martes, 28 de abril de 2015

Ad líbitum III. Gaudium: Coplas del amor navegante

Tenía mi amor un barco
con el que se hizo a la mar.
¡Si yo fuera navegante
para poderlo alcanzar!

Tres veces yo le diría
que no tema de mí mal,
que mi cariño es tan puro
como vaso de cristal.

Que están mis manos temblando
por no tener quien tocar,
y mi boca suspirando
por no tener quien besar.

Amigo, yo le diría,
quítame esta soledad,
si tu quieres ser mi amigo
venme enseguida a buscar.

Cruzaremos los océanos
de Ceuta a Madagascar,
cada puerto que toquemos
más gozaremos de amar.

Como eres mi navegante
mi cuerpo vas a encontrar,
como yo soy tu grumete
el tuyo me has de enseñar.

¡Luna, luna, luna, luna!,
te vas a ruborizar,
de tanto que nos querremos
tú te querrás ocultar.

Pedro Casas Serra

2 comentarios:

  1. ¡Preciosas coplas! Tienen sabor y ritmo popular.
    Mi felicitación, Pedro. Me han encantado estos versos.
    Un abrazo.

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  2. Me alegro que te gusten, Fany.
    Un abrazo.

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