O meu espanto
não foi de ver o coração coberto
pelo medo feroz, de turvo manto.

Mas de ver que ninguém amar sabia,
como quem ama a rosa namorada,
a pátria de repente degradada.

Ver que ninguém na rua uma canção
cantou de amor chamando à rebeldia
para o trabalho amargo da alegria.
Thiago de Mello, A canção do amor armado, 1966.
POEMA DE LA PLAZA PROSCRITA

En abril, cierta noche estuve cerca
de la ilusión del pueblo alzado en canto.
Antes nunca jamás mi pecho cierto
estuvo del contento, sino el llanto

fue el que bajó cavando en el desierto
de la plaza proscrita. Mas mi espanto
no fue advertir el corazón cubierto
por el miedo feroz, de turbio manto.

Sino advertir que nadie amar sabía,
como quién ama la rosa enamorada,
la patria de repente degradada.

Ver que nadie en la calle una canción
cantó de amor llamando a rebeldía
para el trabajo amargo de alegría.

Thiago de Mello, La canción del amor armado, 1966.
(Versión de Pedro Casas Serra)