martes, 17 de septiembre de 2013

Peor que Adán y que Caín

Peor que Adán expulsado del Paraíso soy yo,
porque él salió del Edén acompañado.
Peor que Caín marcado por su culpa soy yo,
porque a él no le impidió formar linaje.

Hundido en el Océano como la Atlántida,
mi paraíso desapareció de pronto sin dejar vestigio.
Limpia mi frente de cualquier señal,
la marca permanece indeleble en mi memoria.

Quizás porque nunca había sido antes tan feliz,
mi pérdida no cede con el paso de los días.
Quizás porque nunca había sufrido antes tanto,
mi culpa busca justificación a tanto daño.

Si realmente existió, fuera de mi imaginación,
el amor que me tenía preso en cuerpo y alma...
¿dónde se gestó, tan grande y arrasador,
el odio del que fui objeto hasta la aniquilación?

Porque no es buena la soledad -dicen-,
Dios puso la atracción a compartir la vida,
pero es una barrera infranqueable,
el miedo al pasado si fue malo.

Me atrae el amor: paraíso perdido.
Pero temo el odio: la marca de mi culpa.

Pedro Casas Serra (13-05-1992)

2 comentarios:

  1. Comienzo a llorar...
    sentimiento de culpa,
    irrealidad que se esfuma en la boira.
    Yo;
    sencillamente amo...
    ...¡No puedo odiar!
    A veces presiento:
    que un día acabaré desparramado en el desánimo.
    ¡Lucha!
    lucha de amor y pasión.
    A la larga...
    continuamos paseando.

    Poema escrito "A vuela ordenador", para ti, amigo Pere...que sé, que ahora en el 2.013 tu situación ha cambiado.
    -Joseba Ayensa (poeta-cantor.)

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  2. Gracias por tu comentario-poema, Joseba. Estoy publicando mi poesía cronológicamente del poema más antiguo al más moderno.

    Un abrazo.

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