martes, 31 de agosto de 2010

Caramelito

Caramelito
corto
de sabor
bendito.


Quisiera que fueras como un niño
para así sentarte en mis rodillas,
y explicarte un cuento de piratas
en el que siempre ganarían los buenos.

Sueños
felices,
dulces
sueños.


¡Cómo me gustaría besuquearte,
pellizcar tus mejillas mofletudas,
levantarte en volandas
y hacerte dar vueltas en molinillo!

Pastelillo
sabroso
color
membrillo.


Y ver tus ojos abiertos como platos,
y oír tu risa explotar atropellada,
y pedirme insaciable: ¡más!, ¡más!,
cuando agotado fuera a bajarte al suelo.

Buñuelo
grande
relleno
de cielo.


Me gustaría ser ese tío amable
cuya llegada se espera alborozado,
pues siempre trae una sorpresa
y ganas de llevarte al parque.

La barca
ligera
cruza
la charca.


Pedro Casas Serra (20-07-1992)

2 comentarios:

  1. Precioso poema Pedro, entrañable y haciéndonos sentir cerca de ese niño, es una belleza de poema. Un abrazo, Inés

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  2. Gracias, Inés, por tus amables palabras. Me alegro de que te haya gustado.

    Un fuerte abrazo.
    Pedro

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