sábado, 18 de septiembre de 2010

Un minuto

Son las once
y treinta y tres
de la mañana,
(cierro los ojos)
el sol calienta mi cara,
el aire es fresco,
se oyen los pasos
y las voces
de unos escolares,
se escucha el canto
de las cotorras
y el zureo
de las palomas,
suena lejano
el rumor del tráfico,
(abro los ojos)
sus sombras
se mueven con ellos
-los escolares-
distintos verdes
en los árboles,
algunos marrones
en el suelo,
y el gris-azul-plata
del cielo,
forman la postal
que veo
desde el banco
en que sigo sentado
a las once
y treinta y cuatro.

Pedro Casas Serra (11-02-1993,02)

2 comentarios:

  1. Original tu poema!
    En un minuto hay mucha
    poesía!
    Un beso, querido Pedro
    Maria Lua

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  2. Gracias, Maria, por tus afectuosas palabras.

    Un abrazo.
    Pedro

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