lunes, 31 de octubre de 2016

“ILLA DELS AMANTS” de Bartomeu Rosselló-Pòrcel (Imitació del foc, 1938)

ILLA DELS AMANTS

Crit de flama, clam de vent,
en la finestra poruga,
de ben de matí, quan sent
el tremolor de la fuga
d'albes, vol, música, rima
tàcita d'estrèpits, llum,
ira de l'oratge, prima,
joc i cursa que es consum...
Illa dels Amants: somrís
d'aus incertes, paradís.

Barcelona, 1934.

Bartomeu Rosselló-Pòrcel  (Imitació del foc, 1938)


ISLA DE LOS AMANTES

Grito de llama, clamor de viento,
en la ventana medrosa,
muy de mañana, cuando oye
temblor de fuga
de albas, quiere, música, rima
tácita de estrépitos, luz,
ira de viento, tenue,
juego y carrera que se consume...
Isla de los Amantes: sonrisa
de aves inciertas, paraíso.

Barcelona, 1934.

Bartomeu Rosselló-Pòrcel
(Versión de Pedro Casas Serra)

La mirada

A Ana Pinilla Pastor

Rosas, violetas y jazmines,
guitarras, panderetas y violines.
Mariposas, codornices y faisanes,
sequoias, abedules y pinsapos.
Piedras, rocas y peñascos,
hormigas, lagartos y conejos.
Lumbre, mesa y sillas,
pan, queso y morcillas.
Cirros, estratos y cúmulos,
zuecos, paraguas y chubasqueros.
Sol, luna y estrellas,
pluma, poeta y cuartillas.
Cama, almohada y amado,
mano, beso y estrujado.
Nieve, lluvia y granizo,
sueño, llanto y golpes...

Y no vuelvas a decir que el mundo está vacío
y que no vale la pena seguir viviendo,
alza la cabeza y sin moverla
empieza a describir cuanto ves,
más de cien cosas te han de salir
y eso tan solo en lo que abarca una mirada.

Pedro Casas Serra

sábado, 29 de octubre de 2016

Palotes

Canta el jilguero,
se abre la flor,
y de mañanita,
despierta mi amor.

Barquito velero
hecho de papel,
lleva mi mensaje
flotando hasta él.

Nubecillas blancas
que tapáis el sol,
apartaos un poco
que llegue mi beso.

Quiero estar delante
cuando abra sus ojos,
que lo que primero
vea, sea mi rostro.

Las horas se alargan
cuando no lo veo,
minuto a minuto
crece mi deseo.

Conejito blanco
salió de chistera,
cuando tú naciste,
nació primavera.

Adelfa florida
de porte bravío,
que de un riachuelo
has hecho un río.

Como florecillas
que cogía de niño,
traigo estos palotes
con mucho cariño.

Pedro Casas Serra

Tu cuerpo

Tu cuerpo nunca de acariciar acabaría,
imantado de él por siempre quedaría.

Soplándote mi aliento, tus formas seguiría,
y, como Dios a Adán, vida te infundiría.

El olor de tu piel, mi ser embriagaría,
cual náufrago sediento, tu mar me bebería.

Mi boca, como abeja, tu polen libaría,
las flores de tu cuerpo, todas visitaría.

La luz de tu mirada, la mía atraería,
perdiéndome en tus ojos, salida encontraría.

Tus palabras de amor, ávido escucharía,
contra tu cuerpo el mío, con fuerza encallaría.

Al pasarle la mano, tu piel erizaría,
el vello de tu vientre, mis dedos peinaría.

Como ladrón, de noche tu ropa robaría,
y al tocarla, tu cuerpo junto a mí seguiría.

Cual navegante, el mapa de tu piel trazaría,
al lado de tu cuerpo, mi nave fondearía.

Si me lo dicen antes, no me lo creería,
que lo que por ti siento, por ti lo sentiría.

Pedro Casas Serra

jueves, 27 de octubre de 2016

Como una estrella pasa por el cielo...

Como una estrella pasa por el cielo
pasaste por mi cuerpo,
tu paso fue fugaz
pero tu resplandor es permanente.

Me sembraste de claridad brillante
y después te fuiste,
mi cuerpo aún reluce
en plena oscuridad, fosforescente.

Conservaré tu brillo para siempre,
recuerdo de un momento
en un día total,
merecedor de ser eternamente.

Pedro Casas Serra

Sueños de adelfas, de toros y de mariposas

Yo tengo la esperanza, mejor decir anhelo,
de por fin alcanzar aquello que yo quiero.
Me atrae el sol, brillando a través de los árboles,
las nubes escalando, correré por los aires.
Abrazaré la hierba perlada de rocío,
me uniré con la tierra, la diosa del estío.
Mi desnudado cuerpo vestiré con las olas
del mar que llena el puerto, que golpea las rocas.
Canto de las sirenas, brisa sobre mi pecho
que erizará mi vello hundiéndome en el sueño.

Sueños de adelfas, de toros y de mariposas,
despertares de abrazos y besos entre rosas.
- Esa ala que te roza no es otra que mi mano,
solo tibio y suave es abrazo de hermano.
- Ese aliento en tu boca procede de la mía,
mezclando nuestro aliento, unamos nuestras vidas.
- Esas inquietas manos que recorren tu cuerpo febrilmente,
déjalas que ardorosas, manoseen, investiguen, penetren.
- Como hojas caídas tras tórrido verano,
quedarán nuestros cuerpos cogidos de la mano.

Voces de transeúntes me despiertan del sueño
en que mi pensamiento embarcose risueño.

Pedro Casas Serra

miércoles, 26 de octubre de 2016

El slip

Con estos versos vuela mi esperanza,
¡liviana flor!,
mas si el destino alcanza,
germinará,
cubriendo con mis besos,
tu piel morena
expuesta al sol, salvo un slip de esos.

Tu negro bañador, tapando lo imposible
de ver lucir
en público visible,
y tu vecino,
que al cruzarse de pie sobre la arena,
me permite
imaginar tu desnudez más plena.

Tienes figura de muchacho moro,
que enamora
cual incógnito tesoro
de Alí Babá,
y si lo que se ve resulta bello...
¿cómo será
lo que bajo el slip se oculta, aquello?

Pedro Casas Serra

martes, 25 de octubre de 2016

Mi barrio

Mi barrio fue creado, con cartabón y escuadra,
por un racionalista ingeniero militar,
sus calles se entrecruzan perpendicularmente,
y sus esquinas tienen la forma de chaflán.

Se construyó hace un siglo, cuando se derribaron
las antiguas murallas de mi vieja ciudad,
extendiéndose ésta por su desierto entorno,
entonces destinado a campo a cultivar.

Triunfaba en aquel tiempo, una clase burguesa,
su fuerza y su dinero deseosa de mostrar,
que en aquel nuevo barrio, llamado del ensanche,
se construyó sus casas, y otras para alquilar.

Las casas de mi barrio
ofrecen, escondidos,
mil tesoros del arte
para ojos atrevidos.


Sus robustas paredes, de piedra habitualmente,
tienen muy bellamente sus caras trabajadas
por maestros canteros, que las ornamentaron,
unas con filigranas, otras almohadilladas.

Sus hermosas fachadas están enriquecidas
con bellos esgrafiados, pinturas y azulejos
de temas alegóricos al arte y al comercio,
y también al negocio de su amos egregios.

Sus puertas merecieron especial atención:
de roble construidas, macizas y talladas,
góticas iniciales de los que las pagaron,
floreadas las presiden, en su dintel labradas.

Acostumbran lucir,
altas en sus fachadas,
de Jesús y la Virgen
imágenes sagradas.


Ventanas y balcones se encuentran protegidos
con barandas de hierro, de forja o fundición
-en otras ocasiones, de piedra de arenisca-
que en complejos dibujos libran competición.

Solo generalmente en pisos principales,
puestas en las esquinas o centrando fachadas,
sobresalen tribunas, cuyas grandes ventanas
forman multicolores vidrieras emplomadas.

Las casas de mi barrio no tienen un estilo
del todo definido, parecen querer ser
un muestrario de todos, como estando apenadas
de no tener más sitio para más dejar ver.

Veo muchos forasteros,
con cara de sorpresa,
recogiendo en sus cámaras,
de ellas, memoria expresa.


A mi no me sorprende, pues, aunque sean de piedra,
altivos pavo reales soportan sus balcones,
enormes lagartijas corren por sus paredes
y enmarcan sus ventanas alegres girasoles.

La gente de mi barrio, como si fueran príncipes,
de siempre acostumbrados a comer cada día
ante servicios de oro y copas de cristal,
lo habita indiferente a tanta fantasía.

Son para ella viejos, suelos multicolores
y techos decorados, por lo que incluso algunos,
en aras al progreso y a la modernidad,
han bajado los otros o cubierto los unos.

Futuros arqueólogos
se lo agradecerán,
cuando tales tesoros
a la luz sacarán.


Pedro Casas Serra

lunes, 24 de octubre de 2016

La comba

La niña juega a la comba
en el patio de su casa,
y a cada vuelta de cuerda
de su vida un año pasa.

Empieza con ocho años
luciendo coletas de oro,
una vuelta y son ya nueve
y hay que alargarle la falda,
otra vuelta y son ya diez
y ha cambiado de peinado,
y al llegar hasta los once
le ha variado la expresión,
a lo doce años cumplidos
empieza a tener la regla,
a los trece, ya ha estrenado
zapatitos de tacón,
a los catorce siguientes
hace bis con las amigas,
a los quince...
Otra vuelta y son ya ochenta
y la cuerda se ha enredado.

La niña tira la comba
y va a su casa corriendo,
es la hora de la merienda,
su madre la está llamando.

Pedro Casas Serra

domingo, 23 de octubre de 2016

Imágenes

Las palomitas que comíamos
en el cine al aire libre de Garrucha,
nuestras partidas de ping-pong
en el camping nudista de Vera,
el sabor del tomate
cortado a rajas y salado,
esas playas inmensas y desiertas
del norte de Almería,
el pescadito frito
de los bares del puerto garruchano,
sus gentes paseando con traje de domingo,
los sofisticados restaurantes de Mojácar
y la dilatada panorámica desde su plaza...

son como estampas brillantes
sobre las que nos veo movernos
y que guardo con cariño en el fondo de mi corazón.

Pedro Casas Serra

viernes, 21 de octubre de 2016

El arco iris

Por el aire van,
los suspiros de mi amante,
por el aire van,
van por el aire.

FEDERICO GARCÍA LORCA

Los suspiros de mi amante
guardé en un frasco,
de cristal de Mallorca
color cobalto.

Si me pongo malito
abro la tapa,
lo hago muy despacito
que se me escapan.

Verdes los de la espera,
los del encuentro rojos,
los del recuerdo son
del color de tus ojos.

Añado mis suspiros
a los que había,
mis pulmones vacíos,
si aún pudieran, suspirarían.

Y abriendo el frasco,
un arco iris formo en el cielo,
y escrita en él la frase:
¡Cuánto te quiero!

Pedro Casas Serra

Faunos

Esta tarde vente conmigo al río,
a ese recodo que conozco al que no llega nadie.
Allí, chapotearemos como locos
para después tomar el sol, echados
sobre las piedras planas del ribazo.
¡Verás como te gusta!
El agua está muy fresca allí y solo se oyen pájaros,
y el murmullo del agua
al chocar con las rocas más grandes.
Es un lugar ideal para aprender a amarnos,
como niños, jugando,
descubrir nuestros cuerpos hechos para el amor,
y para perseguirnos, como faunos,
corriendo por el bosque entre los árboles,
hasta caer en brazos el uno del otro.

Pedro Casas Serra

jueves, 20 de octubre de 2016

Nuestro amor

¿Te has parado a pensar alguna vez
la suerte que tenemos al querernos?
Nuestro amor sólo es amor.
Ni fundamento de la sociedad,
ni núcleo de la familia,
ni garantía de la perpetuación de la especie,
sólo és cariño entre los dos:
ingenuo, infantil, impulsivo, perverso,
como és todo amor que merece la pena.
Estamos juntos porque nos queremos,
a nadie más importa,
y si nos separamos,
a nadie haremos desgraciado,
ni hundiremos empresas, ni peligrarán dinastías.
¿Te das cuenta?
Entonces, vuelve a la cama, que aún es pronto.

Pedro Casas Serra

martes, 18 de octubre de 2016

El joven marinero

Conservo en mi memoria
al joven marinero,
que me cuidaba con esmero,
cuando de niño me bañaba
en aguas de la Costa Brava.


No pudiendo ponerme
por profesor un pez,
mi madre eligió aquella vez,
para enseñarme a nadar como un mero,
de donde veraneábamos, un joven marinero.

Y aquel verano,
el joven marinero
me enseñó a saber flotar primero,
después a desplazarme y sumergirme,
lanzarme de las rocas y a nunca hundirme.

Quizás por eso,
me pongo tan contento
y me encuentro en el agua en mi elemento,
porque aprendí de un experto verdadero
al tener por maestro a un joven marinero.

Conservo en mi memoria
al joven marinero,
que me cuidaba con esmero,
cuando de niño me bañaba
en aguas de la Costa Brava.


Pedro Casas Serra

lunes, 17 de octubre de 2016

La cometa

Pequeña cometa
que te elevas
y bailas
en el cielo:

Al otro extremo
del cordel,
te sujeta con fuerza
mi mano de niño.

¿Qué ves
desde la altura
a que te he alzado
al desplegar el hilo?

¿Es bonito danzar
al son del viento,
trazando círculos
y haciendo remolinos?

¿No te marea
tanto movimiento?
¿No sientes vértigo
ante esa altura?

Si se parara el viento,
caerías en picado
y te estrellarías
contra el suelo.

Te romperías
en mil pedazos
y no podría
volver a levantarte.

Prefiero recogerte,
aún entera,
para alzarte mañana
por la mañana.

Pedro Casas Serra

domingo, 16 de octubre de 2016

¡Esperándote!

No deseo otra cosa sino dormir contigo
para encontrar tu muslo al alargar la mano.
¡Es todo tan difícil!

Son demasiados años de estar durmiendo a solas
perdido en una cama que se me ha hecho grande.
¡Me falta la costumbre!

Cuántos instantes de placer perdidos
y cuánto esperma desaprovechado.
¡Hundieron mi conciencia en el pecado!

Maté el alma, y mi cuerpo, liberado,
corre anhelando el brazo del amigo.
¡Qué dulce es la ilusión!

Vivir es algo más que ver pasar los días,
es meterse hasta el cuello, es zambullirse.
¡Esperándote!

Pedro Casas Serra

sábado, 15 de octubre de 2016

Caramelito

Caramelito
corto
de sabor
bendito.


Quisiera que fueras como un niño,
para así sentarte en mis rodillas
y explicarte un cuento de piratas
en el que siempre ganarían los buenos.

Sueños
felices,
dulces
sueños.


¡Cómo me gustaría besuquearte,
pellizcar tus mejillas mofletudas,
levantarte en volandas
y hacerte dar vueltas en molinillo!

Pastelillo
sabroso,
color
membrillo.

Y ver tus ojos abiertos como platos,
y oír tu risa explotar atropellada,
y pedirme insaciable: ¡más!, ¡más!,
cuando agotado fuera a bajarte al suelo.

Buñuelo
grande
relleno
de cielo.


Me gustaría ser ese tío amable
cuya llegada se espera alborozado,
pues siempre trae una sorpresa
y ganas de llevarte al parque.

La barca
ligera
cruza
la charca.


Pedro Casas Serra

viernes, 14 de octubre de 2016

El minotauro

Con albahaca lavo tu cara
y tus manos con agua de romero,
para tu torso uso salvado,
para tus pies flor de hibisco.

Tus cabellos rocío con lavanda
y tu cuerpo unjo con aceite.
- No necesitas hoy vestir tu túnica
ni tampoco calzar tus sandalias.

Ciño tu frente con laurel
y tus brazos con flores de azahar,
rodeo tu cintura con margaritas
y tus tobillos con campanillas.

- Vamos a la arena de la plaza,
sube al estrado y deja
que el artista plasme tu figura,
para que el vencedor de hoy venza a la muerte.

Como toro bravío de robusta cabeza,
mirada retadora, rotundo cuerpo,
fuertes pies, fuertes piernas, fuerte tronco,
todo en tí rebela tu potencia.

Cuerpo negro, de azabache brillante,
coronado de hojas como espadas,
que nos enseñas impúdico tu fruto,
entre tus patas posteriores, alzado.

Pedro Casas Serra

Satisfacción

Parece que el sol hoy brilla más,
la gente es más amable 
y yo me siento particularmente bien:
hoy te he tenido.

Enzarzados en incruenta lucha,
hemos bailado un baile de los apretados,
practicado lo más elemental del Kama Sutra,
y así nos ha pasado el tiempo en el esfuerzo.

Y toda la tensión acumulada,
al hacer el amor, se ha evaporado,
y ha llegado la calma a nuestros cuerpos
y a nuestras almas.

Solos tú y yo y nada entre los dos
con que ocultarnos;
acabado el festín de los sentidos
queda la dicha de lo conocido.

Pedro Casas Serra

miércoles, 12 de octubre de 2016

El gato

Dans ma cerveille se promène,
Ainsi qu'en son appartement...

CHARLES BAUDELAIRE

Endemoniado gato
que maullando de placer te me aproximas,
y meneando el rabo,
mimosamente contra mí te friegas.

¿Cómo estarme
de acariciar tu cuerpo suavemente,
si al mirarme,
pones esa expresión tan suplicante?

Esperas el momento
en que cansado del largo día me acuesto,
y ágilmente,
te metes en mi cama en un instante.

Y ya dentro,
te colocas junto a mí pegado,
dispuesto
a permanecer toda la noche acurrucado.

Pedro Casas Serra

martes, 11 de octubre de 2016

La luna

Como la luna
nuestro cariño crece,
y luego disminuye
y desaparece.

Hijo soy de la luna,
enamorado
de una estrella profunda,
de un gran lago.

A la luz de la luna,
poseerte,
y con su suave manto,
envolverte.

Te bañaré en la luna,
amado mío,
aclararé tu piel
con el rocío.

Con la luna me asomo
a tu ventana,
y con la luna llego
hasta tu cama.

Con la luna recorro
tu figura,
y con la luna admiro
tu hermosura.

Con la luna te baño
de luz plateada,
y te impregno de esencia
enamorada.

Amor lunar,
emergiendo de un pozo,
de aguas profundas,
para nuestro gozo.

Pedro Casas Serra

Letanía de los hombres bellos

¡Señor,
hay tantos hombres bellos a mi alrededor!

¿Por qué
pusiste tantas causas a mi perdición?

Tal vez
merezca tu castigo y la condenación.

Da igual,
la vista se me pierde en la contemplación.

También
las manos se me escapan en persecución.

Y así,
mi cuerpo es aspirado por esta atracción.

Decís
que acariciar a un hombre es una perversión,

pero
que es lícito matarlo en una ejecución.

No sé
quién formulo las reglas de esta aberración,

quizás
pudiéramos cambiarlas a un mundo mejor.

Pedro Casas Serra

lunes, 10 de octubre de 2016

Hombre de amor

Hombre de amor, que a tu paso, nos muestras
nuestra hambre de amar, descúbrenos
tu cuerpo vigoroso y déjanos descansar
en tu contemplación un rato.

Si además de tan bella figura tienes
bella la voz, entona una canción de amor,
de esas que narran la tristeza
del amante alejado de su amado.

Si tienes otras habilidades, enséñanos
como usas la escopeta, remas,
juegas al fútbol, haces piscinas,
pedaleas, montas o esquías la ladera.

Si también te gusta la cultura,
conversemos sobre el arte, el por qué
de la vida, política, el mensaje
poético, cocina y religiones.

Así, el hombre de mi amor es un hombre
completo, no tiene menos que otros
sino bastante más que muchos,
por eso lo elegí por compañero.

Su fuerza es comparable a su ternura,
su inteligencia no menoscaba su audacia,
su belleza no le impide ser recio.

Porque no es el rechazo a la mujer
ni un afán de predominio,
sino la llamada del hermano,
lo que le ha hecho venir a mí.

Pedro Casas Serra

sábado, 8 de octubre de 2016

Amar a un hombre

Amar a un hombre
es como besar una rosa,
como cruzar la brisa
volando en parapente.
Así es amar a un hombre.

Como pisar la hierba,
descalzo, húmeda del rocío,
y meterse en el mar
hasta media cintura en el invierno.
Así es.

Amar a un hombre es
como embriagarse de estrellas,
como romper las cadenas,
como bailar en las nubes,
como dormir junto a un tigre.

A un hombre,
es como explotar una mina,
como cultivar un huerto,
como reñir a un niño.
Así es amar a un hombre.

Pedro Casas Serra

El océano de la soledad

He naufragado
y voy a la deriva
por el océano
de la soledad.

¡Quién encontrara
una tabla amiga
a la que asirse
para descansar!

Unido a ella
quizás alcanzaría
la tierra
de la compañía.

Donde todo animal
tiene pareja
y todo pájaro
anida.

*

Querido amigo:
No te pido otra cosa
que algo de compañía
de la que andas sobrado.

Porque estoy perdido
en un laberinto
que crece
con el tiempo.

Mis palabras
chocan en sus paredes,
retumban
y me vuelven.

Necesito alguien
en quien confiar,
con quien hablar,
a quien escuchar.

De lo contrario,
voy replegándome
en mí mismo
como un feto.

Pedro Casas Serra

jueves, 6 de octubre de 2016

El amor

El amor va volando
despacito
como una semilla.

Si intentas atraparla,
cuidadito
que puedes destruirla.

El viento la traslada,
ligerito,
sin saber su destino.

Si te viene a la mano,
te felicito,
trátala con cariño.

¡Cómo el amor es dulce,
Dios bendito,
y qué bien sabe!

Cuando su leche mamas,
tu cuerpecito
desarrolla unas alas.

Y estando tan famélico
y pequeñito,
te conviertes en toro.

¡Toro negro y alado,
yo te invito
a levantar el vuelo!

Alas de mariposa,
¡es inaudito!,
te soportan entero.

Trasladas tu bravura
al infinito,
corneando las nubes.

Pastando por el sol
coloradito,
y bebiendo los vientos.

¡Qué formidable eres,
cariñito,
y qué fiero!

Que ninguno atraviese
el caminito
por el que vas trotando.

Que podrías las tripas,
en un hito,
dejárselas colgando.

Tanto poder reúnes,
enterito,
que nada te retiene.

Y ninguna barrera,
ni corralito,
tus redaños contiene.

¡Y que este toro alado,
tan potentito,
venga de una semilla!

Se trata de un misterio,
amiguito,
que sabrás algún día.

Pedro Casas Serra

Dios bondadoso

Dios bondadoso,
que conocemos por terceros
y eres asidero de desgracias,
hiciste a Eva compañera de Adán
-fuiste bueno en esa ocasión.

Porque Adán ya tenía
por casa el Paraíso,
sus necesidades cubiertas
y la compañía de todos los animales.

Pero estaba solo,
y a lo mejor, para distraerse,
hablaría con su reflejo en el agua
o escucharía el eco de su voz en la montaña.

Lo tenía todo:
situación, vivienda, confort,
automóvil, velero, vacaciones en Hawai,
empleo fijo, pensión de jubilación...

Pero estaba solo,
y aburrido,
y había perdido el interés
por lo que tenía,
quizás porque necesitaba
que lo tuvieran a él.

Y tú, Dios,
-fuiste bueno en esa ocasión-,
le diste a Eva,
formada de una de sus costillas.

La hiciste de él mismo,
de su propia materia,
para que la sintiese más suya
y necesitara más unirse a ella.

Ahora es diferente,
el mundo está repleto
de cuerpos sin costilla y de costillas sueltas
-es un verdadero maremagnum-,
y cada cual, como puede,
busca el trozo que le falta de su puzle.

Por eso, yo te pido,
Dios -que a veces eres bueno-:
¿No habría manera de señalar las piezas,
numerarlas, marcarlas,
buscar algún sistema de identificación
que facilitara emparejarlas?

Pedro Casas Serra

miércoles, 5 de octubre de 2016

Atleta

Atleta, triunfador
de los juegos olímpicos,
has sido coronado
de olivo de victoria;
te sientes muy cansado,
pero a la vez contento,
porque ante multitud
de propios y de extraños,
enfrentado con otros,
has vencido en la lid;
porque tu gentilicio
será gravado en piedra
y harán una escultura
de tu arrogante cuerpo;
porque ante ti se abren
largos días de gloria,
fortuna y agasajos,
en los que serás huésped
en la casa, en la mesa,
y también en la cama,
de aquellos más ilustres
de tu bella ciudad.
¡Gloria a ti, atleta!

Pedro Casas Serra

martes, 4 de octubre de 2016

Civilización griega

Civilización griega:
surgiste de las olas
como los restos de un naufragio,
tus ideas y conceptos son los nuestros.

En esas islas doradas,
ocres manchas sobre un azul inmenso,
formaste tu hormiguero
y desarrollaste las cadenas del conocimiento.

Pedro Casas Serra

lunes, 3 de octubre de 2016

Efebo

Efebo, que corres presuroso
y una estela dejas a tu paso:

Tienes pisada larga
y elástica de atleta.

Tus caderas son finas
como anguilas de río.

Tu pelo serpentea
sedoso por tu espalda.

Tu piel, blanca de leche,
revienta por tus huesos.

Tu torso se engrandece,
tus miembros se distancian.

No tienes aún tomada
la medida a tu cuerpo.

Queda olor a tu paso
de almendras y de olivo.

Pedro Casas Serra

domingo, 2 de octubre de 2016

Centauro enamorado

Centauro enamorado, que pasas
con toda tu apostura, y tienes
un caminar pausado, y luces
entera galanura.

Tu cuerpo indiferente, atrae,
tanta es su hermosura, a ti
los ojos de la gente, que fija
la vista en tu figura.

Eres alto de talla, posees
ancas de cabalgada, conjugas
espaldas de batalla, con brazos
hechos para la amada.

Estrecho de cintura, tu vientre
liso del galanteo, tus nalgas
como caballo duras, te acreditan
capitán general del rejoneo.

Pedro Casas Serra