viernes, 13 de marzo de 2015

Ad líbitum I. Memento: A mi memoria vuelven esos días...

A mi memoria vuelven esos días
en que de niño, me quedaba viendo
embelesado, como me ofrecías
tu sonrisa mejor y yo, cogiendo-
me de tu mano, iba feliz contigo,
con la embriaguez de tu perfume oliendo
y sobando las pieles de tu abrigo.
Más que de mí, de ninguno adorada,
mis versos traigo aquí como testigo
de que te llevo en mi interior anclada.

Pedro Casas Serra

2 comentarios:

  1. Excelente poema, Pedro.Me llega ese amor filial incomparable con ningún otro. Por tiempo que pase, el recuerdo de la madre es imborrable y lo expresas con emoción y lirismo.

    Un abrazo.

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  2. Gracias por tus palabras, Fany.
    Un abrazo.

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