Soy aire soy viento soy mar soy agua.
Soy aire soy viento soy mar soy agua.
Soy aire
.................................soy mar
................................................soy agua.
Poesía intimista
SÉ QUE SEGUÍS AHÍ, PERO NO PARA MÍ
Cardos que en el verano azuleáis
dando a la tierra un corazón marino,
senderos que orilláis con oro fino
los bosques que las hojas alfombráis,
corrientes que las aguas escanciáis
formando con las piedras concertino,
y osadas, con impulso repentino
las plantas que encontráis besando vais,
flores que os ofrecéis y enamoráis,
pájaros que endulzáis con vuestro trino
los cielos que en bandadas ocultáis...
Aunque no os crucéis hoy en mi camino,
bellezas tantas que en el mundo obráis,
sé que seguís ahí - o lo imagino.
NADIE SABE LO QUE NADIE SABE
Hablan de sonrisas, de luces brillantes,
de bailes, de risas, de amor...
Pero nadie sabe lo que nadie sabe.
Levantan altares, emprenden novenas,
hacen caridades, sufren penitencias...
Cuando nadie sabe lo que nadie sabe.
No importa que lloren, que crucen los dedos,
que luzcan sombrero, que corran...
Porque nadie sabe lo que nadie sabe.
Ahí, donde por fin despertarán...
¿habrá flores?, ¿habrá ríos?, ¿habrá pájaros?...
¿O envueltos en la noche seguirán?
Al fin y al cabo
nadie sabe lo que nadie sabe.
Pedro Casas Serra (11-02-2007)
AYER FUI AL ENTIERRO DE LA HERMANA DE JESÚS
A Jesús Prada Vázquez
Desnudo, con los ojos cerrados,
tumbado en la toalla sobre la arena caliente,
el sol me abrasa
y la brisa me refresca intermitente.
(Ayer fui al entierro de la hermana de Jesús.)
Miro el mar, e imaginariamente
me sumerjo en sus agua.
Pedro Casas Serra (03-05-1995)
¡SI PUDIERA… LO HARÍA!
¡Si pudiera volver a sus entrañas!
¡Si podiera realojarme en su útero!
¡Si pudiera… lo haría!
Pedro Casas Serra (10-12-2004)
TENGO
A mi madre, María Serra Valls.
Tengo ojos porque ella me enseñó a mirar.
Tengo manos porque ella me enseñó a tocar.
Tengo pies porque ella me enseñó a andar.
Tengo tristeza porque la he perdido.
Pedro Casas Serra (27-01-2008)
LA CISTERNA
Eduard: Com
Prometeu,
vas pendre un tresor als deus,
i també com
Prometeu,
vas ser castigat pels deus.
Ploro avui la
teva mort,
i em rebel.la l’injusticia
de que hagis estat
punit
per robar d’amor un brí.
“Felicitat: dó
de Deu”.
Ningú més no ens podía dir
com, quan ni amb
quí
podiam d’anar a dormir.
Eduard: ¿Com vas
gosar
canviar suavitat per múscul,
elasticitat per
força,
tendresa per resistència?
La
llibertat d’estimar
tal com som i com sentim,
sense
limits ni barreres,
ens has deixat per botí.
Pere Casas Serra (22-01-1995)
LA CISTERNA
Eudaldo, cual Prometeo
robaste el fuego a los dioses
y al igual que a Prometeo,
los dioses te castigaron.
Hoy me entristece tu muerte
y rebela la injusticia
de que fueras sancionado
por algo de amor robado.
“Felicidad: don de Dios”.
Nadie más podía decirnos
cómo, cuándo, ni con quién
debíamos acostarnos.
Amigo, cómo pudiste
cambiar redondez por músculo,
elasticidad por fuerza,
dulzura por resistencia.
Hacer posible el amor
como somos y sentimos,
sin límites ni barreras,
nos dejaste por botín.
Pedro Casas Serra (22-01-1995)
LA PATERA
¡Rocas, redondeaos!
¡Olas, retroceded!
¡Vientos, girad!
¡Corrientes, invertid vuestro sentido!
¡Vuelve atrás, mar, desanda tu camino,
que no hagan falta pateras para cruzar el estrecho!
Y si esta vez no los recibimos con los brazos abiertos...
¡alzaos olas, rocas, vientos, corrientes,
desátate mar...
y llévate a la Alhambra con ellos!
Pedro Casas Serra (10-02-2001)
UN GRITO
La poesía es un grito,
pero hay quien grita porque le han pisado un callo
y hay quien grita porque le han matado a un hijo.
Pedro Casas Serra (14-08-2005)
LA CAJA DE PANDORA
¡Si mi memoria fuera
como una habitación
y alejarme yo de ella!
No es así. Mis bolsillos,
repletos de recuerdos,
me lastran con su peso.
¿Cómo huir del pasado,
su poso de rencores,
su azucarillo de ansias?
Aceptarlo: si a imagen
divina fui creado,
con el tiempo he menguado.
Dejadme abrir ahora
la caja de Pandora
para ver que contiene.
Pedro Casas Serra (20-05-1992)
EL OCÉANO DE LA SOLEDAD
He naufragado
y voy a la deriva
por el océano
de la soledad.
¡Quién encontrara
una tabla amiga
a la que asirse
para descansar!
Unido a ella
quizás alcanzaría
la tierra
de la compañía.
Donde todo animal
tiene pareja
y todo pájaro
hace su nido.
*
Querido amigo:
No te pido otra cosa
que algo de compañía
de la que andas sobrado.
Porque estoy perdido
en un laberinto
que crece
con el tiempo.
Mis palabras
chocan en sus paredes,
retumban
y me vuelven.
Necesito alguien
en quien confiar,
con quien hablar,
a quien amar.
De lo contrario,
voy replegándome
en mí mismo
como un feto.
Pedro Casas Serra (26-06-1992)
LA CONCIENCIA DE MI ENFERMEDAD
¿Cómo romper esta situación de bloqueo
a que me ha llevado la conciencia de mi enfermedad?
Estoy estabilizado en la tristeza.
Sé que en momentos de euforia
me he sentido autosuficiente y he prescindido de todos,
que he hablado por los codos, que he discutido
- me he puesto insoportable -
y que luego he sentido vergüenza de lo que había hecho
- lo que me ha impedido reanudar las relaciones rotas
hundiéndome en la soledad.
He observado también
que era zarandeado por estados de ánimo
sobre los que no tenía ningún control,
que estos cambios en el estado de ánimo
podían verse influidos por factores externos,
que las demostraciones de afecto o confianza
me ayudaban más que cualquier otro estímulo,
que la conversación, la compañía, el ejercicio físico,
me aliviaban.
Pero la conciencia de mi enfermedad
y las experiencias de sus fases depresivas
y sobre todo eufóricas, me han dejado bloqueado
porque he llegado a dudar de quien soy,
si el de ayer o el de hoy, pesimista u optimista, apático o activo
y ya no sé cuando estoy bien o mal
ni si debo obrar o no, ni cómo.
He llegado a una forma de despersonalización
en que no me atrevo a hacer nada por no hacer nada mal,
por no hacerme daño a mí ni sobre todo a otros.
Y lo que más me hace sufrir es la conciencia
de estar enfermo de una enfermedad del ánimo,
porque siendo enormemente sentimental
soy consciente de que no controlo mis emociones,
cuando por otra parte soy la persona
menos capaz de vivir sola y más necesitada de compañía,
porque mis motivaciones son exclusivamente sentimentales
y sin expresar esa emotividad, sin sentirme querido,
me siento vacío y carente de fuerza y de autoestima.
Pedro Casas Serra (12-06-1992)
A MIS COMPAÑEROS DEL CLÍNICO
Vivimos unos días y algunas esperanzas.
Hasta aquí hemos venido de sitios muy dispares,
nos hemos reunido a causa del azar.
Unos hemos llegado más enteros que otros
pero todos bastante heridos y maltrechos.
Cambiamos impresiones, desahogamos angustias,
contamos confidencias. Somos entre nosotros,
unos nuestro pasado, otros nuestro presente,
otros nuestro futuro. Podemos entendernos,
no en vano hemos tenido iguales experiencias
de dolor, de hospitales y de medicación.
Usamos mucho tiempo en forjarnos proyectos
que quizá puedan irse al traste el primer día.
Pedro Casas Serra (11-1991,10)
DELIRIO
¡Los perros! Probarán primero con ellos. Daira no, antes la mato, la tiro bajo un coche, la despeño, la suelto como al del camping… El camping, la casa, el perro, el susto, el miedo, el terror, la angustia, la paz... Y después la muerte, la vida, el amor... ¿Amor? ¿No es un sueño del psiquiátrico? La Rosa, les llàgrimes de l'Hortensia, els silencis d'en Francesc, els vestits (primer blanc, després vermell) de les infermeres en cap… Què he de fer? Escribe, pero no a nosotros que estamos demasiado lejos... con los locos. Are you americans boys of President George Busch? Kennedy is dead. You tomorrow, in a nuclear explosion. ¡Llevadme al Líbano, a Ammán, a Damasco, a El Cairo, a Bagdad! Si sois hermanos, ¿por qué jugáis con el petróleo y con las vidas? La doctora... ¿Cómo se llama? ¿Qué hago? ¿Firmo? ¿Cuándo saldré? ¿Cómo llamar sin monedas? ¿Y fumar? ¡Dormir sin tener con quien hablar! Sus risas entrecortadas, sus espasmos, su ensuciarse encima, la que solo mira, la que no oye, el payés, la sirena, el kuwaití-iraquí. L'altre només entén rús: No me llevéis a Petrogrado, porque la guerra va a estallar mientras yo duermo a causa de los somníferos... No hay tiempo. ¿Quién me oirá? Solo tú en el momento justo, ¿me quieres? Las mujeres y los niños primero... Yo el último. Escarlata no, ¡cuídamela! "Encantados de serviros, gracias", dice la máquina de tabaco.
ÁMAME
Si entenderme no puedo,
si a mí mismo me cuesta comprenderme,
¿cómo voy a decirte que te quiero
y esperar que me creas?
Si el agua, que acoge nuestros cuerpos y nos lava
calmando nuestro ardor,
es la misma que hunde nuestros barcos;
si el aire, que aleja nuestras voces y nos seca
oreando nuestros cuerpos,
es el mismo que abate nuestras casas;
si el fuego, que alumbra nuestros rostros y nos lame
paliando nuestro frío,
es el mismo que incendia nuestros bosques...
¿Por qué yo
que acojo, alejo y alumbro tus desdichas,
no puedo ser el mismo
que hunda, abata o incendie tus venturas?
Pedro Casas Serra (09-1990,04)
VOLVER A EMPEZAR
No es posible volver a empezar
ni recorrer otra vez el camino,
todo ha cambiado,
y los ojos no pueden recuperar
esa mirada clara que infunde la ilusión.
Eras descubridor,
caminabas con porte seguro,
sabías lo que eras, a donde ibas,
los nombres de las cosas
y el espacio que habías recorrido.
Luego todo se hundió,
perdiste la inocencia que te hacía gustarte,
la que simplificaba todo
ahorrándote tiempo
y permitiéndote avanzar un paso tras de otro.
Todo es ahora más difícil
al tener que volver a bautizar las cosas:
probar de nuevo el pan,
beber el agua, ensayar la sonrisa...
para luego quizá volver a utilizarlas.
La confianza es la base de la vida
y sobre ella avanzamos,
pero ¿qué pasa
si hay que aprender de nuevo cada cosa
y aprendernos a nosotros mismos?
Al margen es difícil ser feliz,
pero entrar cuesta mucho
cuando has salido medio muerto,
porque no sabes que te llama
y que debes hacer.
Pedro Casas Serra (07-05-1991,03)
A LA VEZ DESTRUCTOR Y DESTRUIDO
Viví primero para encontrarte,
luego viví para quererte,
más tarde para olvidarte...
Y ahora que has muerto... ¿Para qué he de vivir?
Sin verme reflejado en otros ojos,
sin que a nadie angustie mi tardanza...
¿Quién soy? ¿Adónde voy?
Sin compartirlo... ¡Qué poco vale todo!
Sin besos ni caricias mi cuerpo me es ajeno.
Eran tus besos los que me daban cuerpo
y tus ojos la forma,
tus palabras me vestían,
tu alegría bombeaba mi sangre.
Es el amor quien crea, quien hace a una mujer
diosa de un hombre y a un hombre un héroe,
hablar al elocuente y callar al prudente.
Ahora, sin cuerpo ni alma, confundido,
a la vez destructor y destruido,
añorando un pasado irrecuperable,
buscando algo que no sé definir,
a mitad de camino entre dos nadas...
¿Puede darme alguien lo que yo deseo?
¿Es posible el amor de nuevo?
¿O debo conformarme con ir tirando
y ya que no feliz, mostrarme digno,
no quejarme, no infundir compasión,
no abandonarme...
serenamente pasar lo que me quede
y pensar en los otros que comienzan?
Pesa mucho el pasado
cuando no se vislumbra un camino
y el impulso inicial se va perdiendo.
Pedro Casas Serra (1989,01)
EL CIRCO
Esta noche he soñado con ella,
he soñado que abría la caravana
y me llamaba,
que su voz, inconfundible,
alegre me decía:
"Pedro, he venido
porque temía que te olvidaras
de las entradas
que compré para el circo."
He soñado que me despertaba
y que abría los ojos incrédulo,
que parpadeando la miraba
y que estaba allí,
con su expresión juguetona,
y que sus pezones oscuros me apuntaban.
Entonces he soñado que soñaba...
y me he puesto a llorar.
Pedro Casas Serra (10-1990)
¡ESTAR ENAMORADO!
No me importa no tener dinero
ni ser un perdedor.
Me importa no estar enamorado.
No preciso tener un coche nuevo
ni un chalet en el campo.
Preciso estar enamorado.
No quisiera viajar a Miami
ni vestir como un dandi.
Quisiera estar enamorado.
Enamorado, sí,
para sentirme entero,
para reconocerme,
para apreciar la vida,
para saciarme,
para diferenciarme de mi sombra,
para apreciar matices y colores,
para sentirme alto y guapo
y rubio y de ojos azules
y listo y buena persona
y enamorado.
Enamorado
para compartir
un lenguaje de gestos y miradas,
para forjar
proyectos de un instante,
escapadas sin necesidad de levantarse,
largas esperas de segundos breves
y breves segundos de largos encuentros,
y esa sensación de totalidad,
de estar completo,
que convierte la vida en un paseo
y cualquier época en primavera.
(Quien ha conocido esa sensación
y la ha perdido
se siente como Adán expulsado del Paraíso.)
Pedro Casas Serra (11-05-1992,01)
¿QUÉ TE HA HECHO LA ROSA?
¿Qué te ha hecho la rosa
para que pases junto a ella sin mirarla,
despreciando su color y su fragancia
que te ofrece como un regalo inesperado?
¿Qué te ha hecho la aurora
para que impidas con cortinas y celajes,
que penetre en tu alcoba y te despierte
con su lengua caliente que anuncia la mañana?
¿Qué te ha hecho la brisa
para que te cubras con mantones y pañuelos,
privándole de acariciar tu rostro y alborotar tu pelo,
convirtiéndolos en radiante sol y en fugaz cometa?
Pedro Casas Serra (26-10-1992)