viernes, 16 de mayo de 2014

El origen del fuego

Atenea reinaba en el Parnaso,
cuando llegó a su trono Prometeo.
-Diosa inteligentísima -le dijo-
el mundo está poblado por entero
de animales mortales. De sus alas
están dotados unos para el vuelo,
otros de gruesas pieles con que evitan
el aire frío cuando el crudo invierno,
de garras otros y afilados dientes
con que poder lograr el alimento...
Sólo ellos han quedado desvalidos:
se llaman hombres y mucho me temo
-desarmados, desnudos y descalzos-
que pronto morirán sin no han remedio.
-Ven esta noche y sigilosamente
unas brasas retira del Gran Fuego.
Eso hizo Prometeo y desde entonces
-¡fijaos bien si no ha pasado tiempo!-,
los humanos, por gracia de Atenea,
progresamos, vivimos y crecemos.

Pedro Casas Serra (08-02-2012)

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