lunes, 24 de marzo de 2014

Valentín

Hallábame en el borde de un camino
abrupto, recorridas muchas horas,
sin otra cosa que comer que moras,
y muy lejos aún de mi destino.

Tales eran mis cuitas, cuando vino
hacia mí una zagala con mejoras
de que, cerca de allí, mujeres moras
me ofrecían posada y aún tocino.

Yo soy cristiano viejo, mis blasones
ni un azumbre recogen de Tobías,
las hijas de mi abuelo Zacarías

tengo en clausura, pero... de ocasiones
como ésta no se dan todos los días:
¡Santiago y cierra España!, ¡por mis tías!

Pedro Casas Serra (16-10-2009)

No hay comentarios:

Publicar un comentario