martes, 31 de mayo de 2016

El volcán

 

EL VOLCÁN


Era temprano, apenas

clareaba el día.

Bajé del coche e inicié el camino

que por su falda

lleva al volcán de Santa Margarita.

Llegado arriba, vi la verde taza

y en su centro la ermita.

Quise alcanzarla

y la senda, girando,

me condujo hasta el cráter.

Allí, algo más lejos,

vi un saco de dormir

- estaba en medio

del cráter del volcán

y en su interior

una pareja hacía el amor.

Me alejé para no turbar su acierto.


Pedro Casas Serra (09-1990,02)

lunes, 30 de mayo de 2016

El querer de Elena

 

EL QUERER DE ELENA


Amar también es hablar con los perros, los pájaros,

los árboles y los montes;

seguir la luna de nueva a llena

y las hojas de los árboles el día en que se abren;

ir del mar a la fuente

y ser pez, caracol y concha de peregrino;

imitar al cuclillo

para darle de comer luego en la mano

y levantar el primero la vista al ruido de las palomas;

convertir con caricias las flores

en el don más preciado

y hacer ramos de colores antes de que se abran;

distinguir al vencejo del murciélago

en el cielo de la ciudad

y a la hormiga negra de la roja que pica;

acoger en casa a la golondrina y a la araña

y conocer la dirección de las aves migratorias

al descubrir sus cadenas en el cielo.


Amar es mucho más que todo eso junto,

pero es menos

que quererme como tú me quieres.


Pedro Casas Serra (09-1990,01)

domingo, 29 de mayo de 2016

Poema

“POEMA”


A jaime Gil de Biedma


Solo has hecho una cosa mal en la vida

- que yo sepa -

abrir en mal momento la puerta de un taxi.


Has muerto “poema”

pero nos queda tu poesía.

¡Si no, al tiempo!


Pedro Casas Serra (08-1990,03)

sábado, 28 de mayo de 2016

Delirio

DELIRIO


¡Los perros! Probarán primero con ellos. Daira no, antes la mato, la tiro bajo un coche, la despeño, la suelto como al del camping… El camping, la casa, el perro, el susto, el miedo, el terror, la angustia, la paz... Y después la muerte, la vida, el amor... ¿Amor? ¿No es un sueño del psiquiátrico? La Rosa, les llàgrimes de l'Hortensia, els silencis d'en Francesc, els vestits (primer blanc, després vermell) de les infermeres en cap… Què he de fer? Escribe, pero no a nosotros que estamos demasiado lejos... con los locos. Are you americans boys of President George Busch? Kennedy is dead. You tomorrow, in a nuclear explosion. ¡Llevadme al Líbano, a Ammán, a Damasco, a El Cairo, a Bagdad! Si sois hermanos, ¿por qué jugáis con el petróleo y con las vidas? La doctora... ¿Cómo se llama? ¿Qué hago? ¿Firmo? ¿Cuándo saldré? ¿Cómo llamar sin monedas? ¿Y fumar? ¡Dormir sin tener con quien hablar! Sus risas entrecortadas, sus espasmos, su ensuciarse encima, la que solo mira, la que no oye, el payés, la sirena, el kuwaití-iraquí. L'altre només entén rús: No me llevéis a Petrogrado, porque la guerra va a estallar mientras yo duermo a causa de los somníferos... No hay tiempo. ¿Quién me oirá? Solo tú en el momento justo, ¿me quieres? Las mujeres y los niños primero... Yo el último. Escarlata no, ¡cuídamela! "Encantados de serviros, gracias", dice la máquina de tabaco.


Pedro Casas Serra (08-1990,01)

viernes, 27 de mayo de 2016

Carta a mi hija Escarlata

CARTA A MI HIJA ESCARLATA


Quererte a ti no es nada fácil, ¿sabes?

Hay que elegir la forma de ayudarte

y de lejos, resulta muy difícil.


Me alegra tu alegría, verte llena

de intereses, de amigos, de ilusiones,

que te sientas a gusto en tu colegio.


Tú diviértete mucho que hace falta

que ahora de pequeña seas muy niña,

para que de mayor seas muy mujer.


Aprende con pasión todas las cosas,

pues saberlas te hará hacerlas bien

y hacerlas bien te hará sentir contenta.


Piensa bien de la gente en un principio,

pues no conocerás gente estupenda

si no empiezas pensando bien de ella.


En el mundo hay de todo: feos y guapos,

ricos y pobres, vagos y currantes,

listos y tontos, tramposos y honrados.


Por eso tú fíjate bien en todos,

que todos tienen algo que enseñarte

si tú no dejas de fijarte bien.


Defiende a los pequeños de los grandes

procurando que a ti no te hagan daño

para así resultar más eficaz.


Di mentiras tan solo cuando puedan

evitar que alguien sufra, ten en cuenta

que no siempre callar es ser hipócrita.


Si hacen algo que te gusta dilo,

pues si te gusta tanto lo que hacen

también te gustarán quienes lo hacen.


El dinero no sirve para todo,

lo mejor de la vida no está en venta

ni las buenas personas tienen precio.


Espera cada día ilusionada

y piensa que si algo sale mal,

con el tiempo se solucionará.


Piensa al sentir, observa lo que ves,

aspira, saborea, palpa, escucha...

Y así te sentirás mucho más viva.


Hay días que podrás pensar mejor,

hoy yo puedo pensar bastante bien,

ayer en cambio me dolía el alma.


Pedro Casas Serra (1989,02)

jueves, 26 de mayo de 2016

A la vez destructor y destruido

A LA VEZ DESTRUCTOR Y DESTRUIDO


Viví primero para encontrarte,

luego viví para quererte,

más tarde para olvidarte...

Y ahora que has muerto... ¿Para qué he de vivir?


Sin verme reflejado en otros ojos,

sin que a nadie angustie mi tardanza...

¿Quién soy? ¿Adónde voy?

Sin compartirlo... ¡Qué poco vale todo!


Sin besos ni caricias mi cuerpo me es ajeno.

Eran tus besos los que me daban cuerpo

y tus ojos la forma,

tus palabras me vestían,

tu alegría bombeaba mi sangre.


Es el amor quien crea, quien hace a una mujer

diosa de un hombre y a un hombre un héroe,

hablar al elocuente y callar al prudente.


Ahora, sin cuerpo ni alma, confundido,

a la vez destructor y destruido,

añorando un pasado irrecuperable,

buscando algo que no sé definir,

a mitad de camino entre dos nadas...

¿Puede darme alguien lo que yo deseo?

¿Es posible el amor de nuevo?


¿O debo conformarme con ir tirando

y ya que no feliz, mostrarme digno,

no quejarme, no infundir compasión,

no abandonarme...

serenamente pasar lo que me quede

y pensar en los otros que comienzan?


Pesa mucho el pasado

cuando no se vislumbra un camino

y el impulso inicial se va perdiendo.


Pedro Casas Serra (1989,01)



miércoles, 25 de mayo de 2016

El velero

EL VELERO


No te engañé. Te dije que lo nuestro

sería como embarcar en un velero,

que enfilando alta mar

deja la costa cada vez más lejos,

y que iniciado el viaje,

abandonar resulta muy difícil.


No sé si me creíste. Vivías un momento

de tantas ilusiones, de pasión tan grande

que tal vez no me oíste,

no quisiste escucharme

o bien pensaste

que era tan solo imagen de poeta.


Levamos anclas. ¡Y fueron unos años

tan felices sin que una nube

ensombreciera el plateado espejo!

¡Vivimos sensaciones!, ¡cruzamos horizontes!,

¡fondeamos en amores tan profundos

que el mar inmenso no puede contenerlos!


Pero llegó la tempestad, silbaba el viento,

el velero crujía

zarandeado por los elementos,

y cuando todo parecía perdido

y el barco zozobrar,

presa del pánico saltaste por la borda.


La calma regresó, el maltrecho velero

siguió su rumbo,

pero no eran ya dos sus tripulantes,

y el que quedaba

sintió la soledad del holandés errante,

y que parte de él mismo

flotaba a la deriva entre las aguas.


Pedro Casas Serra (1988)