martes, 10 de noviembre de 2015

El océano de la soledad

He naufragado y voy a la deriva
por el océano de la soledad.
¡Quién encontrara una tabla amiga
a la que asirse para descansar!

Unido a ella quizás alcanzaría
la tierra de la compañía.
Donde todo animal tiene pareja
y todo pájaro hace su nido.

Querido amigo: No te pido otra cosa
que algo de compañía de la que andas sobrado.
Porque estoy perdido en un laberinto
que crece con el tiempo.

Mis palabras chocan en sus paredes,
retumban y me vuelven.
Necesito alguien en quien confiar,
con quien hablar, a quien escuchar.

De lo contrario,
voy replegándome en mí mismo como un feto.

Pedro Casas Serra

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