martes, 23 de febrero de 2010

Sobre mis hombros...

Sobre mis hombros,
tus piernas colocadas,
tus nalgas levantadas
muestran el objetivo
de mi espada.
Retrocedo un momento,
lanzo el vientre adelante,
alargo mi instrumento
y al instante
alcanzo la victoria
en el intento,
penetrándote;
y ensartado
por mi miembro viril
bien colocado,
inicio un movimiento
de vaivén
que es primero pausado
y luego violento,
y el esfuerzo
me deja sin aliento;
mientras, tú,
por mi falo atravesado,
muestras el tuyo erguido,
aguardando el momento deseado
en que tu cuerpo hendido
dé a mi cuerpo rendido
el golpe de tu pene ensortijado.

Pedro Casas Serra (16-06-1992)

No hay comentarios:

Publicar un comentario