martes, 31 de diciembre de 2013

Salmos para recitar con júbilo ante Amón-Ra

“Para júbilo de tu corazón,
antes de acostarme contigo,
ramos de jazmines cortando,
montaré una corona para ti”



SALMOS PARA RECITAR CON JÚBILO ANTE AMÓN-RA

I

Como una flor me abro a ti,
como un capullo me abro a ti,
hoja a hoja, pétalo a pétalo,
a tu mano que me acaricia,
como una flor me abro a ti,
como un capullo me abro a ti.

Espero con avidez tu líquido,
espero con avidez tu simiente,
como un surco, como una acequia,
de tu caño largo y fuerte,
espero con avidez tu líquido,
espero con avidez tu simiente.

Como un polluelo en su nido,
como un cachorro en su camada,
mi boca se abre, para que la llenes
con tu gusano y tu leche,
como un polluelo en su nido,
como un cachorro en su camada.

Como el campo golpeado por la lluvia,
como el árbol agitado por el viento,
mi cuerpo se te ofrece, dispuesto
a tu llamada, a tu embate,
como el campo golpeado por la lluvia,
como el árbol agitado por el viento.

II

Con encendido amor
acojo tu reposo,
¡mi luchador!, cansado
de la jornada diaria,
con encendido amor
acojo tu reposo.

En tálamo nupcial,
bajo las sábanas,
encontrarás mi anillo
listo para tu dedo,
en tálamo nupcial,
bajo las sábanas.

Masa de pan blando
que inertemente espera,
en tus manos la forma
encontraré temblando,
masa de pan blando
que inertemente espera.

Los pequeños botones
de mis flores gemelas
se abrirán al contacto
de tu aliento-rocío,
los pequeños botones
de mis flores gemelas.

III

¡Ojo de mis cuencas vacías!
¡Luna de mis noches sin luz!
¡Lazarillo que me lleva
de la mano a mi alimento!
¡Ojo de mis cuencas vacías!
¡Luna de mis noches sin luz!

Quiero ser la uva, el plátano,
quiero ser el melocotón y la ciruela,
que se ofrecen en canastilla
al esperado viajero,
quiero ser la uva, el plátano,
quiero ser el melocotón y la ciruela.

Quiero ser el paisaje soñado
que se vislumbra al despuntar el monte,
y enciende la sonrisa al caminante,
y acelera el paso de su sangre,
quiero ser el paisaje soñado
que se vislumbra al despuntar el monte.

Mi cuerpo es mi presente,
mi cuerpo es mi regalo,
levantaré tu ánimo
hasta el éxtasis,
mi cuerpo es mi presente,
mi cuerpo es mi regalo.

IV

Frotando nuestros cuerpos
nuestros miembros se levantan,
y el mío te señala a tí,
y el tuyo me señala a mí,
frotando nuestros cuerpos
nuestros miembros se levantan.

Entrecruzando nuestras piernas,
rodeando con los brazos nuestros troncos,
tu boca se abre a la mía,
y mi boca se abre a la tuya,
entrecruzando nuestras piernas,
rodeando con los brazos nuestros troncos.

Separando nuestras cabezas
empujamos nuestras ingles,
y mi bulto palpita junto al tuyo,
y tu bulto palpita junto al mío,
separando nuestras cabezas
empujamos nuestras ingles.

Penetramos nuestros oídos con palabras,
empapamos nuestros cuerpos de esencias,
y tu arco toca mi violín
y mi arco toca tu violín,
penetramos nuestros oídos con palabras,
empapamos nuestros cuerpos de esencias.

V

Estiramos nuestros cuerpos desperezándonos,
tendemos nuestros brazos como jabalinas,
y mi vello se eriza a tu contacto
y tu vello se eriza a mi contacto,
estiramos nuestros cuerpos desperezándonos,
tendemos nuestros brazos como jabalinas.

Emparejados nuestros miembros
pesamos el uno sobre el otro,
y mis manos buscan tus agujeros
y tus manos buscan mis agujeros,
emparejados nuestros miembros
pesamos el uno sobre el otro.

Golpeamos nuestros tambores con las palmas,
cimbreamos fuertemente nuestras cinturas,
y el agua de tu lluvia colma mi pozo
y el agua de mi lluvia colma tu pozo,
golpeamos nuestros tambores con las palmas,
cimbreamos fuertemente nuestras cinturas.

Abrimos nuestros sentidos a bocados,
arrojamos nuestros versos al vacío,
y mi alma queda dentro de ti
y tu alma queda dentro de mí,
abrimos nuestros sentidos a bocados,
arrojamos nuestros versos al vacío.

VI

Embarcados en colosal nave,
encerrados en su vientre-bodega,
tu eres mi mástil y mi vela,
yo soy tu mástil y tu vela,
embarcados en colosal nave,
encerrados en su vientre-bodega.

Desde el barbado mascarón de proa
desnudos nos lanzamos como arpones,
hundidos en el mar, perseguimos
abrazados serpientes y tritones,
desde el barbado mascarón de proa
desnudos nos lanzamos como arpones.

Tumbados en cubierta, miramos las estrellas
y arrastrados por ellas, cruzamos las noches,
fanales venecianos, de luceros tempranos
iluminando cuerpos, alumbran las caricias,
tumbados en cubierta, miramos las estrellas
y arrastrados por ellas, cruzamos las noches.

Impulsados por los mismos vientos,
arrullados por las mismas sirenas,
tu playa es el destino de mi arena,
mi playa es el destino de tu arena,
impulsados por los mismos vientos,
arrullados por las mismas sirenas.

VII

Levantamos nuestros ojos al cielo,
ofrecemos nuestro cuerpo a los dioses,
desde una misma piel,
con una misma mano,
levantamos nuestros ojos al cielo,
ofrecemos nuestro cuerpo a los dioses.

Como pájaros, que sobrevuelan bosques
agrupados en bandadas,
se reflejan nuestras palabras
en estanques dormidos,
como pájaros, que sobrevuelan bosques
agrupados en bandadas.

Como el ave, que levanta el sol
y lo acompaña hasta el ocaso,
mi palabra en tu boca
busca su nido,
como el ave que levanta el sol
y lo acompaña hasta el ocaso.

Mi palabra, enredada en un papel
que aleteando vuela a tu corazón,
para que desdoblándolo lo leas,
y le infundas con tu aliento su destino,
mi palabra, enredada en un papel
que aleteando vuela a tu corazón.

Pedro Casas Serra (04-01-2000)

lunes, 30 de diciembre de 2013

Cuando yo era pequeño...

Cuando yo era pequeño
era bastante bobo.

En horas de recreo,
con mi amiguito Polo,
vivíamos en palacios
con puertas de zafiro,
ventanas de esmeraldas,
suelos de lapislázuli,
comíamos manjares
sobre servicios de oro,
regados con elixires
en copas de diamante,
vestíamos ropajes
bordados con las perlas
del fondo de los mares,
calzábamos chinelas
de las pieles más finas,
dormíamos en camas
de altísimos doseles,
con colchones de nubes,
bajo colchas de alas.
Éramos reyes, príncipes.
Servidores, atentos
a cualquier deseo nuestro,
tendían a nuestro paso
alfombras de damasco,
nos bañaban con agua
perfumada de rosas,
secaban nuestros cuerpos
con abrigadas mantas,
cantaban nuestros pájaros,
reían nuestros pajes,
llovían golosinas...
y para los viajes,
usábamos carrozas
revestidas de ágatas.

Cuando yo era pequeño
era bastante bobo,
ahora no soy pequeño
y sigo siendo bobo.

Pedro Casas Serra (12-11-1999)

domingo, 29 de diciembre de 2013

(Mi nombre es mi secreto)

Cazador de mariposas nocturnas,
observador de lagartijas al sol.
(Mi nombre es mi secreto)

Roturador de paisajes submarinos,
cosechador de conchas.
(Mi nombre es mi secreto)

Rastreador de reflejos en el agua,
alzador de cometas.
(Mi nombre es mi secreto)

Contador de granos de arena,
edificador de castillos.
(Mi nombre es mi secreto)

Náufrago de las olas,
madero al sol.
(Mi nombre es mi secreto)

Olfateador de brisas,
vela al viento.
(Mi nombre es mi secreto)

Aullador de la luna,
perro del desierto.
(¿Mi nombre?
Sigue siendo mi secreto)

Pedro Casas Serra (13-09-1999)

sábado, 28 de diciembre de 2013

Mi ángel

            Mi
              ángel,
                  provisto de
                    venerea espada,
                      no es portero de fincas
                        sino descerrajador de sexos,
                          no es niñera de escayola pintada
                            sino depredador de fuerte músculo,
                          no vocero de asexuados hechos
                        sino mensajero del placer;
                      su presencia es su voz,
                   su palabra sexo,
                su rastro
            semen

Pedro Casas Serra (15-08-1999)

viernes, 27 de diciembre de 2013

El eclipse

Con gentes desnudas,            junto al mar,
lo contemplo             a través de cristales ahumados.
Al zambullirme,            rompo su superficie plana,
único pececillo             en su verde claridad.
Paseo mi sombra             sobre su arena arada,
seis veces braceo             en su silencio pálido,
antes de resurgir,            necesitado de aire,
de entre las aguas,            el día del eclipse.

Pedro Casas Serra (14-08-1999)

jueves, 26 de diciembre de 2013

Algo más

Detrás de una colina
                                otra colina
Detrás de un bosque
                                un bosque
Bajo el sauce
                                está el río
Bajo la nube
                                el prado
Junto a la piedra
                                el pez
Bajo la tierra
                                el agua
Sobre el ratón
                                el águila
Cabe la casa
                                el pozo.


Al ocultarse el sol
                                sale la luna.

Pedro Casas Serra (13-08-1999)

miércoles, 25 de diciembre de 2013

Mi casa

Mi casa está llena de aposentos
que al vaciarse, la han hecho
más grande
            más inhóspita
                        más difícil de llenar.

Pedro Casas Serra (01-08-1999)

martes, 24 de diciembre de 2013

La ola

Esa ola
                esa sonrisa
                                  esa mirada
                                                    esa brisa
                                                                      por un instante mías
me dejan más vacío
                                                                      esperando
                                                    otra ola
                                  otra mirada
                otra sonrisa
otra brisa.

Pedro Casas Serra (10-05-1999)

lunes, 23 de diciembre de 2013

Versos para mis amigos

Estoy cansado, amigos, estoy cansado,
cansado de deseo insatisfecho.


Prestadme vuestros ojos,
prestadme vuestro pecho,
para seguir mirando,
para seguir sintiendo.

Prestadme vuestra risa,
prestadme vuestro aliento,
la palabra precisa,
el gesto cierto.

He derrochado, amigos, he derrochado,
derrochado mi cuerpo limitado.


Los ojos en el agua,
en el aire la boca,
en la tierra la mano,
y el corazón en fuego.

Mi risa quedó en rosas,
mi pecho en el océano,
mi vista en las palomas,
mi corazón en todo.

Quedo en vosotros, amigos, quedo en vosotros,
en vosotros para seguir viviendo.


Reír con vuestros hijos,
jugar con vuestro perro,
besar con vuestra boca,
llorar con vuestros muertos.

Cantar con vuestros pájaros,
soñar con vuestros sueños,
pensar con vuestra mente,
amar con vuestro cuerpo.

A vuestra puerta llamo, amigos, a vuestra puerta llamo,
a vuestra puerta llamo, a través de estos versos.


Pedro Casas Serra (10-05-1999)

domingo, 22 de diciembre de 2013

"Hablando con Salvador Espriu en el cementerio de Sinera"

He publicado un libro en homenaje a Salvador Espriu con motivo del centenario de su nacimiento, en versión bilingüe catalán y castellano;

"Hablando con Salvador Espriu en el cementerio de Sinera"

Podéis bajároslo gratuitamente en:

http://www.bubok.es/libros/227222/Hablando-con-Salvador-Espriu-en-el-cementerio-de-Sinera

sábado, 21 de diciembre de 2013

Nana del consuelo del mar

Soy aire soy viento soy mar soy agua.
Soy aire soy viento soy mar soy agua.
Soy aire soy viento soy mar soy agua.
Soy aire
                soy viento
                                    soy mar
                                                    soy agua.

Pedro Casas Serra (06-10-1997)

viernes, 20 de diciembre de 2013

Ese algo...

Ese algo tan leve,
apenas perceptible,
que inesperadamente
te envuelve, te domina.

Que salta, cual resorte,
desde lo más profundo,
y nada más brotar,
te colma, te cautiva.

Que inexplicablemente
te alcanza al oír algo,
ver algo o tocar algo,

llevándote a ver más,
oír más y tocar más...
es la emoción, ¡que dure!

Pedro Casas Serra (23-04-1997)

miércoles, 18 de diciembre de 2013

(Ayer fui al entierro de la hermana de Jesús)

Desnudo, con los ojos cerrados,
tumbado en la toalla sobre la arena caliente,
el sol me abrasa
y la brisa me refresca intermitente.

(Ayer fui al entierro de la hermana de Jesús)

Miro el mar e imaginariamente
me sumerjo en sus aguas.

Pedro Casas Serra (03-05-1995)

Lamento a un amigo sobre una pérdida

He perdido el viento.

Ya sé que los vientos no se pierden,
que aparecen o desaparecen
arrecian o amainan,
pero yo lo digo como lo siento:
he perdido el viento.

Conocí al viento casualmente
y paulatinamente
me fui habituando a él;
me agradaba su forma
de envolverme
su ligereza, su frescura,
aunque aparentemente anárquico
era regular en sus presencias,
de manera
que llegué a esperar su llegada
y a lamentar su partida.

Hace algún tiempo
el viento empezó a fallar,
no llegaba con la misma
regularidad de antes,
lo que presagiaba
un cambio de dirección
que finalmente se produjo,
y dejó de soplar.

Por eso,
no te puede extrañar
que necesite desahogarme:
me falta el aire.

Ya sé que el viento es libre
como todo lo que vale la pena
en la naturaleza,
y que, precisamente
por eso, es valioso,
pero yo también soy libre
de desahogar mis sentimientos,
que,
aunque probablemente
tienen más que ver
con mi propia forma de ser
que con la falta del viento,
aún así,
no me hacen dejar
de echarlo de menos.

Pedro Casas Serra (20-04-1995)

martes, 17 de diciembre de 2013

La cisterna

Eudaldo: Cual Prometeo
robaste el fuego a los dioses,
y al igual que a Prometeo
los dioses te castigaron.

Hoy me entristece tu muerte
y rebela la injusticia
de que te hayan castigado
por algo de amor robado.

“Felicidad: don de Dios”.
Nadie más podía decirnos
cómo, cuándo, ni con quién
debíamos acostarnos.

Hacer posible el amor
como somos y sentimos,
sin límites ni barreras,
nos dejaste por botín.

Pedro Casas Serra (22-01-1995)

lunes, 16 de diciembre de 2013

¡Mi niño bonito!

Niño, ¡cómo me gustas
cuando vas de bonito,
con zapatos brillantes,
pantalones tejanos,
camisa blanca
y bien peinadito!

Niño, ¡cómo me llamas
al bailar sevillanas,
con tu culo torero,
taconeo marcial,
andares de gacela
y manos de gitana!

Niño, ¡cómo me enganchas
cuando me miras,
con tus cejas-peinetas,
pestañas-abanicos
y ojos-claveles,
que riegas con esmero de jardinero!

Niño, ¡cómo me embrujas
cuando me hablas,
con dulzura de esclava
y gracejo de moro,
nieto de constructores
de la Torre del Oro!

Niño, ¡mi niño bonito!,
¡el más bonito del mundo!,
¡qué guapo que eres!,
¡pastelillo de crema!,
¡azucar candi!,
¡envidia de la tropa de churumbeles!

Pedro Casas Serra (15-02-1994)

domingo, 15 de diciembre de 2013

Yo no sé lo que siento por ti

Yo no sé lo que siento por ti
pero añoro tus besos,
y al pensar en tu cuerpo...
¡yo no se lo que siento!

Yo no sé lo que siento por ti
pero sólo en ti pienso,
y al soñarme en tus brazos...
¡yo no se lo que siento!

Yo no sé lo que siento por ti
pero sé que estoy triste,
y que lejos de ti...
¡yo no se lo que siento!

Pedro Casas Serra (09-02-1994)

sábado, 14 de diciembre de 2013

Me enamoré al mirarte

Cuando te vi, me sedujiste,
me prendió tu mirada,
tu forma de bailar me cautivó,
en la cama, tu ternura me envolvió,
me ganaste con tus efusiones,
me descubriste la posibilidad de la pareja...

Pero éramos demasiado diferentes,
a veces no te entendía,
no compartía tus puntos de vista,
no aceptaba tu conducta,
no me sentía apreciado, respetado por ti...

Por eso me alejé de tu lado.

Pedro Casas Serra (04-02-1994)

viernes, 13 de diciembre de 2013

El sueño

Si de verdad quieres marcharte,
hazlo inmediatamente.
Levanta con cuidado el cobertor
-para que no sienta frío-
y cierra despacio la puerta al salir
-para no despertarme con el ruido.
Así, llegaré a pensar
que sólo has sido un sueño.

Pedro Casas Serra (04-02-1994)

jueves, 12 de diciembre de 2013

Ícaro

Veo un inmenso azul y en él mi alma volando
hasta que se hace pequeña y apenas se ve.
Veo bajo mí la tierra como un mantel de colores
y las nubes a mi alrededor que me acompañan.
Lleno los pulmones de aire, que es realmente puro aquí
y recibo el sol sin obstáculos que hagan sombra.
Aunque estoy solo, no estoy triste
porque todo es hermoso y me siento flotar.
No siento pesadumbre porque no peso nada,
ni tengo confusión porque soy transparente.
El sol, el aire, las casas de allá abajo
forman un todo con el pasado, las lágrimas, los besos...
y sin pensar, sin querer, sin penar,
me voy elevando hacia las estrellas.


Pedro Casas Serra (25-01-1994)

miércoles, 11 de diciembre de 2013

Azul

(Para Enrique, con ritmo de rumba)

Azul tiene a rosado encadenado,
no puede liberarse ni un momento,
azul de día, azul de noche,
sin azul mi vida es un derroche.

Rosado trae a azul a mi costado,
no deja en el camino ni un detalle,
rosado enamorado, rosado atento,
sin azul mi vida es un tormento.

Azul tiene a rosado entristecido,
no pueden acallarse sus lamentos,
azul dormido, azul despierto,
sin azul mi vida es un desierto.

Rosado quiere a azul apasionado,
no deja de soñarlo un solo instante,
rosado cariñoso, rosado zalamero,
sin azul no sé ni lo que quiero.

Azul viene tu cuerpo a mi memoria,
rosado te envío yo mi pensamiento,
azul querido, azul añorado,
sin azul ando desesperado.

Pedro Casas Serra (16-01-1994)

martes, 10 de diciembre de 2013

Niño que vas a la fuente...

Niño que vas a la fuente
con el cántaro blanco,
¡saca el agua dulce!,
¡que suenen guijarros
al bajar la cuesta
de regreso a casa!

¡Estalla la luz
por entre las hojas
que mueve el aire,
oyéndose un roce
como el de tus piernas
cuando se abren!

¡Tu canción
en volutas de humo
se pierde en el aire,
quedando el aroma
de alguna palabra
más amable!

Niño redondo,
¡color de nata fresca
y remolacha!,
¡peinado de sudor!,
¡vestido de sonrisa!,
¡calzado con la brisa!

Pedro Casas Serra (23-02-1993)

domingo, 8 de diciembre de 2013

Tu beso

Es tu beso como el vino,               Para mis labios sedientos
para mis labios sedientos,             es tu beso como el vino,
es el néctar más divino,                resucita hasta los muertos,
resucita hasta los muertos.           Es el néctar más divino.

Es el néctar más divino                 Resucita hasta los muertos,
para mis labios sedientos,             es el néctar más divino,
es tu beso como el vino,               para mis labios sedientos
resucita hasta los muertos            Es tu beso como el vino.

Pedro Casas Serra (19-02-1993)

Un minuto

Son las once
y treinta y tres
de la mañana,
(cierro los ojos)
el sol calienta mi cara,
el aire es fresco,
se oyen los pasos
y las voces
de unos escolares,
se escucha el canto
de las cotorras
y el zureo
de las palomas,
suena lejano
el rumor del tráfico,
(abro los ojos)
sus sombras
se mueven con ellos
-los escolares-
distintos verdes
en los árboles,
algunos marrones
en el suelo,
y el gris-azul-plata
del cielo,
forman la postal
que veo
desde el banco
en que sigo sentado
a las once
y treinta y cuatro.

Pedro Casas Serra (11-02-1993)

viernes, 6 de diciembre de 2013

La barca

Estirando las horas
siento pasar el tiempo.
Si el grito es tan fugaz,
y tan largo el silencio,
prefiero hundir mi barca
en el recuerdo.

Sabe mejor el aire
conteniendo el aliento.
Brevemente sentidos,
tu olor, tu piel, tus besos...
navegan dulcemente
hacia mi encuentro.

Pedro Casas Serra (11-02-1993)

jueves, 5 de diciembre de 2013

Levemente

Te contemplo
levemente echado,
tu cuerpo levemente abandonado,
respiras levemente
y la erección...
mantienes levemente.

Te miro,
acaricio tu pelo levemente,
beso tu cara levemente
y en el cuello...
te soplo levemente.

Y levemente me sonreirás
y entreabrirás tus ojos,
cuando muy,
muy levemente,
te diga al oído: guapo

Pedro Casas Serra (04-02-1993)

miércoles, 4 de diciembre de 2013

Te he visto, amor

Esta mañana te he visto, amor,
en Plaza Cataluña llevando a un niño de la mano,
era tu paso y era tu ternura.
Y después en las Ramblas te he vuelto a ver, amor,
sentado en la terraza de un bar
mirando a la gente con tu expresión reconcentrada y ausente.
Y he vuelto a verte en un banco del puerto,
en abandono, con los ojos cerrados calent6ándote al sol.
Y aún te he visto otra vez en el autobús que pasaba,
era tu nariz, amor, era tu frente.

Pedro Casas Serra (26-01-1993)

martes, 3 de diciembre de 2013

La mariposa

¿Eres el mismo
-enfundadas las piernas
en medias de seda, rodeado
tu sexo por un aro
y aspirando popers-
que hace cinco minutos
estaba sentado en el salón?

Como una crisálida
-deshaciéndote de la ropa,
de las gafas y del reloj,
de la prisa, del gesto contenido-
te has abierto
mostrando tus nuevos atributos,
te has hecho mariposa.

Extraño ser
-que ni corre ni vuela
pero flota y se expande
y que suena y que brilla
y que endulza-
listo para apresarme,
peregrino del tiempo.

Tu vientre
-rodeado de ojos y de manos,
de narices que aspiran,
de bocas que humedecen
y de pieles brillantes-
caliente cual crisol,
es mi reclamo.

Déjame probar
-borracho de deseo
incontenido que palpita
y calienta mi cuerpo
convulso y anacrónico-
duro y suave,
la dulzura de tu miembro.

Eres dios
-por tu fuerza, tu vigor,
tu potencia, tu calor,
tus gemidos,
tu dulzura, tu destreza,
tu suavidad, tu ligereza-
eres diosa.

Pedro Casas Serra (26-01-1993)

lunes, 2 de diciembre de 2013

El balancín

Es nuestra vida como una brisa suave
que apenas se levanta ya se apaga,
miramos hacia atrás y vemos la mañana,
miramos adelante y ya no vemos nada.

No ha mucho tiempo éramos sólo niños
inseguros al dar nuestros primeros pasos,
pronto otra vez iremos inseguros
y necesitaremos apoyo de otros brazos.

Aprendimos a amar mientras mamábamos,
nuestros cuerpos de adultos entregamos,
lo que quisieron darnos, recibimos,
y si algo nos queda, al fin lo exhalaremos.

No contaba el futuro cuando todo lo era,
vivimos luego eterno y estruendoso presente,
apareció el dolor y con él el pasado
y aprendimos a ver y a escuchar hacia adentro.

Íbamos proyectados por un impulso ciego,
todo lo resumían cuatro verdades ciertas,
llegaron las caídas y las desilusiones
y nos fuimos frenando al surgir las preguntas.

En la memoria queda la piel cálida y fresca,
los miembros que se estiran, los huecos que se llenan,
las mentes que se incendian, los sexos que gotean,
las sombras que se acortan cuando tan sólo la memoria queda.

Pedro Casas Serra (02-11-1992)

domingo, 1 de diciembre de 2013

¿Qué te ha hecho la rosa?

¿Qué te ha hecho la rosa
para que pases junto a ella sin mirarla
despreciando su color y su fragancia
que te ofrece como un regalo inesperado?

¿Qué te ha hecho la aurora
para que impidas con cortinas y celajes
que penetre en tu alcoba y te despierte
con su lengua caliente que anuncia la mañana?

¿Qué te ha hecho la brisa
para que te cubras con mantones y pañuelos
privándole de acariciar tu rostro y alborotar tu pelo
convirtiéndolos en radiante sol y en fugaz cometa?

Pedro Casas Serra (26-10-1992)