jueves, 31 de marzo de 2016

Tu cuerpo

"Quisiera estar en tus labios
Para apagarme en la nieve
De tus dientes."
FEDERICO GARCÍA LORCA
MADRIGAL APASIONADO
Poesía inédita de juventud, 1917-1918.


 
TU CUERPO

Tu cuerpo nunca de acariciar acabaría,
imantado de él por siempre quedaría.

Soplándote mi aliento, tus formas seguiría,
y, como Dios a Adán, vida te infundiría.

El olor de tu piel, mi ser embriagaría,
cual náufrago sediento, tu mar me bebería.

Mi boca, como abeja, tu polen libaría,
las flores de tu cuerpo, todas visitaría.

La luz de tu mirada, la mía atraería,
perdiéndome en tus ojos, salida encontraría.

Tus palabras de amor, ávido escucharía,
contra tu cuerpo el mío, con fuerza encallaría.

Al pasarle la mano, tu piel erizaría,
el vello de tu vientre, mis dedos peinaría.

Como ladrón, de noche, tu ropa robaría,
y al tocarla, tu cuerpo, junto a mí seguiría.

Cual navegante, el mapa, de tu piel trazaría,
al lado de tu cuerpo, mi nave fondearía.

Si me lo dicen antes, no me lo creería,
que lo que por ti siento, por ti lo sentiría.
PEDRO CASAS SERRA
Sueños de adelfas, de toros y de mariposas, 1992-1997.




miércoles, 30 de marzo de 2016

¡Esperándote!

"Toda la oscuridad de las noches sin luna

Ha cuajado en mi alma una flor lamentable.

En su cáliz de acero hay esencias de Nuncas,

y sus pétalos tienen color de irrealizable."
FEDERICO GARCÍA LORCA
CANCIÓN ERÓTICA Y CON TONO DE ELEGÍA LAMENTOSA
Poesía inédita de juventud, 1917-1918.

 
¡ESPERÁNDOTE!
No deseo otra cosa sino dormir contigo
para encontrar tu muslo al alargar la mano.
¡Es todo tan difícil!

Son demasiados años de estar durmiendo a solas
perdido en una cama que se me ha hecho grande.
¡Me falta la costumbre!

Cuántos instantes de placer perdidos
y cuánto gozo desaprovechado.
¡Hundida mi conciencia en el pecado!

Maté el alma, y mi cuerpo, liberado,
corre anhelando el brazo del amigo.
¡Qué dulce es la ilusión!

Vivir es algo más que ver pasar los días,
es meterse hasta el cuello, es zambullirse.
¡Esperándote!

Pedro Casas Serra
Sueños de adelfas, de toros y de mariposas, 1992-1997.

martes, 29 de marzo de 2016

“POEMA CONCRETO” de Thiago de Mello (Ignoro el libro en que se publicó)

POEMA CONCRETO

O que tu tens e queres saber (porque te dói)
não tem nome. Só tem (mas vazio) o lugar
que abriu em tua vida a sua própria falta.

A dor que te dói pelo avesso,
perdida nos teus escuros,
é como alguém que come
não o pão, mas a fome.

Sofres de não saber
o que tens e falta
num lugar que nem sabes,
mas que é tua vida,
quem sabe é teu amor.
O que tu tens, não tens.

Thiago de Mello


POEMA CONCRETO

Lo que tienes y quieres saber (porque te duele)
no tiene nombre. Sólo tiene (pero vacío) el lugar
que abrió en tu vida su propia ausencia.

El dolor que te duele por dentro,
perdido en tus oscuridades,
es cómo alguien que come
no pan, sino hambre.

Sufres de no saber
lo que tienes y te falta
en un lugar que ni sabes,
pero que es tu vida,
quien lo sabe es tu amor.
Lo que tienes, no lo tienes.

Thiago de Mello
(Versión de Pedro Casas Serra)

lunes, 28 de marzo de 2016

“O MURO INVISÍVEL” de Thiago de Mello (De Coleção Melhores Poemas, 2009

O MURO INVISÍVEL

É inútil minhas palavras
ultrapassarem fronteiras,
se eu ainda permaneço.
Muro invisível existe
entre o dizer e o fazer
e, talvez, à sua sombra
apenas envelheçamos.
Jamais saberá a relva
quando o orvalho descerá,
e é dádiva da terra,
o que amadurece os frutos.
Sou qual ávida planície
esperando vir dos céus
a chuva fertilizante.
Entrementes, vejo flores,
sem saber se as colherei.
Thiago de Mello, Coleção Melhores Poemas, 2009.
El MURO INVISIBLE

Es vano que mis palabras
sobrepasen las fronteras,
si yo aquí aún continúo.
Existe un muro invisible
entre el decir y el hacer
y, tal vez, a su penumbra
solamente envejezcamos.
No sabrá nunca la hierba
cuándo caerá el rocío,
regalo para la tierra,
el que madura los frutos.
Soy cuál ávida llanura
esperando de los cielos
la lluvia fertilizante.
Mientras tanto, veo flores,
que no sé si cogeré.

Thiago de Mello, Antología de los mejores poemas, 2009.
(Versión de Pedro Casas Serra)

domingo, 27 de marzo de 2016

“O ANIMAL DA FLORESTA“ de Thiago de Mello (De Coleção Melhores Poemas, 2009

O ANIMAL DA FLORESTA

De madeira lilás (ninguém me crê)
se fez meu coração. Espécie escassa
de cedro, pela cor e porque abriga
em seu âmago a morte que o ameaça.
Madeira dói? Pergunta quem me vê
os braços verdes, os olhos cheios de asas.
Por mim responde a luz do amanhecer
que recobre de escamas esmaltadas
as águas densas que me deram raça
e cantam nas raízes do meu ser.
No crepúsculo estou da ribanceira
entre as estrelas e o chão que me abençoa
as nervuras.
Já não faz mal que doa
meu bravo coração de água e madeira.
Thiato de Mello, Poemas Preferidos pelo autor e seus leitores, 2001.
ANIMAL DE LA SELVA

De madera lila (nadie me cree)
se hizo mi corazón. Especie escasa
de cedro, por el color y porque abriga
en su interior la muerte que lo amenaza.
¿Sufre la madera? Pregunta quien me ve
los brazos verdes, los ojos llenos de alas.
Responde por mí la luz del amanecer
que recubre de esmaltadas escamas
las aguas densas que me dieron casta
y cantan en las raíces de mi ser.
Estoy en el crepúsculo de la ribera
entre las estrellas y la tierra que me bendice
las raíces.
Ya apenas me hace daño
mi bravo corazón de agua y madera.

Thiago de Mello, Poemas preferidos por el autor y sus lectores, 2001.
(Versión de Pedro Casas Serra)

viernes, 25 de marzo de 2016

“BARCOS E VENTOS” de Thiago de Mello (De Coleção Melhores Poemas, 2009

BARCOS E VENTOS

Estimo o velejar fácil
de barco singrando o rio
sem qualquer ânsia de porto.
No singrar já se compraz.
Além das águas, desejo
ouvir o rumor do vento
que agita o mar e saber
a que rumo ele me impele.
Ai, triste é ser como o búzio
que, fabulário, resguarda
em seu côncavo o murmúrio
do mar a que pertenceu,
no entanto jamais se escuta.
Thiago de Mello, Coleção Melhores Poemas, 2009.


BARCOS Y VIENTOS

Amo el fácil navegar
del barco singlando el río
sin ningún afán de puerto.
Contento ya con singlar.
Sobre las aguas, deseo
oír el rumor del viento
que agita el mar y saber
en que dirección me empuja.
Triste es ser cual caracola
que, soñadora, resguarda
en su abertura el murmullo
del mar de donde salió,
pero que nunca lo escucha.

Thiago de Mello, Antología de los mejores poemas, 2009.
(Versión de Pedro Casas Serra)

jueves, 24 de marzo de 2016

“O VENTO E A CANOA” de Thiago de Mello (De Campo de Milagres, 1998)

O VENTO E A CANOA

O vento leva a canoa
no rumo que só ele sabe.
A vida me leva à toa,
as se me perco me vale.
O vento e a vida: canoas
que sabem todas as águas,
das terríveis e das boas.
(O que as encrespas são mágoas
maldormidas dos que nelas
se afogaram maldizendo)
Muito para as pandas velas
minha vida vem dizendo.
Faço estas quadras brincando
de levar a vida a sério.
O vento chega cantando
mas não me explica o mistério.
Thiago de Mello, Poemas Preferidos pelo autor e seus leitores, 2001.
El VIENTO Y LA CANOA

Lleva el viento la canoa
al rumbo que sólo él sabe.
La vida me lleva a locas,
y si me pierdo me vale.
Viento y vida: son canoas
que saben todas las aguas,
las terribles y las buenas.
(Lo que las encrespa, penas
insomnes de los que en ellas
se ahogaron maldiciendo.)
Mucho para velas flácidas
mi vida viene diciendo.
Hago cuartetos jugando
a llevar la vida en serio.
El viento llega cantando
mas no me explica el misterio.

Thiago de Mello, Poemas preferidos por el autor y sus lectores, 2001.
(Versión de Pedro Casas Serra)

miércoles, 23 de marzo de 2016

“A MANHÃ DO MILÊNIO” de Thiago de Mello (De Campo de Milagres, 1998)

A MANHÃ DO MILÊNIO

De que valeu o assombro indignado
e esta perseverança que me acende
em pleno dia a estrela que me guia,
seguro do meu chão e do meu sonho?
De que valeram todos os prodígios
da ciência mergulhando nas funduras
mais escuras da terra e dominar
jamais imaginadas vastidões
para encontrar a luz fossilizada?
Do que valeu meu passo peregrino
pelo tempo, meu grito solidário,
a entrega ardente, o castigo injusto,
o viver afastado do meu povo,
só porque desfraldei em plena praça
a bandeira do amor? Do que valeu
se hoje, manhã deste milênio novo,
avança, imensa e escura bem na fronte
a marca suja da miséria humana,
gravada em cinza pela indiferença
dos que pretendem donos ser da vida,
avança escura uma legião de crianças
deserdadas do amor e todavia
capazes de sorrir: maior milagre
do século perverso que findou?
De que valeram todas as palavras
que proferi na trova da esperança?
Tão pouco, talvez nada. Não consola
saber que fiz, que fiz a minha parte,
que reparti com tantos o diamante,
que olhei o sol de frente e não fugi
(nem do meu próprio medo).
De consolo não cuido. Pois valeu.
Que tudo vale a pena quando a alma
não é pequena.*
Não sei o tamanho
da minha alma. Só sei que vou varando
o fim do rio, já posso discernir
a margem que me chama. Mas obstinado
confiante sigo no poder distante
da estrela alucinante. Que destino
de estrela é o de brilhar.
E mesmo extinta
brilhante permanece sobre o mundo.
* Citando Fernando Pessoa
Thiago de Mello, Poemas preferidos pelo autor e seus leitores, 2001.


LA MAÑANA DEL MILENIO

¿De que sirvió el indignado asombro
y esa perseverancia que me enciende
en pleno día la estrella que me guía,
seguro de mi tierra y de mi sueño?
¿De que sirvieron todos los prodigios
de la ciencia buceando en las honduras
más oscuras de la tierra y dominar
vastedades jamás imaginadas
para encontrar la luz fosilizada?
¿De que sirvió mi paso peregrino
por el tiempo, mi grito solidario,
la entrega ardiente, el castigo injusto,
vivir alejado de mi pueblo,
sólo porque enarbolé en plena plaza
la bandera del amor? ¿De que sirvió
si hoy, mañana de este nuevo milenio,
avanza, inmensa y oscura en la frente
la sucia marca de la miseria humana,
grabada con ceniza por la indiferencia
de los que pretenden ser dueños de la vida,
avanza oscura una legión de niños
desheredados del amor y sin embargo
capaces de sonreír: el mayor milagro
del perverso siglo que acabó?
¿De qué sirvieron todas las palabras
que proferí cantando la esperanza?
De poco, tal vez de nada. No me consuela
saber lo que hice, que hice mi parte,
que repartí con otros el diamante,
que miré el sol de frente y no huí
(ni de mi propio miedo).
De consuelo no hablo. Pues me sirvió.
Que todo merece la pena cuando el alma
no es pequeña.*
No sé el tamaño
de mi alma. Sólo sé que voy llegando
al final del río, ya puedo ver
la orilla que me llama. Pero obstinado
sigo confiado con el poder distante
de la estrella alucinante. Que brillar
es el destino de la estrella.
E incluso extinta
permanece brillando sobre el mundo.

* Citando Fernando Pessoa
Thiago de Mello, Poemas preferidos por el autor y sus lectores, 2001.
(Versión de Pedro Casas Serra)

martes, 22 de marzo de 2016

“A BOCA DA NOITE” de Thiago de Mello (De Poemas Preferidos pelo autor e seus leitores, 2001

A BOCA DA NOITE

O que não fiz ficou vivo
pelo avesso. O que não tive
pertence à dor do meu canto.
A estrela que mais amei
acende o meu desencanto.
Vinagre? Sombra de vinho?
De noite, a vida engoliu
(é doce a boca da noite)
as dores do meu caminho.
O meu voo se apazigua
quando a tormenta me abraça.
O que tenho se enriquece
de tudo que não retive.
Diamante? Flor de carvão.
Thiago de Mello, Poemas Preferidos pelo autor e seus leitores, 2001.
LA MADRUGADA

Lo que no hice pervive
del revés. Lo que no tuve
concierne a la pena de mi canto.
La estrella que más amé
enciende mi desencanto.
¿Vinagre? ¿Sombra de vino?
De noche, engulló la vida
(es dulce la madrugada)
las penas de mi camino.
Mi revolar se serena
cuando el vendaval me abraza.
Lo que tengo se enriquece
con lo que no conservé.
¿Diamante? Flor de carbón.

Thiago de Mello, Poemas preferidos por el autor y sus lectores, 2001.
(Versión de Pedro Casas Serra)

lunes, 21 de marzo de 2016

“TUDO É DANÇA” de Thiago de Mello (De Campo de Milagres, 1998)

TUDO É DANÇA

O papagaio está pronto,
só falta agora empinar.
O poema vai percorrer
o vento que merecer.

Como flecha, como dança,
o papagaio no céu!
O poema permanece imóvel,
mas lateja no papel.
Thiago de Mello, Campo de milagres, 1998.
TODO ES DANZA

El barrilete está listo,
sólo falta levantarlo.
El poema va a seguir
el viento que se merezca.

¡Como encanta, como danza,
el barrilete en el cielo!
El poema sigue inmóvil,
pero late en el papel.

Thiago de Mello, Campo de milagros, 1998.
(Versión de Pedro Casas Serra)

domingo, 20 de marzo de 2016

“OS MILAGRES DA LUZ” de Thiago de Mello (De Campo de Milagres, 1998)

OS MILAGRES DA LUZ

Fosforescência: virtude do ser
que brilha na escuridão.
Como o plâncton dançando
na solidão oceânica,
o olhar do pássaro noturno,
o dorso da mulher que resplandece
na entressombra feliz.
Thiago de Mello, Campo de milagres, 1998.
LOS MILAGROS DE LA LUZ

Fosforescencia: calidad del ser
que brilla en la oscuridad.
Como el plancton bailando
en la soledad oceánica,
la mirada del pájaro nocturno,
la espalda de la mujer que resplandece
en la feliz penumbra.

Thiago de Mello, Campo de milagros, 1998.
(Versión de Pedro Casas Serra)

sábado, 19 de marzo de 2016

“OS ASTROS ÍNTIMOS” de Thiago de Mello (De Campo de Milagres, 1998)

OS ASTROS ÍNTIMOS

Consulto a luz dos meus astros,
cada qual de cada vez.
Primeiro olho o do meu peito:
um sol turvo é o meu defeito.
A minha amada adormece
desgostosa do que sou:
a estrela da minha fronte
de descuidos se apagou.

Ela sonha mal do rumo
que minha galáxia tomou.
Não sabe que uma esmeralda
se esconde na dor que dou.

A cara consigo ver,
sem tremor e sem temor,
da treva engolindo a flor.
Percorre a mata um espanto.

A constelação que outrora
ardente cruzava o campo
da vida, hoje mal demora
no fulgor de um pirilampo.

Mas vale ver que perdura
serena em seu resplendor,
mesmo de luz esgarçada,
a nebulosa do amor.
Thiago de Mello, Campo de milagres, 1998.
LOS ASTROS ÍNTIMOS

Consulto luces de astros,
uno solo a cada vez.
Miro primero al del pecho:
un sol turbio es mi defecto.

Mi amada se me adormece
disgustada del que soy:
la estrella que hubo en mi frente
de descuidos se apagó.

Ella malsueña del rumbo
que mi galaxia tomó.
No sabe que una esmeralda
se hurta en el dolor que doy. 
 
La cara consigo ver,
sin temor y sin temblor,
de sombra que engulle a flor.
Cruza la mata un espanto.

La constelación que otrora
ardiente cruzaba el campo
de la vida, hoy dura apenas
el fulgor de una luciérnaga.

Mas sirve ver que perdura
serena en su resplandor,
aún por la luz desgarrada,
la nebulosa de amor.
Thiago de Mello, Campo de milagros, 1998.
(Versión de Pedro Casas Serra)

viernes, 18 de marzo de 2016

“O RASTRO INDELÉVEL” de Thiago de Mello (De Campo de Milagres, 1998)

O RASTRO INDELÉVEL

A rabiola toda branca,
bem medida, cada pano
com suas sílabas certas
(o comprimento depende
do sonho de voar que leva)
prolonga a vida celeste
da serpente bailarina.

O poema nunca termina
de prolongar o seu rastro
de palavras, invisível
mas indelével, no campo
de milagres da emoção.
Thiago de Mello, Campo de milagres, 1998.
EL RASTRO INDELEBLE

La cola del todo blanca,
bien medida, cada cinta
con sus sílabas exactas
(depende la longitud
de su sueño de volar)
prolonga la vida aérea
de la sierpe bailarina.

El poema nunca acaba
de desenrollar su rastro
de palabras, invisible
pero indeleble, en el campo
mágico de la emoción.

Thiago de Mello, Campo de milagros, 1998.
(Versión de Pedro Casas Serra)

jueves, 17 de marzo de 2016

“O POEMA E O PAPAGAIO” de Thiago de Mello (De Campo de Milagres, 1998)

O POEMA E O PAPAGAIO

A profissão é de poeta
ou de empinador de papagaio.
O que vem a dar no mesmo.
Thiago de Mello, Campo de milagres, 1998.
El POEMA Y LA COMETA

El oficio es de poeta
o de alzador de cometas.
Lo que viene a ser lo mismo.

Thiago de Mello, Campo de milagros, 1998.
(Versión de Pedro CasasSerra)

miércoles, 16 de marzo de 2016

“O OFÍCIO DE ESCREVER” de Thiago de Mello (De Campo de Milagres, 1998)

O OFÍCIO DE ESCREVER

Lendo é que fico sabendo.
O que escrevi já caiu
na ida. Não me pertence.
Leio e me assombro: as palavras
que arrumei com paciência,
severo de inteligência,
cuidando bem da cadência,
perseverante, escolhendo
não escondo, as mais sonoras,
e as que gostam mais de mim.
Dando a cada uma o lugar
merecido no meu verso
(e que desta ciência os segredos
me deu o tempo de ofício,
um exercício de anos)
Pois as palavras começam
a dizer coisas que nunca
ousei pensar nem sonhar,
pássaros desconhecidos
pousando no meu pomar.
É quando descubro a rosa
— rosa em carne de palavra,
não é rosa da roseira —
que chamei para o meu poema,
rosa linda, venha cá,
venha enfeitar o meu canto,
se transmuda, mal a leio,
num sonho que vai se abrir,
no espinho que vai ferir.
Só nesse instante descubro
que a rosa, para ser rosa,
no esplendor da identidade
com qualquer rosa do mundo
precisa ser inventada.
Thiago de Mello, Campo de Milagres, 1998.
El OFÍCIO DE ESCRIBIR

Es leyendo como aprendo.
Lo que escribí ya cayó
en la ida. Ya no es mío.
Leo y me asombro: palabras
que dispuse con paciencia,
firme con su inteligencia,
cuidando de la cadencia,
perseverante, escogiendo
no niego, las más sonoras,
y las que gustan de mí.
Dando a cada una el lugar
más apropiado en mi verso
(que de esta ciencia el secreto
me lo dio el tiempo de oficio,
muchos años de ejercicio)
Pues las palabras comienzan
a decir cosas que nunca
osé pensar ni soñar,
pájaros desconocidos
posándose en mi pomar.
Es cuando encuentro la rosa
— rosa en carne de palabra,
que no rosa de rosal —
que convoqué a mi poema,
linda rosa, venga aquí,
venga a adornar mi canción,
si se altera, mal la leo,
en un sueño que va a abrirse,
en espino que va a herir.
Entonces sólo descubro
que la rosa, para serlo,
en brillo de identidad
con cualquier rosa del mundo
precisa ser inventada.

Thiago de Mello, Campo de Milagros, 1998.
(Versión de Pedro Casas Serra)

martes, 15 de marzo de 2016

“O ALFANGE DO TEMPO” de Thiago de Mello (De Campo de Milagres, 1998)

O ALFANGE DO TEMPO

Para Antonio Faria

O tempo é o grande milagre
da vida do homem no mundo.
Não tem começo nem fim.
Mas está vivo, animal
respirando imenso em tudo
que a gente quer, sonha e faz.

O tempo que já passou
te conta como vai ser
o tempo que vai chegar.
Tudo leva a sua marca,
de pétala ou de ferrão.

Tudo traz o seu condão:
a criança correndo; o rio
passando, a rosa se abrindo,
a lágrima da alegria,
o silêncio da amargura,
a luz-mansa da ternura,
o sol negro da pobreza.

O tempo é o nada que é nada.
O tempo é o tudo que é tudo,
o tudo que vira nada,
o nada virando amor,
o amor inventando estrelas,
a mais linda se apagou
na fronte da moça amada.

O tempo está no teu peito
clamando nas coronárias,
mas se esconde nas funduras
dos neurônios quando sonhas.
Está no fogo e no orvalho,
fermenta o pão que não chega,
arde o forno da esperança.

Alma do tempo é a mudança
que come o que vai mudando
e depois dorme sonhando
disfarçado de memória.

Nada perdura na vida,
a não ser o próprio tempo,
finge que passa, mas fica.
Imutável, modifica.

O tempo é o sol do milagre.
Cuidado, ele está chegando
na claridão da manhã.
A noite inteira ficou
no seu passo, te esperando,
de espreita em teu próprio sono.

Vem vindo para comer
na palma da tua mão.
Trata bem dele, aproveita,
enquanto há tempo, o que o tempo
permite ao teu coração.

Quem sabe ele vem trazendo
um alfange? Ninguém sabe.
Pode ser uma canção.
Thiago de Mello, Campo de Milagres, 1998.


LA ESPADA DEL TIEMPO

Para Antonio Faria

El tiempo es el gran milagro
de tu vida en este mundo.
No tiene inicio ni fin.
Mas está vivo, inmensa
bestia respirando en todo
lo que quieres, sueñas y haces.

El tiempo que ya pasó
te cuenta como será
el tiempo que va a venir.
Todo lleva su señal,
de pétalo o de aguijón. 
 
Todo trae su presente:
el niño corriendo; el río
yendo, la rosa abriendo,
la lágrima de alegría,
el silencio de amargura,
la luz mansa de ternura,
el sol negro de pobreza.

El tiempo es nada que es nada.
El tiempo es todo que es todo,
todo que se vuelve nada,
nada volviéndose amor,
amor inventando estrellas,
la más linda se apagó
en la frente de la amada. 
 
El tiempo corre en tu pecho
clamando en las coronarias,
pero se esconde en lo hondo
de neuronas cuando sueñas.
Está en el fuego y rocío,
fermenta el pan que no llega,
enciendo horno de esperanza.

Alma del tiempo es el cambio
que engulle el que va mudando
y después duerme soñando
disfrazado de memoria.

Nada perdura en la vida,
a no ser el propio tiempo,
finge pasar, pero queda,
Inmutable se transforma. 
 
El tiempo es sol de milagro.
Cuidado, está viniendo
en la luz de la mañana.
La noche entera quedó
a su paso, esperándote,
espía en tu propio sueño.

Viniendo para comer
en la palma de tu mano.
Trátalo bien, aprovecha,
mientras es tiempo, lo que él
permite a tu corazón.

¿Quién sabe si va portando
una espada? No se sabe.
Puede ser una canción.
Thiago de Mello, Campo de milagros, 1998.
(Versión de Pedro Casas Serra)

lunes, 14 de marzo de 2016

“JÁ BASTA” de Thiago de Mello (De Campo de Milagres, 1998)

JÁ BASTA

Escrevo para dizer
simplemente que já basta.
Basta de tanto milagre.

Basta de tudo o que a vida
inventou só pra me dar
com sua mão estrelada,
e continua a inventar
sem que eu lhe peça nem sonhe,
mas desponta a madrugada.

Basta da brisa chegando
bem cedinho, me chamando
para inaugurar o dia
na luz das ancas perfeitas
que em meu dorso se aconchegam.

Basta de paz dessa garça
que não mereço, mas pousa
de perfil, cheia de graça
na beirada da manhã.

Basta, vida, da encantada
candura que a moça amiga
sem me ver diz que perdura.
Basta das águas distantes
que de exílio naveguei
e me cobriram de limos
resplandecentes.

Já basta
da imensidão da memória
que, antiga e apenas acesa
por neurônios fatigados,
deu de crescer, se mostrar,
como menina enxerida,
trazendo, peitos floridos,
milagres da mocidade.

Chega de bençãos, de afagos,
de prêmios que mal me cabem.

Todo o meu sonho é quedar
(de tão bom, sonho que sonho)
com quem mal e bem me quer,
mas gosta de ser mulher
com seu viço de menina,
colo que sabe a bonina,
onde agasalho o meu sono.

Ela dizendo o meu nome,
como se fosse palavra
de sortilégio que acende
ternuras e borboletas
dançando no corpo dela.
Não há coração que aguente,
é demais felicidade!

Força é ceder aos limites
(culpa não tenho) do tempo
que o Livro dá para a vida
de um filho de Deus.

Já basta.
Thiago de Mello, Campo de milagres, 1998.


YA BASTA

Escribo para decir
simplemente ya basta.
Basta de tanto milagro.

Basta de cuanto la vida
inventó sólo por darme
desde su mano estrellada,
y continúa inventando
sin que yo pida ni sueñe,
mas trae la madrugada.
 
Basta de brisa llegando
muy tempranito, llamándome
para inaugurar el día
en la luz de las caderas
que se ajustan a las mías.

Basta de esa paz de garza
que no merezco, mas posa
de perfil, llena de gracia
al filo de la mañana. 
 
Basta, vida, del candor
encantador que la amiga
sin verme dice que dura.
Basta de lejanas aguas
de exilio que navegué
y me cubrieron de limos
resplandecientes.

Ya basta
de enormidad de recuerdos
que, antiguos, casi apagados
por fatigadas neuronas,
les dio por crecer, mostrarse,
como niña entrometida
trayendo, pechos floridos,
milagros de mocedad. 
 
Llega con gracias, caricias,
con premios que no merezco.

Todo mi sueño es estar
(de bueno, sueño que sueño)
con quien mal y bien me quiere,
mas gusta de ser mujer
con su frescura de niña,
regazo de manzanill,
donde cobijo mi sueño. 
 
Diciendo mi nombre ella,
como si fuera palabra
de encantamiento que enciende
ternuras y mariposas
bailoteando en su cuerpo.
No hay corazón que lo aguante,
¡es mucha felicidad!

Fuerza es ceder a los límites
(no tengo culpa) del tiempo
que el Libro pone a la vida
de un hijo de Dios.

Ya basta.
Thiago de Mello, Campo de milagros, 1998.
(Versión de Pedro Casas Serra)

domingo, 13 de marzo de 2016

“FULGOR DE SONHO” de Thiago de Mello (De Campo de Milagres, 1998)

FULGOR DE SONHO

De tudo o que já me deu
agradeço à vida o sonho
da rosa que não ganhei.

Minha mão não alcançou
a estrela que desejei
Seu fulgor o sonho inventa

invisível no meu peito.
O navio embandeirado
que espero desde criança

está custando a chegar.
Não faz mal, canta o meu sonho,
as águas que ele navega

sabem a sal de esperança.
Nada perdi...Como posso
perder o que nunca tive?

Vivo a vida do meu sonho,
meu sonho de sonho vive.
Thiago de Mello, Campo de milagres, 1998.


FULGOR DE SUEÑO

De todo lo que me dio
a la vida debo el sueño
de la rosa que perdí.

Mi mano nunca alcanzó
la estrella que deseé.
El sueño crea el fulgor

imperceptible en mi pecho.
El navío engalanado
que espero desde la infancia

está tardando en llegar.
No importa, canta mi sueño,
las aguas por que él navega

saben a sal de esperanza.
Nada perdí...¿Cómo puedo
perder lo que nunca tuve?

Vivo la vida en mi sueño,
mi sueño de sueño vive.

Thiago de Mello, Campo de milagros, 1998.
(Versión de Pedro Casas Serra)

sábado, 12 de marzo de 2016

“FIO DE VIDA” de Thiago de Mello (De Campo de Milagres, 1998)

FIO DE VIDA

Já fiz mais do que podia
Nem sei como foi que fiz.
Muita vez nem quis a vida
a vida foi quem me quis.

Para me ter como servo?
Para acender um tição
na frágua da indiferença?
Para abrir um coração

no fosso da inteligência?
Não sei, nunca vou saber.
Sei que de tanto me ter,
acabei amando a vida.

Vida que anda por um fio,
diz quem sabe. Pode andar,
contanto (vida é milagre)
que bem cumprido o meu fio.
Thiago de Mello, Campo de milagres, 1998.


HILO DE LA VIDA

Yo hice ya cuanto podía
No sé ni cómo lo hice.
Ni quise a veces la vida
fue la vida quién me quiso.

¿Para que fuera su siervo?
¿Para encender un tizón
en la fragua del desdén?
¿Para abrir un corazón

en el foso de la mente?
Ni lo sé, ni lo sabré.
Sé que de tanto ser suyo,
acabé amando la vida.

Vida que pende de un hilo,
dice quien sabe. Es posible,
ya que (la vida es milagro)
y ya es muy largo mi hilo.

Thiago de Mello, Campo de milagros, 1998.
(Versión de Pedro Casas Serra)

jueves, 10 de marzo de 2016

“É NOS PORÕES” de Thiago de Mello (De Campo de Milagres, 1998)

É NOS PORÕES

Faço o poema com a mesma
ciência e delicadeza
com que, mãos adolescentes,
e a imaginação nas nuvens,
fazia o meu papagaio.
Sempre trabalhei sozinho
no alto porão do sobrado,
onde as talas repousavam.
Para urdir a luz do poema,
preciso ir aos meus porões
onde as palavras me esperam.
Thiago de Mello, Campo de milagres, 1998.


ESTÁ EN LOS SÓTANOS

Hago el poema con la misma
ciencia y delicadeza
con que, con manos adolescentes,
y la imaginación en las nubes,
construía mi cometa.
Siempre trabajé solo
en el altillo del sótano,
donde las tablillas reposaban.
Para urdir la luz del poema,
necesito ir a mis sótanos
donde las palabras me esperan.

Thiago de Mello, Campo de Milagros, 1998.
(Versión de Pedro Casas Serra)

“DONA MARIA” de Thiago de Mello (De Campo de Milagres, 1998)

DONA MARIA

Para a minha mãe, D. Maria

Mamãe, seu olhar
me guiou na escuridão.
O seu riso é um sol
de alegria no meu chão.

O que eu sei de bom
foi o seu amor
que me ensinou,
foi você.

Ternura de orvalho
perfumada de jasmim
leva esta canção
meu amor sem fim
para você dormir feliz
lembrando de mim.
Thiago de Mello, Campo de milagres, 1998.


DOÑA MARÍA

Para mi madre, D. María

Mamá, su mirada
me guió en la oscuridad.
Su risa es un sol
de alegría en mi tierra.

Lo que yo sé de bueno
fue su amor
quien me lo enseñó,
fue usted.

Ternura de rocío
perfumada de jazmín
lleva esta canción
mi amor sin fin
para que usted duerma feliz
acordándose de mí.

Thiago de Mello, Campo de milagros, 1998.
(Versión de Pedro Casas Serra)

miércoles, 9 de marzo de 2016

“DESDENHO DO PRIVILÉGIO” de Thiago de Mello (De Campo de Milagres, 1998).

DESDENHO DO PRIVILÉGIO

Assistente de mim, de quando e como
o ser me transparece no que faço,
no que profiro ou sinto, não me agrado
do meu jeito infeliz de amar. Me escondo
a cara, mais de mim do que dos olhos
queridos, alguns deles me adivinham.
A verdade se embaça em meu espelho,
quando as nódoas me quero ver. Desdenho
do privilégio de me ser tão próximo,
tão íntimo das minhas espessuras
e não poder sequer saber quem sou.
Nem porque instalado estou num mundo
de cuja origem, nem a religião
com seus dogmas de pedra, nem a mágica
deslumbrante da física celeste
— não me convencem. Só me vale a vida.
Thiago de Mello, Campo de milagres, 1998.


DESDEÑO EL PRIVILEGIO

Espectador de mí mismo, de cuándo y cómo
mi ser se trasluce en lo que hago,
en lo que digo o siento, no me gusta
mi infeliz modo de amar. Oculto
la cara, más de mí que de los ojos
queridos, pero algunos me adivinan.
La verdad se empaña en mi espejo,
cuando quiero ver mis manchas. Rechazo
el privilegio de hallarme tan cercano,
tan íntimo a mis espesuras
y no poder siquiera saber quién soy.
Porque estoy instalado en un mundo
de cuyo origen, ni la religión
con sus pétreos dogmas, ni la magia
deslumbrante de la física celeste
— me convencen. Sólo me sirve la vida.

Thiago de Mello, Campo de milagros, 1998.
(Versión de Pedro Casas Serra)

martes, 8 de marzo de 2016

“AS TALAS E OS VERSOS” de Thiago de Mello (De Campo de Milagres, 1998)

AS TALAS E OS VERSOS

Duas talas iguaizinhas
(que sejam de inajazeiras
palmeira que mal se verga),
de tamanho e horizontais,
cruzadas no alto com outra
mais comprida e vertical.
Amarradas, cinco lados,
linha 20, ficou pronta
a armação do papagaio:
retângulo que repousa
sobre o triângulo feliz.

Dois versos de sete sílabas
(as palavras preferidas,
que sejam de muitas bocas)
e um de cinco de permeio
— e já o terceto se empina,
no vento um hai-kai de Bashô.
Thiago de Mello, Campo de milagres, 1998.


LAS TABLAS Y LOS VERSOS

Dos tablas iguales
(que sean de ananás
palmito que no se dobla),
en tamaño y horizontales,
cruzadas en lo alto con otra
más larga y vertical.
Amarradas, cinco lados,
20 líneas, quedó lista
la armazón de la cometa:
rectángulo que reposa
sobre el triángulo feliz.

Dos versos de siete sílabas
(las palabras preferidas,
que sean de muchas bocas)
y uno de cinco insertado
— y ya el terceto se empina,
al aire un haiku de Bashô.

Thiago de Mello, Campo de milagros, 1998.
(Versión de Pedro Casas Serra)

lunes, 7 de marzo de 2016

“AS BOCAS DAS PALAVRAS “ de Thiago de Mello (De Campo de Milagres, 1998)

AS BOCAS DAS PALAVRAS

Palavras falam por elas,
pelas mil bocas que têm.
Certas delas, que nem chegam
a musicais nem bonitas,
mofam de mim, se gabando,
que antes de eu me servir delas,
já viviam, latejantes
no seu silêncio, na espera
de um lugar para plantar
seu cântico verdadeiro,
de voz própria, diferente
daquela que o povo diz,
daquela que eu mesmo quis.
Thiago de Mello, Campo de milagres, 1998.


LAS BOCAS DE LAS PALABRAS

Las palabras hablan por ellas,
por las mil bocas que tienen.
Algunas de ellas, que no llegan
a musicales ni bonitas,
se ríen de mí, jactándose,
de que, antes de servirme yo de ellas,
ya vivían, palpitantes
en su silencio, a la espera
de un lugar para plantar
su cántico verdadero,
su propia voz, diferente
de aquella que el pueblo dice,
de la que yo mismo quise.

Thiago de Mello, Campo de Milagros, 1998.
(Versión de Pedro Casas Serra)

domingo, 6 de marzo de 2016

“ALMA E AMOR” de Thiago de Mello (De Campo de Milagres, 1998)

ALMA E AMOR

O desenho colorido
dá nome ao pássaro mágico.
Nome e alma. Um banda-de-asa
dançando ensina: o ser vivo
carece de outra metade.
O de bola quando sobe
e quando imbica te lembra
que o mundo dá muitas voltas.

Cada palavra também
tem sua alma e seus amores.
Uma só faz cem metáforas,
outras têm só um segredo.
Mas todas sabem cantar
quando gostam do aconchego.
Conquanto algumas prefiram
apascentar o silêncio.
Thiago de Mello, Campo de milagres, 1998.


ALMA Y AMOR

El dibujo coloreado
da nombre al pájaro mágico.
Nombre y alma. Una bandada de alas
bailando enseña: el ser vivo
carece de otra mitad.
Lo del balón, cuando sube
y cuando baja, te recuerda
que el mundo da muchas vueltas.

Cada palabra también
tiene su alma y sus amores.
Una sola cien metáforas,
otras sólo un secreto.
Mas todas saben cantar
cuando gustan de juntarse.
Si bien algunas prefieren
apacentar el silencio.

Thiago de Mello, Campo de milagros, 1998.
(Versión de Pedro Casas Serra)

sábado, 5 de marzo de 2016

“A HORTÊNSIA” de Thiago de Mello (De Campo de Milagres, 1998)

A HORTÊNSIA

Tenho uma égua que se chama Hortênsia.
Corrijo: não é minha, é da mulher,
que me reparte a vida, pobre dela,
um tempo que já sabe a eternidade.
O nome dela não faz louvação
à deusa do basquete nacional.
Nasceu de mãe chamada Margarida.
Sucede que há uns bons meses, a Hortênsia,
que nada tem de raça, não cresceu
nas haras de Itatiba, apareceu
de estado interessante, ainda tão nova.
Quem é o pai do lindo cavalinho
que vai chegar? Ora quem vai saber,
tantas são as caboclas mal crescidas,
que sequer sabem quem as floresceu.
Confesso que não sei a duração
da gestação de um feto de cavalo.
A barriguinha dela está danada
de redonda e descida. Acostumada
ao capinzal da várzea, as folhas tenras,
faz dias que mal prova do farelo
misturado com sal. E o que é pior,
tem dois cavalos que andam de olho nela.
Trato de protegê-la, vai ser mãe.
Até de nome cuido. Se for macho,
vai atender só pelo sobrenome
de certo amigo amado, se for fêmea
vai ser chamada de Violeta, poltra
atravessando o vento do meu rio.
A Hortênsia gosta de acordar cedinho.
Eu chego junto dela, digo vamos,
vem te banhar comigo, ela me espia,
estou sendo sincero, ela me espia
com os olhos oblíquos, agradece
a carícia que invento em suas crinas
e vem comigo, sei que vem contente,
enquanto sobre a areia nossos passos
escrevem um caminho de amizade.
Thiago de Mello, Campo de Milagres, 1998.


A HORTENSIA

Tengo una yegua que se llama Hortensia.
Corrijo: no es mía, es de la mujer
que comparte mi vida, pobre,
un tiempo que ya conoce la eternidad.
Su nombre no es por alabar
a la diosa del baloncesto nacional.
Nació de su madre llamada Margarita. 
 
Pasa que hace unos meses, Hortensia,
que no tiene nada de pura raza, no creció
en las yeguadas de Itatiba, apareció
en estado interesante, siendo aún tan joven.
¿Quién es el padre del lindo caballito
que va a llegar? Quién va a saberlo ahora,
siendo tantas las mulatas apenas crecidas,
que ni siquiera saben quien las hizo florecer. 
 
Confieso que no sé la duración
de la gestación de un feto de caballo.
Su barriguita está condenadamente
redonda y baja. Acostumbrada
al pasto de la vega, a las hojas tiernas,
hace días que apenas prueba el salvado
mezclado con sal. Y lo que es peor,
hay dos caballos que le tienen echado el ojo. 
 
Trato de protegerla, va a ser madre.
Hasta del nombre me preocupo. Si fuera macho,
responderá al apodo
de un amigo muy querido, si fuera hembra
se llamará Violeta, potra
atravesando el viento de mi río.

A Hortensia le gusta despertarse tempranito.
Yo llego junto de ella, digo vamos,
ven a bañarte conmigo, ella me observa,
lo aseguro, ella me observa
de soslayo, agradece
la caricia que invento en sus crines
y se viene conmigo, sé que viene contenta,
puesto que nuestros pasos sobre la arena
escriben un camino de amistad.
Thiago de Mello, Campo de milagros, 1998.
(Versión de Pedro Casas Serra)

viernes, 4 de marzo de 2016

“SUGESTÃO “ de Thiago de Mello (De De uma vez por todas, 1996)

SUGESTÃO

Antes que venham ventos e te levem
do peito o amor — este tão belo amor,
que deu grandeza e graça à tua vida —,
faze dele, agora, enquanto é tempo,
uma cidade eterna — e nela habita.

Uma cidade, sim. Edificada
nas nuvens, não — no chão por onde vais,
e alicerçada, fundo, nos teus dias,
de jeito assim que dentro dela caiba
o mundo inteiro: as árvores, as crianças,
o mar e o sol, a noite e os passarinhos,
e sobretudo caibas tu, inteiro:
o que te suja, o que te transfigura,
teus pecados mortais, tuas bravuras,
tudo afinal o que te faz viver
e mais o tudo que, vivendo, fazes.

Ventos do mundo sopram; quando sopram,
ai, vão varrendo, vão, vão carregando
e desfazendo tudo o que de humano
existe erguido e porventura grande,
mas frágil, mas finito como as dores,
porque ainda não ficando — qual bandeira
feita de sangue, sonho, barro e cântico —
no próprio coração da eternidade.
Pois de cântico e barro, sonho e sangue,
faze de teu amor uma cidade,
agora, enquanto é tempo.

Uma cidade
onde possas cantar quando o teu peito
parecer, a ti mesmo, ermo de cânticos;
onde posssas brincar sempre que as praças
que percorrias, dono de inocências,
já se mostrarem murchas, de gangorras
recobertas de musgo, ou quando as relvas
da vida, outrora suaves a teus pés,
brandas e verdes já não se vergarem
à brisa das manhãs.

Uma cidade
onde possas achar, rútila e doce,
a aurora que na treva dissipaste;
onde possas andar como uma criança
indiferente a rumos: os caminhos,
gêmeos todos ali, te levarão
a uma aventura só — macia, mansa —
e hás de ser sempre um homem caminhando
ao encontro da amada, a já bem-vinda
mas, porque amada, segue a cada instante
chegando — como noiva para as bodas.

Dono do amor, és servo. Pois é dele
que o teu destino flui, doce de mando:
A menos que este amor, conquanto grande,
seja incompleto. Falte-lhe talvez
um espaço, em teu chão, para cravar
os fundos alicerces da cidade.

Ai de um amor assim, vergado ao vínculo
de tão amargo fado: o de albatroz
nascido para inaugurar caminhos
no campo azul do céu e que, entretanto,
no momento de alçar-se para a viagem,
descobre, com terror, que não tem asas.

Ai de um pássaro assim, tão malfadado
a dissipar no campo exíguo e escuro
onde residem répteis: o que trouxe
no bico e na alma — para dar ao céu.

É tempo. Faze
tua cidade eterna, e nela habita:
antes que venham ventos, e te levem
do peito o amor — este tão belo amor
que dá grandeza e graça à tua vida.
Thiago de Mello, De uma vez por todas, 1996.
SUGERENCIA

Antes que lleguen vientos y se lleven
de tu pecho el amor — tan bello amor,
que dio gracia y grandeza a tu vivir —,
haz, ahora, de él, que estás a tiempo,
una ciudad eterna — y vive en ella.

Sí, sí, una ciudad. Edificada
no en nubes — en la tierra que caminas,
y con cimientos, hondos, en tus días,
de manera que quepa en su interior
el mundo entero: los árboles, los niños,
el mar y el sol, la noche y pajaritos,
y sobre todo quepas tú, entero:
lo que te ensucia, lo que te transforma,
tus pecados mortales, tus bravuras,
todo eso que al final te hace vivir
más todo cuanto, viviendo, haces. 
 
Vientos del mundo soplan; cuando soplan,
ay, van barriendo, van, y van cargando
y deshaciendo todo lo que, humano,
existe erguido y por ventura grande,
mas frágil, mas finito cual las penas,
aún no quedando todavía — cual bandera
hecha de sangre, sueño, barro y canto —
en propio corazón de eternidad.
Así pues, de canto y barro, sueño y sangre,
haz de tu amor una ciudad,
ahora, que aún es tiempo. 
 
Una ciudad
donde puedas cantar cuando tu pecho
te parezca, a ti mismo, yermo de canto;
donde puedas jugar si aquellas plazas
que recorrías, amo de inocencia,
se muestran ya marchitas, de columpios
recubiertos de musgo, o si las hierbas
de la vida, otrora suaves a tus pies,
tiernas y verdes ya no se doblasen
a la brisa de la mañana. 
 
Una ciudad
donde puedas hallar, brillante y dulce,
la aurora que en tiniebla disipaste;
donde puedas andar como un chiquillo
indiferente a rumbos: los caminos,
todos allí parejos, te llevarán
a una aventura sólo — blanda, mansa —
y has de ser siempre un hombre caminando
al encuentro de la amada, bienvenida
pero que, por amada, sigue llegando
cada instante - como novia a su boda.
Dueño de amor, y siervo. Pues de él
emana tu destino, dulce mando:
A menos que este amor, si bien tan grande,
sea incompleto. Fáltale tal vez
un espacio, en tu suelo, para hundir
los profundos cimientos de la ciudad.

Ay de un amor así, uncido al vínculo
de tan amargo hado: el del albatros
nacido para inaugurar caminos
en campo azul del cielo y que, aún así,
en el momento de alzarse para el viaje,
descubre, con terror, no tiene alas. 
 
Ay de un pájaro así, presagiado
a deambular en campo exiguo y hosco
donde viven reptiles: lo que trajo
en el pico y el alma -para el cielo.

Estás a tiempo.
Haz tu ciudad eterna, y vive en ella:
antes que lleguen vientos, y se lleven
de tu pecho el amor — tan bello amor
que da gracia y grandeza a tu vivir.

Thiago de Mello, De una vez por todas, 1996.
(Versión de Pedro Casas Serra)