miércoles, 9 de febrero de 2011

Seguidillas de la pena

Esta tarde no llega
la inspiración,
para ver si me viene
saldré al balcón.

¡Qué tengo pena
que sólo tú me quitas,
niña morena!

...

Pena si estoy despierto,
pena dormido,
pena estando desnudo,
pena vestido.

¡Pena y más pena!
¡Pena de no tenerte,
niña morena!

...

Que te busco en los montes
y en la ribera,
en el prado florido
y hasta en la era.

¡Con tanta pena...
que no doy palo al agua,
niña morena!

...

Y ya no tengo nombre
ni tengo cuerpo,
que aunque siga con vida
parezco muerto.

Niña morena:
¡Enséñame tus ojos,
quita mi pena!

Pedro Casas Serra (08-02-2011)

2 comentarios:

  1. Me embargaba la pena de no encontrarte entre las ondas cibernéticas...cuatro días, amigo Pere Casas ¡Cuatro días!.
    Has insertado un magnífico poema...el poema de la Pena...de todas esas penas que van susurrando a nuestros oídos...
    Un fuerte abrazo poético.

    -Joseba Ayensa (Poeta-cantor.)

    ResponderEliminar
  2. Gracias, Joseba. Llevo unos días muy complicados que me han dificultado entrar en internet.

    Un fuerte abrazo.
    Pedro

    ResponderEliminar