En el sueño y en la duermevela afloran los mejores versos,
Es preferible un verso de menos que uno de más.
Las palabras cada día se bautizan.
Las palabras las trae el silencio.
Las palabras crean imágenes que nos hablan.
Poesía intimista
En el sueño y en la duermevela afloran los mejores versos,
Es preferible un verso de menos que uno de más.
Las palabras cada día se bautizan.
Las palabras las trae el silencio.
Las palabras crean imágenes que nos hablan.
Detrás del verso, hay un deseo de eternidad.
Como salidos de un antiguo códice, hay versos que iluminan.
Intentamos engañar a la muerte con versos.
Las alas del poeta son sus versos.
Nuestra vida es el pentagrama de nuestros versos.
El lector es quien acaba el poema.
El verso surge libre y vuela y da giros como una cometa.
Los versos echan a rodar cuando se leen.
Hay versos que crecen, crecen, crecen... inmensos.
Hay versos que, de puros, tintinean.
Me gustan los poemas que no dan las cosas por sentadas.
En los grandes poemas siempre encontramos consuelo.
Las interpretaciones de un poema son infinitas.
Me gustaría plantar mi tienda al lado de un poema.
Los poemas nacen en cada lector.
El poema es un amor a distancia.
Los poemas tienen imágenes, las pinturas, relatos.
Todo poema tiene pasado, presente y futuro.
Se puede crear un mundo en un poema.
Si un poema te gusta no te preguntes el porqué.
Nace una mariposa: un poema.
El poema abre una ventana por la que cada cual ve su propio paisaje.
El poema no justifica al poeta.
El poema va al encuentro de uno mismo.
El poema solo se acerca a quien le ofrece confianza.
Un poema que haga sonreír al corazón.
Un poema es un espejo en el que cada lector se ve.
Un poema no debe decirlo todo.
Un poema, en cada lectura, crece.
Un poema como un inmenso abrazo.