lunes, 26 de noviembre de 2012

"Un hecho chusco"


Iba en el coche de mi amigo José María Morales, cuando me propuso ir a ducharnos a su gimnasio. Ya lo había acompañado otra vez y sabía que disponía de un baño privado. Acepté. Llegamos y me entretuve algo más que él en el vestuario, de modo que salí después que él. Al hacerlo, le vi de lejos cerrar una puerta. Me acerqué, la abrí y entré. Era una habitación grande, llena de cosas, y en medio una gran bañera. Me quité la toalla y me metí. Estaba empezando a enjabonarme, cuando advertí que cerca de mí, en el suelo, había un niño pequeño jugando. ¿Qué haces aquí? -le dije- ¿Dónde está tu madre? ¿Se han olvidado de ti? Diez ojos me miraron bajo sus turbantes de toalla y sus albornoces. ¡Estaba en un baño colectivo y había cinco mujeres en él! Por fortuna, se dieron cuenta de mi confusión y haciendo caso omiso de mi bochornoso aspecto, fueron muy amables conmigo, iniciando una conversación.

Pedro Casas Serra (24-11-2012)

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