jueves, 16 de febrero de 2012

El origen del fuego

Atenea reinaba en el Parnaso
cuando llegó a su trono Prometeo.
Diosa inteligentísima -le dijo-
el mundo está poblado por entero
de animales mortales. De sus alas
están dotados unos para el vuelo,
otros de gruesas pieles con que evitan
el aire frío cuando el crudo invierno,
de garras otros y afilados dientes
con que poder lograr el alimento...
Sólo ellos han quedado desvalidos:
se llaman hombres y mucho me temo
-desarmados, desnudos y descalzos-
que pronto morirán sin más remedio.
-Ven esta noche y sigilosamente
unas brasas retira del Gran Fuego.
Eso hizo Prometeo y desde entonces
-¡fijaos bien si no ha pasado tiempo!-
los humanos, por gracia de Atenea,
progresamos, vivimos y crecemos.

Pedro Casas Serra (08-02-2012)

2 comentarios:

  1. Llamaradas de fuego,
    inmensas llamaradas de fuego
    surgen de los corazones de los humanos,
    unas veces: para rescoldo del amor mas apasionado
    otras veces: para dejar a los humanos sin argumentos...
    camino de su ilusoria destrucción.


    ¡Hola amigo Pere! el estado febril en que me encuentro me hace componer esta poesía tan alocada...Es para tí...¡Un fuerte abrazo!
    -Joseba Ayensa (poeta-cantor.)-

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  2. Gracias, Joseba, espero que la fiebre del termómetro te baje pronto. Cuídate!

    Un abrazo.

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