domingo, 8 de agosto de 2010

Cómo quiero yo que seas

Déjame creer que eres
como quiero yo que seas.


Que tus ojos se asemejan
a dos barcos en el mar,
que al encontrar a los míos
amenazan naufragar.

Que tu boca es una fresa
acabada de coger,
y la mía es una cesta
en que la quiero meter.

Que tu pelo es semejante
a una red de pescar,
en que se enredan mis manos
sin poderse liberar.

Que tus manos son la lluvia,
que al tardar tanto en llegar,
es ansiada por mi cuerpo
agostado de esperar.

Que tu sonrisa es mirada
del sol a través del mar,
que deshiela con su aliento
la escarcha de mi penar.

Que tus pechos son helados
que ansío poder gustar,
a lamiditas muy cortas
para hacerlos más durar.

Que tu cuerpo es como un molde
en el que espero encajar,
y que una vez encajados
nada pueda liberar.

No me digas que no eres
como quiero yo que seas.


Pedro Casas Serra (13-05-1992)

2 comentarios:

  1. No me digas que no eres
    como quiero yo que seas.

    Qué sueño mágico es tu
    poema, querido Pedro!
    Un beso, amigo
    Maria Lua

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  2. Entra en el reino de los sueños, de la fantasía.

    Un abrazo, Maria.
    Pedro

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