jueves, 21 de abril de 2016

A Federico García Lorca

Duérmete mi niño
que viene el coco,
y se come a los niños
que duermen poco.
(Nana popular)

Descansa en paz, Federico,
en la tierra de tus padres,
tierra que te vio nacer,
tierra que te vio morir.

Quisite cambiar las cosas:
cultivar al ignorante,
dar visión al perseguido,
orear los ideales.

Era demasiado pronto.
Y te calleron encima
las razones y chacales
de las patrias tradiciones.

Leyes antiguas se unieron
para impedir que tus aires
llegaran a las cocinas,
balancearan las cunas.

Tenía que ser y fue.
Y entre el pueblo y la cultura,
te enterraron en el monte
para negarte otra vez.

Pero en la noche cerrada,
resplandece entre los árboles
tu figura, y tu palabra
se alza en el viento y nos trae
la perfumada fragancia
de tus versos.

Pedro Casas Serra

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