viernes, 2 de mayo de 2014

Hojas de calendario

Entre sus cosas, encontré una carpeta con poemas.
Eran copias impresas en hojas sueltas
y todos llevaban al final su nombre y la fecha.
Casi todos cortos, algunos ocupaban más de una página
-entonces las hojas iban cosidas por una grapa.
Empecé a leerlos y advertí que no seguían ningún orden,
ni de fechas, ni de temas. Antiguos y modernos estaban mezclados.
Unos hablaban de amor, otros del tiempo, de las estaciones del año,
de una flor, un viaje o una muerte.
Otros no los entendí, no supe que querían decir.
¿Eso es todo -pensé- lo que ha quedado de él?

Pedro Casas Serra (19-11-2011)

2 comentarios:

  1. En esas carpetas recónditas que un día, por azar, aparecen, nos revelan parte de nosotros mismos que estaba dormido; y si son escritos de otra persona... entonces es cuando terminamos de conocerlo mejor.Ahí está su corazón abierto; el que nunca nos mostró del todo.

    Me ha gustado lo que has escrito, Pere.

    Un abrazo.

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  2. Son más las que desaparecen, Fany... ·"verdura de las eras". Pienso que importa poner en su justo lugar todas las cosas. Claro, que yo soy un materialista sentimental.

    Celebro que te haya gustado. Gracias por tus palabras.

    Un abrazo.

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