viernes, 9 de noviembre de 2012

"No silêncio terrível" de Mario Quintana


No silêncio terrível do Cosmos
Há de ficar uma última lâmpada acesa.
Mas tão baça
Tão pobre
Que eu procurarei, às cegas, por entre os papéis revoltos,
Pelo fundo dos armários,
Pelo assoalho, onde estarão fugindo inmundas ratazanas,
O pequeno crucifixo de prata
- O pequenino, o milagroso crucifixo de prata que tu me deste um dia
Preso a uma fita preta.
E por ele os meus lábios convulsos chorarão
Viciosos do divino contato da prata fria...
Da prata clara, silenciosa, divinamente fria - morta!
E então a derradeira luz se apagará de todo...

Mario Quintana (O Aprendiz de Feiticeiro, 1950)


En el silencio terrible 

En el silencio terrible del Cosmos
Quedará una última lámpara encendida.
Pero tan débil
Tan pobre
Que buscaré, a ciegas, entre los papeles revueltos,
En el fondo de los armários,
En el sollado, por donde huirán las ratas inmundas,
El pequeño crucifijo de plata
- El pequeñito, el milagroso crucifijo de plata que tú un día me diste
Prendido de una cinta negra.
Y sobre él mis labios convulsos llorarán
Deseosos del divino contacto de la plata fría...
De la plata clara, silenciosa, divinamente fría - ¡muerta!
Y entonces la postrera luz se apagará del todo...

Mario Quintana (O Aprendiz de Feiticeiro, 1950)
(Versión de Pedro Casas Serra)

1 comentario:

  1. POESÍA, y POETA...(con mayúscula ambas).
    Belleza de poema y de hermosas metáforas, me encanta.
    Tu admiradora y aprendiz
    Amalia

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