martes, 17 de diciembre de 2013

La cisterna

Eudaldo: Cual Prometeo
robaste el fuego a los dioses,
y al igual que a Prometeo
los dioses te castigaron.

Hoy me entristece tu muerte
y rebela la injusticia
de que te hayan castigado
por algo de amor robado.

“Felicidad: don de Dios”.
Nadie más podía decirnos
cómo, cuándo, ni con quién
debíamos acostarnos.

Hacer posible el amor
como somos y sentimos,
sin límites ni barreras,
nos dejaste por botín.

Pedro Casas Serra (22-01-1995)

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