lunes, 29 de febrero de 2016

“NINGUÉM ME HABITA” de Thiago de Mello (De De uma vez por todas, 1996)

NINGUÉM ME HABITA

Ninguém me habita. A não ser
o milagre da matéria
que me faz capaz de amor,
e o mistério da memória
que urde o tempo em meus neurônios,
para que eu, vivendo agora,
possa me rever no outrora.
Ninguém me habita. Sozinho
resvalo pelos declives
onde me esperam, me chamam
(meu ser me diz se as atendo)
feiúras que me fascinam,
belezas que me endoidecem.
Thiago de Mello, De uma vez por todas, 1996.


NADIE ME HABITA

Nadie me habita. A no ser
milagro de la materia
que me hace capaz de amar,
misterio de la memoria
que urde el tiempo en mis neuronas,
para que, viviendo ahora,
pueda verme en otra hora.
Nadie me habita. Yo solo
resbalo por los declives
donde me esperan, me llaman
(dice mi ser esperándolos)
torpezas que me fascinan,
bellezas que me enloquecen.

Thiago de Mello, De una vez por todas, 1996.
(Versión de Pedro Casas Serra)

domingo, 28 de febrero de 2016

Decálogo para bipolares ensimismados

DECÁLOGO PARA BIPOLARES ENSIMISMADOS

I. No seas tan quisquilloso, sufres inútilmente.
II. No seas tan crédulo, los Reyes Magos no existen.
III. No seas tan perfeccionista, la arruga es bella.
IV. No seas tan rutinario, hay océnos por descubrir.
V. No seas tan dependiente, el amor no admite cadenas.
VI. No seas tan soberbio, rectificar es de sabios.
VII. No seas tan cobarde, conocer(te) es amar(te).
VIII. No seas tan pesimista, no lo mereces.
IX. No seas tan optimista, no lo necesitas.
X. No seas tan convencional, sólo se vive una vez.

Estos diez mandamientos se resumen en uno: la vida es una fiesta, disfrútala.

Pedro Casas Serra

sábado, 27 de febrero de 2016

La cisterna

 
Eudaldo: Cual Prometeo
robaste el fuego a los dioses,
y al igual que a Prometeo
los dioses te castigaron.

Hoy me entristece tu muerte
y rebela la injusticia
de que fueras sancionado
por algo de amor robado.

“Felicidad: don de Dios”.
Nadie más podía decirnos
cómo, cuándo, ni con quién
debíamos acostarnos. 
...

Hacer posible el amor
como somos y sentimos,
sin límites ni barreras,
nos dejaste por botín.
Pedro Casas Serra


viernes, 26 de febrero de 2016

Si de verdad quieres marcharte...

Si de verdad quieres marcharte,
hazlo inmediatamente;
levanta con cuidado el cobertor
para que no sienta frío,
y cierra despacio la puerta al salir
para no despertarme con el ruido.
Así, llegaré a pensar
que sólo has sido un sueño.

Pedro Casas Serra

jueves, 25 de febrero de 2016

Canción de tu mano

Dame tu mano, niño, dame tu mano,
y llegaré a la luna, dame tu mano.

Montado en un cometa aparcaré en el sol,
usaré las estrellas de chalets de verano.

Dame tu mano, niño, dame tu mano,
y llegaré a la luna, dame tu mano.

Subiré a un tiovivo formado por planetas,
jugaré al escondite en las constelaciones.

Dame tu mano, niño, dame tu mano,
y llegaré a la luna, dame tu mano.

Tumbado a la bartola, dormiré en las galaxias,
andando el universo, escucharé el big bang.

Dame tu mano, niño, dame tu mano,
para poder hacerlo, dame la mano.

Pedro Casas Serra

miércoles, 24 de febrero de 2016

El océano de la soledad

He naufragado
y voy a la deriva
por el océano
de la soledad.

¡Quién encontrara
una tabla amiga
a la que asirse
para descansar!

Asido a ella
quizás alcanzaría
la tierra
de la compañía.

Donde todo animal
tiene pareja
y todo pájaro
anida.

*

Querido amigo:
No te pido otra cosa
que algo de compañía
de la que andas sobrado.

Porque estoy perdido
en un laberinto
que crece
con el tiempo.

Mis palabras
chocan en sus paredes,
retumban
y me vuelven.

Necesito alguien
en quien confiar,
con quien hablar,
a quien escuchar.

De lo contrario,
voy replegándome
en mí mismo
como un feto.

Pedro Casas Serra

martes, 23 de febrero de 2016

Civillización griega

Civilización griega: surgiste de las olas
como los restos de un naufragio,
tus ideas y conceptos son los nuestros.

En esas islas doradas, ocres manchas
sobre un azul inmenso, formaste tu hormiguero
y desarrollaste las cadenas del conocimiento.

Pedro Casas Serra

lunes, 22 de febrero de 2016

Efebo

Efebo, que corres presuroso
y una estela dejas a tu paso:

Tienes pisada larga
y elástica de atleta.

Tus caderas son finas
como anguilas de río.

Tu pelo serpentea
sedoso por tu espalda.

Tu piel, blanca de leche,
revienta por tus huesos.

Tu torso se engrandece,
tus miembros se distancian.

No tienes aún tomada
la medida a tu cuerpo.

Queda olor a tu paso
de almendras y de olivo.

Pedro Casas Serra

domingo, 21 de febrero de 2016

Una sonrisa escrita

El día que yo muera,
quiero dejar una sonrisa escrita:
gracias por tantos gestos y miradas,
por los abrazos, los besos, la ternura.

Volaré, como lo hace el polluelo,
con la inseguridad del primer vuelo.
Pero... si flores hay en esta orilla,
¿por qué no habría de haberlas en la otra?
Pedro Casas Serra

sábado, 20 de febrero de 2016

La conciencia de mi enfermedad

¿Cómo romper esta situación de bloqueo
a que me ha llevado la conciencia de mi enfermedad?
Estoy estabilizado en la tristeza.
Sé que en momentos de euforia
me he sentido autosuficiente y he prescindido de todos,
que he hablado por los codos, que he discutido
-me he puesto insoportable-,
y que luego he sentido vergüenza de lo que había hecho
-lo que me ha impedido reanudar las relaciones rotas
hundiéndome en la soledad-.
He observado también
que era zarandeado por estados de ánimo
sobre los que no tenía ningún control,
que estos cambios en el estado de ánimo
podían verse influidos por factores externos,
que las demostraciones de afecto o confianza
me ayudaban más que cualquier otro estímulo,
que la conversación, la compañía, el ejercicio físico,
me aliviaban.
Pero la conciencia de mi enfermedad
y las experiencias de sus fases depresivas,
y, sobre todo, eufóricas, me han dejado bloqueado,
porque he llegado a dudar de quien soy,
si el de ayer o el de hoy, pesimista u optimista, apático o activo,
y ya no sé cuando estoy bien o mal,
ni si debo obrar o no, ni cómo.
He llegado a una forma de despersonalización
en que no me atrevo a hacer nada por no hacer nada mal,
por no hacerme daño a mí ni sobre todo a otros.
Y lo que más me hace sufrir, es la conciencia
de estar enfermo de una enfermedad del ánimo,
porque siendo enormemente sentimental
soy consciente de que no controlo mis emociones,
cuando, por otra parte, soy la persona
menos capaz de vivir sola y más necesitada de compañía,
porque mis motivaciones son exclusivamente sentimentales,
y sin expresar esa emotividad, sin sentirme querido,
me siento vacío y carente de fuerza y de autoestima.
Pedro Casas Serra

viernes, 19 de febrero de 2016

Invocación a mi padre

A mi padre, Pedro Casas Roqué

Padre: cuánto echo en falta tu atención por mi,
tus “buenas noches” que me molestaban,
tus indicaciones para ir al sastre,
tu preocupación cuando estuve enfermo,
tus gestiones para encontrarme empleo...

Pero, cuántas cosas dejaste de explicarme,
cómo hiciste para vivir
solo y sin dinero en una ciudad extraña,
para sobrevivir al separarte,
para recuperarte de la ruina.

Si me oyes, quiero darte las gracias
por todo lo que hiciste por mí,
y si me ves, quiero pedirte
ayuda para vencer mis dificultades:
¡inspírame con tu ejemplo
y confórtame con tu conducta!

Pedro Casas Serra

jueves, 18 de febrero de 2016

El amigo

Decía que de niño,
por tocar a una prima,
le habían amenazado
con el correccional.
Lo cierto es que buscaba,
en misión redentora,
por Plaza Cataluña,
jóvenes de su edad.
Yo, que aún era vírgen,
le advertía del riesgo,
hasta que un día, en casa...
Luego, dejé de verlo.

Pedro Casas Serra

miércoles, 17 de febrero de 2016

Mi jornada

Me despierto,
a veces son las siete, otras las seis,
pero de forma brusca, como al ruido de un gong.
Y mis pensamientos, aunque confusos,
no suelen ser agradables.
Leo en cama hasta la ocho, me levanto,
saludo a mi perra y me ducho,
salgo a la calle, desayuno, llego al despacho,
dejo a mi perra
y recojo el trabajo.
Voy a la compañía, al juzgado...
hasta la una en que vuelvo al despacho.
Luego a comer y a casa a hacer la siesta.
A las cuatro, otra vez al despacho -hasta las siete-,
vuelvo a casa,
veo un rato la tele, salgo a cenar con mi perra,
vuelvo a casa, veo la tele y me acuesto a las doce.

Lo que temo son los días de fiesta
porque tengo que llenar las horas
y me cuestan más de pasar.

Pedro Casas Serra

martes, 16 de febrero de 2016

La ermita

A Mn. Jaume Armengol, in memoriam

Al pasar el recodo,
por encima del río,
alzada en la colina
se levanta la ermita.
Pequeña de tamaño
y sólida de aspecto,
nos dice mucho más
de los que la erigieron
que cualquier documento.
Gente humilde del campo,
de arraigadas costumbres
y religiosidad,
que hicieron una casa
solariega a su dios.

Pedro Casas Serra

lunes, 15 de febrero de 2016

Quiero olvidarla

Quiero olvidarla,
no pensar más en ella,
porque nada entre nosotros es ya posible
y prolongarlo resulta doloroso.
Pero, ¿qué ha ocurrido?, ¿cómo
se ha transformado en recelo,
casi en rencor,
lo que era antes entendimiento y armonía?
Han pasado cosas -la mayoría a mí-
que creo han influido mucho.
También mi enfermedad con episodios graves
-ella entonces se volcó en ayudarme.
Pero si su actitud hubiera sido de amistad,
tan sólo de amistad,
y si yo no hubiese atravesado fases contradictorias,
situaciones de angustia y de exaltación
que estimularon su propensión al exceso,
entonces, creo que ahora
podríamos estar hablando
con la misma confianza de antes.

Pedro Casas Serra
 

domingo, 14 de febrero de 2016

Vuelvo la vista atrás...

VUELVO LA VISTA ATRÁS...
Vuelvo la vista atrás y siento vergüenza
de algunas cosas que he hecho
y muchas más que no me he atrevido a hacer.

De los tiempos pasados no me queda
sino el recuerdo vago
de andar subido a una montaña rusa.

No es que esté más contento
de como soy ahora,
sólo he triunfado enteramente en ganar años.

Tengo una profesión que ejerzo, una hija que no veo,
una madre y unas hermanas fuertes
y unos pocos amigos demostrados.

También tengo despertares de angustia
que me calma la ducha, y noches de soledad
que mitiga la televisión.

Lo que ya no tengo es ilusión,
aunque en eso, quizá sea demasiado exigente.
Pedro Casas Serra

sábado, 13 de febrero de 2016

A mis compañeros del Clínico

Vivimos unos días y algunas esperanzas.
Hasta aquí hemos venido de sitios muy dispares,
nos hemos reunido a causa del azar.
Unos hemos llegado más enteros que otros,
pero todos bastante heridos y maltrechos.
Cambiamos impresiones, desahogamos angustias,
contamos confidencias... somos entre nosotros,
unos nuestro pasado, otros nuestro presente,
otros nuestro futuro. Podemos entendernos,
no en vano hemos tenido iguales experiencias
de dolor, de hospitales y de medicación.
Empleamos mucho tiempo en forjarnos proyectos,
que quizás puedan irse al traste el primer día.

Pedro Casas Serra

viernes, 12 de febrero de 2016

La vida es sueño

Suena un piano lejano,
suena el viento, suena el mar,
suena el trigo al agitar,
suena la rueda de un carro
y el canto de la cigarra,
suena la risa de un niño
y el ladrido de un lebrel,
suena la risa estruendosa,
suena el llanto convulsivo,
suena un suspiro de amor,
suena y suena la campana
doblando por los queridos
como por los olvidados,
suena el clarín de la guerra,
suena la lluvia en la tierra,
suena el río cuando nace
y la esquila de la oveja cuando pace,
suena un zumbido de abeja,
suena un suspiro de amor,
suena al despertar el día
y suena al atardecer...

Y cuando ya nada suena,
suena en tu sueño un tañido,
un estruendo, un estampido,
que te grita enfebrecido
que toda la vida es sueño
y oír el ruido... despertar.

Pedro Casas Serra

jueves, 11 de febrero de 2016

“JOAN MIRÓ” de Thiago de Mello (De De uma vez por todas, 1996)

JOAN MIRÓ

O pássaro atravessa
silencioso a noite
e pousa nas asas da luz
para ouvir imóvel
o cântico das cores
de Joan Miró.

Cansada da larga
travessia noturna
a estrela se deita
no dorso do pássaro
e vem beber a luz
que escorre macia
da mão de Miró.

Um pássaro na cabeça,
a fronte esfogueada
de sal mediterrâneo,
a mulher morena
abre as mãos consteladas
e oferece ao vento
as espigas do canto
que nunca se cala
no sonho catalão
de Joan Miró.
Thiago de Mello, De Uma Vez Por Todas, 1996.


JOAN MIRÓ

El pájaro atraviesa
silencioso la noche
y posa en las alas de la luz
para oír inmóvil
como cantan los colores
de Joan Miró.
Cansado de la larga
travesía nocturna
la estrella se acuesta
en la espalda del pájaro
y viene a beber la luz
que escurre blanda
de la mano de Miró.
Un pájaro en la cabeza,
la frente encendida
de sal mediterránea,
la mujer morena
abre las manos consteladas
y ofrece al viento
la espiga del canto
que nunca calla
en el sueño catalán
de Joan Miró.
Thiago de Mello, De una vez por todas, 1996.
(Versión de Pedro Casas Serra)

miércoles, 10 de febrero de 2016

“FELIZ, INSUPORTAVELMENTE” de Thiago de Mello (De De uma vez por todas, 1996)

FELIZ, INSUPORTAVELMENTE

Para Mario Benedetti, hermano
Aos poucos a luz perde o resplendor.
O rio sabe a sangue, e ninguém sabe.
É a derradeira chance de me ver
pela primeira vez inteiro: cara a cara.
Simplificar prefiro. Por que hesito
em revelar as águas escuras
que me percorrem, essas onde moram
peixes cinzentos, srdos, que me sabem?
Dizer me basta que não cometi
o pecado pior do homem:
o de não ser feliz (O juízo é de Borges,
que era cego, mas descobriu a rosa
escondida no coração da moça.)
Vi o fundo de um lago de esmeraldas.
Eu fui feliz, insuportavelmente.
As desgraças que duras me feriram
nada foram (contando a de existir)
ao lado dos milagres que vivi,
dos mágicos momentos que inventei.
Não é preciso ir longe. Numa noite
de ardente primavera eu viajei,
abraçado aos cabelos desvairados
que me ensinavam o cântico dos cânticos,
pelo mar dos espaços siderais.
Voltei intacto. Parece que passaram
eternidades.
Sozinho agora sou: perante mim,
ou entre mim e a noite que me chama,
espaço em que mal cabe o que escondi.
E mais de meio século de festa,
de lágrimas, de assombro, de ternura,
inútil se resume na fagulha
fugaz do tempo em que meu ser total,
resíduo de memórias, já se adere
— imperceptível —
ao silêncio noturno da floresta.

Thiago de Mello, De uma vez por todas, 1996.


FELIZ, INSOPORTABLEMENTE

Para Mario Benedetti, hermano.

Poco a poco la luz pierde su esplendor.
El río sabe a sangre, y nadie sabe.
Es la última oportunidad de verme
por primera vez entero: cara a cara.
Prefiero simplificar. ¿Por qué vacilo
en revelar las oscuras aguas
que me recorren, esas donde viven
peces grises, sordos, que me conocen?
Me basta decir que no cometí
el peor pecado del hombre:
no ser feliz (La frase es de Borges,
que era ciego, pero que descubrió la rosa
escondida en el corazón de la muchacha.)
Vi el fondo de un lago de esmeraldas.
Yo fui feliz, insoportablemente.
Las desgracias que duras me hirieron
nada fueron (incluida la de vivir)
al lado de los milagros que viví,
de los mágicos momentos que inventé.
No es preciso ir muy lejos. En una noche
de ardiente primavera yo viajé,
abrazado a los cabellos desordenados
que me enseñaban la canción de las canciones,
por el mar de los espacios siderales.
Volví intacto. Parece que pasó
una eternidad.
Ahora estoy solo: ante mí,
o entre yo y la noche que me llama,
el espacio en que apenas cabe lo que escondí.
Y más de medio siglo de fiesta,
de lágrimas, de asombro, de ternura,
se resume inútil en la chispa
fugaz del tiempo en que mí ser total,
residuo de memorias, ya se adhiere
— imperceptiblemente —
al silencio nocturno de la selva.

Thiago de Mello, De una vez por todas, 1996.
(Versión de Pedro Casas Serra)

martes, 9 de febrero de 2016

“DIÁRIO DE UM BRASILEIRO” de Thiago de Mello (De De uma vez por todas, 1996)

DIÁRIO DE UM BRASILEIRO

O brasileiro convive bem com o escândalo moral.
Os ladrões infestam os salões de luxo,
os Bancos estouram, os banqueiros
são cumprimentados com reverência,
o Presidente do Congresso chama o senador
de bandido, sim senhor, vossa excelência.

O Presidente diz pela televisão
que "é preciso acabar com a roubalheira
nos dinheiros públicos".
As pessoas das cidades grandes
vivem amedrontadas, qualquer
transeunte pode ser um assaltante.
As meninas cheiram cola. Depois
vão dar o que têm de mais precioso
ao preço de um soco na cara desdentada.

O brasileiro convive com o escândalo
como se fosse o seu pão de cada dia,
com uma indiferença letal.

Como se dormir na casa com um rinoceronte,
mas rinoceronte mesmo,
fosse a coisa mais natural do mundo,
chegando a cheirar a camélias.

O povo, um dia.

Do povo vai depender
a vida que vai viver,
quando um dia merecer.
Vai doer, vai aprender.
Thiago de Mello, De uma vez por todas, 1996.


DIARIO DE UN BRASILEÑO

El brasileño convive bien con el escándalo moral.
Los ladrones infestan los salones de lujo,
los Bancos revientan, los banqueros
son saludados con reverencia,
el Presidente del Congreso trata de bandido
al senador, sí señoría, excelencia.

El Presidente dice por televisión
que "es preciso acabar con el robo
en las finanzas públicas".
Las personas de las grandes ciudades
viven amedrentadas, cualquier
transeúnte puede ser un asaltante.
Las niñas aspiran pegamento. Después
van a dar lo más precioso que tienen
por el precio de un golpe en la cara desdentada. 
 
El brasileño convive con el escándalo
como si fuera su pan de cada día,
con una indiferencia letal.

Como dormir en casa con un rinoceronte,
como si el mismo rinoceronte,
fuera la cosa más natural del mundo,
llegandoa oler a camelias. 
 
Un día, el pueblo.

Del pueblo va a depender
la vida que va a vivir,
cuando un día va a querer.
Va a doler, va a aprender.
Thiago de Mello, De una vez por todas, 1996.
(Versión de Pedro Casas Serra)

lunes, 8 de febrero de 2016

“DA ETERNIDADE” de Thiago de Mello (De De uma vez por todas, 1996)

DA ETERNIDADE

Da eternidade venho. Dela faço
parte, desde o começo da vida
dos que me fizeram ser
até chegar ao que sou.
Transporto com a minha vida
a eternidade do tempo.
Menino deslumbrado com as águas,
os ventos, as palmeiras, as estrelas,
prolonguei sem saber a eternidade
que neste instante navega
no meu sangue fatigado.
Thiago de Mello, De uma vez por todas, 1996.


DE LA ETERNIDAD

De la eternidad vengo. De ella
formo parte, desde el comienzo de la vida
de los que me dieron el ser
hasta llegar al que soy.
Transporto con mi vida
la eternidad del tiempo.
Niño deslumbrado con las aguas,
los vientos, las palmeras, las estrellas,
prolongo sin saberlo la eternidad
que en este instante navega
por mi fatigada sangre.

Thiago de Mello, De una vez por todas, 1996.
(Versión de Pedro Casas Serra)

domingo, 7 de febrero de 2016

“CIDADANIA” de Thiago de Mello (De De uma vez por todas, 1996)

CIDADANIA

Cidadania é um dever
do povo.
Só é cidadão
quem conquista o seu lugar
na perseverante luta
do sonho de uma nação.
É também obrigação:
a de ajudar a construir
a claridão na consciência
de quem merece o poder.
Força gloriosa que faz
um homem ser para outro homem,
caminho do mesmo chão,
luz solidária e canção.
Thiago de Mello, De uma vez por todas, 1996.

CIUDADANÍA

Ciudadanía es un deber
del pueblo.
Ciudadano es solamente
quien conquista su lugar
en la persistente lucha
del sueño de una nación.
Es también obligación:
la de ayudar a forjar
claridad en la conciencia
de quien merece el poder.
Fuerza gloriosa que hace
ser a un hombre para otro,
camino del mismo suelo,
luz solidaria y canción.

Thiago de Mello, De una vez por todas, 1996.
(Versión de Pedro Casas Serra)

sábado, 6 de febrero de 2016

“ARTE DE AMAR” de Thiago de Mello (De De uma vez por todas, 1996)

ARTE DE AMAR

Não faço poemas como quem chora,
nem faço versos como quem morre.
Quem teve esse gosto foi o bardo Bandeira
quando muito moço; achava que tinha
os dias contados pela tísica
e até se acanhava de namorar.
Faço poemas como quem faz amor.
É a mesma luta suave e desvairada
enquanto a rosa orvalhada
se vai entreabrindo devagar.
A gente nem se dá conta, até acha bom,
o imenso trabalho que amor dá para fazer.
Perdão, amor não se faz.
Quando muito, se desfaz.
Fazer amor é um dizer
(a metáfora é falaz)
de quem pretende vestir
com roupa austera a beleza
do corpo da primavera.
O verbo exato é foder.
A palavra fica nua
para todo mundo ver
o corpo amante cantando
a glória do seu poder.
Thiago de Mello, De uma vez por todas, 1996.


ARTE DE AMAR

No hago poemas como quién llora,
ni hago versos como quién muere.
Quién tuvo ese deseo fue el bardo Bandera
cuando era muy joven; creía que tenía
los días contados a causa de la tisis
y hasta se avergonzaba de enamorarse.
Hago poemas como quién hace el amor.
Es la misma lucha suave y desvariada
de la rosa cubierta de rocío
mientras se va abriendo despacio.
La gente ni se da cuenta, hasta le parece bien,
el inmenso trabajo que da hacer el amor.
Perdón, el amor no se hace.
Como mucho, se deshace.
Hacer el amor es un decir
(la metáfora es falaz)
de quien pretende vestir
con ropa austera la belleza
del cuerpo de la primavera.
El verbo exacto es joder.
La palabra se desnuda
para que todos puedan ver
el cuerpo amante cantando
la gloria de su poder.
Thiago de Mello, De una vez por todas, 1966.
(Versión de Pedro Casas Serra)

viernes, 5 de febrero de 2016

“A PALAVRA DESCONFIA” de Thiago de Mello (De De uma vez por todas, 1996)

A PALAVRA DESCONFIA

A palavra desconfia do poeta
como a mulher do homem.
Ambas se presumem atraiçoadas.
Inseguras, medrosas do destino
que lhes darão, do chão por onde as levam,
quando elas é que são as infiéis;
sabem ser tantas dentro de uma só.
Estrelada, a palavra se insinua,
me deslumbra, mas quando quero tê-la,
ela se esquiva, mal permite a pele
e inefável me espia impenetrável.
Thiago de Mello, De uma vez por todas, 1996.
LA PALABRA DESCONFÍA

La palabra desconfía del poeta
como la mujer del hombre.
Ambas se creen traicionadas.
Inseguras, temerosas del destino
que se les da, del terreno por donde se las lleva,
cuando las infieles son ellas;
saben ser muchas en una sola.
Luminosa, la palabra se insinúa,
me deslumbra, pero cuando quiero cogerla,
me esquiva, apenas permite que la roce
e inefable me vigila impenetrable.

Thiago de Mello, De una vez por todas, 1966.
(Versión de Pedro Casas Serra)

jueves, 4 de febrero de 2016

“A JANELA ENCANTADA”de Thiago de Mello (De De uma vez por todas, 1996)

A JANELA ENCANTADA

A vida sempre foi boa comigo.
Quando soube que o meu coração
estava carregado de sombras
e que ele só se alimenta de luz,
abriu uma janela no meu peito
para que por ela possam entrar
o resplendor do orvalho
o fulgor das estrelas
e o invisível arco-íris do amor.
Thiago de Mello, De uma vez por todas, 1996.
LA VENTANA ENCANTADA

La vida siempre fue buena conmigo.
Cuando supo que mi corazón
estaba lleno de sombra
y que él sólo se alimenta de luz,
abrió una ventana en mi pecho
para que por ella pudiera entrar
el resplandor del rocío
el fulgor de las estrellas
y el invisible arco iris del amor.

Thiago de Mello, De una vez por todas, 1996.
(Versión de Pedro Casas Serra)

miércoles, 3 de febrero de 2016

“MONÓLOGO DO ÍNDIO” de Thiago de Mello (De Amazonas, pátria da água, 1987)

MONÓLOGO DO ÍNDIO

Perdido de mim, não sei
ser mais o que fui e nunca
poderei deixar de ser.
De mim me perco e me esqueço
do que sou na precisão
que já tenho de imitar
os brancos no que eles são:
uma apenas tentativa
inútil que me dissolve
na dor que não me devolve
o poder de me encontrar.
Já deslembrado da glória
radiosa de conviver,
já perdido o parentesco
com a água, o fogo e as estrelas,
já sem crença, já sem chão,
oco e opaco me converto
em depósito dos restos
impuros do ser alheio.
Resíduo de mim, a brasa
do que fui me reclama,
como a luz que me conhece
de uma estrela agonizante
dentro do ser que perdi.

Thiago de Mello, Amazonas, pátria da água, 1987.


MONÓLOGO DEL INDIO

Perdido de mí, no sé
ser más lo que fui y nunca
dejar podré yo de ser.
De mí me pierdo y me olvido
del que soy en la exigencia
que ya tengo de imitar
los blancos en lo que son:
una tentativa casi
inútil que me disuelve
en dolor que no me vuelve
la facultad de encontrarme.
Ya olvidado de la gloria
radiante de convivir,
ya perdido el parentesco
con agua, fuego y estrellas,
ya sin credo, ya sin tierra,
hueco y opaco me vuelvo
depósito de deshechos
impuros del ser ajeno.
Residuo de mí, la brasa
del que estuve me reclama,
como luz que me conoce
de una estrella agonizante
dentro del ser que perdí.

Thiago de Mello, Amazonia, patria de agua, 1987.
(Versión de Pedro Casas Serra)

martes, 2 de febrero de 2016

“TERCETOS DE AMOR” de Thiago de Mello (De Num Campo de Margaridas, 1986)

TERCETOS DE AMOR

Só agora aprendi
que amar é ter e reter.
Foi quando te vi.

Vi quando a rosa se abriu.
Como a eternidade
pode ser tão fugaz?

Não sei quando é o mar,
ou se é o sol dos teus cabelos.
Tudo são funduras.

Na entressombra, o sabre
se estira na relva morna.
O nenúfar se abre.

Brilha um dorso: és tu.
Encontro no teu ventre
a explicação da luz.
Thiago de Mello, Num campo de margaridas, 1986.
TERCETOS DE AMOR

Ahora comprendí que amar
es tener y retener.
Eso fue cuando te vi.

Lo vi cuando abrió la rosa.
¿Cómo es posible que sea
tan fugaz la eternidad?

Yo no sé cuando es el mar,
o es el sol de tus cabellos.
Es todo profundidad.

En penumbra, la catana
se alarga en la hierba tibia.
El nenúfar se entreabre.

Brilla un costado: eres tú.
Hallo entonces en tu vientre
la explicación de la luz.

Thiago de Mello, En un campo de margaritas, 1986.
(Versión de Pedro Casas Serra)

lunes, 1 de febrero de 2016

“SAUDADE DE DEUS” de Thiago de Mello (De Num Campo de Margaridas, 1986)

SAUDADE DE DEUS

Cresci menino com Deus.
Minha mãe acho que foi
quem Deus pôs dentro de mim.
Dentro de mim, mas não meu.
Não foi um amigo de infância.
Não me deixava à vontade
(nem nos banhos escondidos
na fundura do meu rio).
Não me deixava ser eu,
ser livre: sua presença
— uma lâmina suspensa
constante na minha vida —
me dava um grande temor.
Não me envergonho em dizer
que nunca lhe tive amor.

Por isso (suponho) foi
que um dia acordei sem Deus
(um dia quando os meus olhos
já conheciam o assombro).

Deus se perdeu. Não me achei
sozinho, me vi comigo.
(Talvez por isso eu carregue
esse ar de criança perdida.)

Contudo, dele restou
no chão triste da minha alma,
entre doce e dolorida,
mágoa que sabe a saudade.
Thiago de Mello, Num campo de margaridas, 1986.
NOSTALGIA DE DIOS

Crecí de niño con Dios.
Mi madre creo que fue
quién colocó a Dios en mí.
Dentro de mí, mas no mío.
No fue mi amigo de infancia.
No me dejaba a mi gusto
(ni en los baños escondidos
en lo hondo de mi río).
No me dejaba ser yo,
ser libre: su permanencia
— un cuchillo suspendido
constantemente en mi vida —
me producía temor.
No me avergüenza decir
que nunca le tuve amor.

Por eso (supongo) fue
que sin Dios desperté un día
(un día en el que mis ojos
conocían ya el asombro).

Dios se perdió. No me hallé
solo, conmigo me vi.
(Tal vez por eso yo arrastre
aires de niño perdido.)

Pero, de él me quedó
en el piso de mi alma,
entre dulce y dolorida,
pena que sabe a nostalgia.

Thiago de Mello, En un campo de margaritas, 1986.
(Versión de Pedro Casas Serra)