jueves, 15 de enero de 2015

Ese índico corcel...

ESE ÍNDICO CORCEL...


Ese índico corcel que cruza el monte,

sin rumbo fijo alcanza su destino,

galopa, blanco rayo, el horizonte,

percute con sus cascos el camino.


Al que siguió las huellas el arconte,

no deja que te acerques, yak divino

de virginal pureza polizonte,

a su arcádica fuente, peregrino.


De alma tornadiza y silenciosa,

purpúrea crin y asta curvilínea,

que besa con su hocico la broncínea

corteza de la selva misteriosa.


Para celar su frente usa tricornio,

tránsfuga del amor, el unicornio.


Pedro Casas Serra (08-11-2014)

miércoles, 14 de enero de 2015

Fábula del halcón y el ruiseñor

FÁBULA DEL HALCÓN Y EL RUISEÑOR


Para los reyes – aunque sean sabios -

narró en Grecia, Hesíodo, esta historia:

“Un halcón habló así a un ruiseñor

- ave de variopinto cuello – mientras

lo llevaba muy alto entre las nubes

atrapado en sus garras: Infeliz,

¿por qué chillas?, ahora, uno más

poderoso te tiene. Irás donde

te lleve yo, por más bello que trines

servirás de comida si yo quiero

o te dejaré libre. Loco es quien

osa alzarse a la altura de los fuertes,

de la victoria así se ve privado

y sufre vejaciones y suplicios”.


Y Hesíodo añadió: “A peces, brutos

y aéreas aves toca, unos a otros,

devorarse. Al hombre, hacer justicia”.


Pedro Casas Serra (07-11-2014)

martes, 13 de enero de 2015

Dibutades

DIBUTADES


Muchacha de Corinto, Dibutades,

paradigma de amor,

emprendía su amante viaje a Gades

sumiéndola en dolor.


En plenas facultades

era el joven la imagen del frescor,

mostraba sin pueriles nimiedades

sus formas sin rubor.


A contraluz, la sombra de su amado

sobre el blanco de un muro,

a lápiz ha pintado.


Y ahora que se ha marchado

hacia un destino oscuro,

la copia de su copia le ha quedado.


Pedro Casas Serra (05-11-2014)

lunes, 12 de enero de 2015

El oráculo de Delfos

EL ORÁCULO DE DELFOS


De nada te sirvieron tus ofrendas,

Creso, rey de los lidios, cuando fuiste

al santuario de Delfos a pedir

respuesta al dios Apolo en tu consulta.


Preguntaste al oráculo qué rey

sería el victorioso y la Pitia

te contestó: “Si Creso cruza el Alis,

destruido será un gran imperio.”


Leíste mal la recomendación,

el imperio que iba a ser destruido

no era el de Ciro el Grande sino el tuyo.


La voluntad de un dios no puede ser

comprada, amigo Creso, y sus palabras

oscuras son y ambiguas. ¡Mala suerte!


Pedro Casas Serra (03-11-2014)

domingo, 11 de enero de 2015

Las hieródulas

LAS HIERÓDULAS


Afrodita tenía, meretricio,

un grupo de mujeres concurrido

que para el que quisiera ser cogido

ofrecía a buen precio, buen servicio.


No se puede negar el beneficio

de en pío convertir lo maldecido,

hacer de lo prohibido, consentido,

y de mal menester, un sacrificio.


No conviene sacar el mal de quicio

ni pensar que juntarse es pervertido

cuando en naturaleza tiene inicio,


que no deja de ser contrasentido

que esté desprestigiado hoy el fornicio

otrora por la diosa bendecido.


Pedro Casas Serra (02-11-2014)

viernes, 9 de enero de 2015

No diré su nombre

NO DIRÉ SU NOMBRE


Había, el siglo IV antes de Cristo

- Éfeso lo erigió para Artemisa -

Rico templo del que hizo su divisa,

Oro, sándalo y mármol, bien provisto.


Séptima maravilla por lo visto,

Todo él reducido fue a una brisa

Rojiza y humeante, cuando aprisa

Alejandro el Mayor se dijo “existo”.


Tenía el incendiario y la gritó

Orgullosa pasión por ganar gloria:

¡Mi nombre pasará así a la historia!”


En una noche oscura y sin relente

La bella construcción quemó el demente,

La lámpara sagrada le arrojó.


¿A quién se le ocurrió?

Mejor callo, a morir fue sentenciado

Otro aquel que nombrara al desgraciado.


Pedro Casas Serra (01-11-2014)

jueves, 8 de enero de 2015

Erisicton

ERISICTON


¿Recordáis a Erisicton

que fue rey de Tesalia

impío y codicioso

sin límites ni escrúpulos?


Por saquear un bosque

consagrado a Deméter

resultó castigado

con un hambre fatal.


Para satisfacerla

vendió todo su reino

y hasta a su propia hija.


Y al no saciarse nunca

su apetito incolmable,

a él mismo se comió.


Pedro Casas Serra (29-10-2014)