sábado, 30 de noviembre de 2013

Cuando las hojas alfombran los paseos...

Cuando las hojas alfombran los paseos
y en los parterres no hay más flores
que alguna medio muerta en las adelfas;
cuando las copas de los árboles
amarillean y empiezan a enseñar las ramas
cual muñones desnudos; cuando palomas
y cotorras se reflejan en el cielo
como en un espejo de plata bruñida;
cuando ves a la gente enfundarse el jersey
y cambiar sus sandalias por zapatos...
entonces, puedes decir que se acabó el verano.

Pedro Casas Serra (08-10-1992)

viernes, 29 de noviembre de 2013

Pocas cosas hay...

Pocas cosas hay como entrar
en el mar despacio y que el agua
vaya subiendo por tu cuerpo
produciéndote diversas sensaciones
según la parte del mismo que alcanza,
nadar unas brazadas alejándote
de la orilla y dejarte balancear
haciendo el muerto, y si es un día
de ésos en los que hace resaca,
vencer la misma y al llegar
donde rompen las olas, arrojarte
a la arena como un madero viejo.

Pedro Casas Serra (08-10-1992)

jueves, 28 de noviembre de 2013

La campana de Santa María

Suena la campana de Santa María
y suena cascada. Por el monumento
a los que cayeron en mil setecientos
se pasea un gato. Sentado en un banco,
bajo dos moreras, el juego contemplo
de luces y sombras que el sol va formando
sobre sus cimientos. Pasan transeúntes,
más no pasa el tiempo, si no fuera porque,
y siempre cascada, suena la campana...

Pedro Casas Serra (08-10-1992)

miércoles, 27 de noviembre de 2013

Justo anochecía...

Justo anochecía cuando nos conocimos
Un día de verano del 92, en
La hora que la luz se funde con las sombras
Y nos envuelve un aura mágica
Anunciando que algo va a ocurrir.

Tenías el aspecto de un estudiante perdido en un examen.
Enlazamos las manos y

Aspiramos nuestro aliento
Mientras nos descubríamos,
Observando un tesoro que espero dure siempre.

Pedro Casas Serra (02-10-1992)


Just queia la tarda...

Just queia la tarda quan et vaig coneixer,
Un día d’estiu de l’any 92, a
L’hora que les llums es fonen amb les ombres
I un aura màgica ens envolta
Anunciant que quelcom està per succeir.

Tenies l’aspecte d’un estudiant perdut en un examen.

Enllaçarem les mans i
Sentirem fondre els nostres polsos,
T’atensares
I ens vam xuclar l’alé l’un a l’altre
Mentres ens descubriem,
Obrint el cofre d’un tresor que espero duri sempre.

Pere Casas Serra (02-10-1992)

martes, 26 de noviembre de 2013

La charca

Hasta aquí me trajo la soledad
que sirviéndome de traje me acompaña.
¿Qué más da que me mueva entre la gente
si entre ella no hallan eco mis palabras?
He caminado mucho, doblado mil esquinas,
para no hallar detrás sino otra esquina y otra.
He gritado, he cantado, he hablado, he suspirado...
y mi voz se ha perdido entre millones de otras.

Por eso, al divisar la flor de las adelfas
en el arroyo seco, me he acercado
y he encontrado la charca de aguas verdes,
festoneada de juncos y de cañas, similar a un espejo,
y cansado, me he echado junto a ella, en su orilla,
y he entornado los ojos para hallar el reposo
y encontrarme a mí mismo, ya que no encuentro a otro
que atienda mis razones y me entregue las suyas.

Y al abrirlos, he visto dobladas mis facciones,
y la misma pregunta al fondo de otros ojos,
y me he alzado deprisa, en un acto reflejo,
dispuesto a abalanzarme en el agua a su encuentro,
cuando una mano firme me ha aferrado del hombro
y al girarme, he encontrado, junto a mí, a mi reflejo.

Pedro Casas Serra (27-09-1992)

lunes, 25 de noviembre de 2013

Canción de tu mano

Dame tu mano, niño, dame tu mano,
y llegaré a la luna, dame tu mano.


Montado en un cometa aparcaré en el sol,
usaré las estrellas de chalets de verano.

Dame tu mano, niño, dame tu mano,
y llegaré a la luna, dame tu mano.


Subiré a un tiovivo formado por planetas,
jugaré al escondite en las constelaciones.

Dame tu mano, niño, dame tu mano,
y llegaré a la luna, dame tu mano.


Tumbado a la bartola, dormiré en las galaxias,
andando el universo, escucharé el big bang.

Dame tu mano, niño, dame tu mano,
para poder hacerlo, dame la mano.


Pedro Casas Serra (08-09-1992)

domingo, 24 de noviembre de 2013

La mirada

A Ana Pinilla

Rosas, violetas y jazmines,
guitarras, panderetas y violines.
Mariposas, codornices y faisanes,
sequoias, abedules y pinsapos.
Piedras, rocas y peñascos,
hormigas, lagartos y conejos.
Lumbre, mesa y sillas,
pan, queso y morcillas.
Cirros, estratos y cúmulos,
zuecos, paraguas y chubasqueros.
Sol, luna y estrellas,
pluma, poeta y cuartillas.
Cama, almohada y amado,
mano, beso y estrujado.
Nieve, lluvia y granizo,
sueño, llanto y golpes...

Y no vuelvas a decir que el mundo está vacío
y que no vale la pena seguir viviendo,
alza la cabeza y sin moverla
empieza a describir cuanto ves,
más de cien cosas te han de salir
y eso tan sólo en lo que abarca una mirada.

Pedro Casas Serra (07-09-1992)

sábado, 23 de noviembre de 2013

Palotes

Canta el jilguero,
se abre la flor
y de mañanita
despierta mi amor.

Barquito velero
hecho de papel,
lleva mi mensaje
flotando hasta él.

Nubecillas blancas
que tapáis el sol,
apartaos un poco
que llegue mi beso.

Quiero estar delante
cuando abra sus ojos,
que lo que primero
vea, sea mi rostro.

Las horas se alargan
cuando no lo veo,
minuto a minuto
crece mi deseo.

Conejito blanco
salió de chistera,
cuando tu naciste
nació primavera.

Adelfa florida
de porte bravío,
que de un riachuelo
has hecho un río.

Como florecillas
que cogía de niño,
traigo estos palotes
con mucho cariño.

Pedro Casas Serra (02-09-1992)

viernes, 22 de noviembre de 2013

Tu cuerpo

Nunca de acariciar tu cuerpo acabaría,
imantado de él, por siempre quedaría.
Soplándote mi aliento, tus formas seguiría,
y, como Dios a Adán, vida te infundiría.
El olor de tu piel, mi ser embriagaría,
cual náufrago sediento, tu mar me bebería.
Mi boca, como abeja, tu polen libaría,
las flores de tu cuerpo, todas visitaría.
La luz de tu mirada, la mía atraería,
perdiéndome en tus ojos, salida encontraría.
Tus palabras de amor, ávido escucharía,
contra tu cuerpo el mío, con fuerza encallaría.
Al pasarle la mano, tu piel erizaría,
el vello de tu vientre, mis dedos peinaría.
Como ladrón, de noche, tu ropa robaría,
y al tocarla, tu cuerpo, junto a mí seguiría.
Cual navegante, el mapa, de tu piel trazaría,
al lado de tu cuerpo, mi nave fondearía.
Si me lo dicen antes, jamás lo creería,
que lo que por ti siento, por ti lo sentiría.

Pedro Casas Serra (17-08-1992)

jueves, 21 de noviembre de 2013

Como una estrella pasa por el cielo...

Como una estrella pasa por el cielo
pasaste por mi cuerpo,
tu paso fue fugaz
pero tu resplandor es permanente.

Me sembraste de claridad brillante
y después te fuiste,
mi cuerpo aún reluce
en plena oscuridad, fosforescente.

Conservaré tu brillo para siempre,
recuerdo de un momento
en un día total,
merecedor de ser eternamente.

Pedro Casas Serra (14-08-1992)

miércoles, 20 de noviembre de 2013

Sueños de adelfas, de toros y de mariposas

Yo tengo la esperanza, mejor decir anhelo,
de por fin alcanzar aquello que yo quiero.
Me atrae el sol brillando a través de los árboles,
las nubes escalando correré por los aires.
Abrazaré la hierba perlada de rocío,
me uniré con la tierra, la diosa del estío.
Mi desnudado cuerpo vestiré con las olas
del mar que llena el puerto, que golpea las rocas.
Canto de las sirenas, brisa sobre mi pecho
que erizará mi vello hundiéndome en el sueño.

Sueños de adelfas, de toros y de mariposas,
despertares de abrazos y besos entre rosas.
- Esa ala que te roza no es otra que mi mano,
sólo tibio y suave es abrazo de hermano.
- Ese aliento en tu boca procede de la mía,
mezclando nuestro aliento, unamos nuestras vidas.
- Esas inquietas manos que recorren tu cuerpo febrilmente,
déjalas que ardorosas, manoseen, investiguen, penetren.
- Como hojas caídas tras tórrido verano
quedarán nuestros cuerpos cogidos de la mano.

Voces de transeúntes me despiertan del sueño
en que mi pensamiento embarcose risueño.

Pedro Casas Serra (12-08-1992)

martes, 19 de noviembre de 2013

El slip

Con estos versos vuela mi esperanza,
¡liviana flor!,
mas si el destino alcanza,
germinará,
cubriendo con mis besos,
tu piel morena
expuesta al sol, salvo un slip de esos.

Tu negro bañador, tapando lo imposible
de ver lucir
en público visible,
y tu vecino,
que al cruzarse de pie sobre la arena,
me permite
imaginar tu desnudez más plena.

Tienes figura de muchacho moro,
que enamora
cual incógnito tesoro
de Alí Babá,
y si lo que se ve resulta bello...
¿cómo será
lo que bajo el slip se oculta, aquello?

Pedro Casas Serra (08-08-1992)

lunes, 18 de noviembre de 2013

Mi barrio

Mi barrio fue creado con cartabón y escuadra
por un racionalista ingeniero militar,
sus calles se entrecruzan perpendicularmente
y sus esquinas tienen la forma de chaflán.

Se construyó hace un siglo, cuando se derribaron
las antiguas murallas de mi vieja ciudad,
extendiéndose ésta por su desierto entorno,
entonces destinado a campo a cultivar.

Triunfaba en aquel tiempo una clase burguesa,
su fuerza y su dinero deseosa de mostrar,
que en aquel nuevo barrio, llamado del ensanche,
se construyó sus casas y otras para alquilar.

Las casas de mi barrio
ofrecen, escondidos,
mil tesoros del arte
para ojos atrevidos.


Sus robustas paredes, de piedra habitualmente,
tienen muy bellamente sus caras trabajadas
por maestros canteros, que las ornamentaron,
unas con filigranas, otras almohadilladas.

Sus hermosas fachadas están enriquecidas
con bellos esgrafiados, pinturas y azulejos
de temas alegóricos al arte y al comercio
y también al negocio de su amos egregios.

Sus puertas merecieron especial atención:
de roble construidas, macizas y talladas,
góticas iniciales de los que las pagaron
floreadas las presiden, en su dintel labradas.

Acostumbran lucir,
altas en sus fachadas,
de Jesús y la Virgen
imágenes sagradas.


Ventanas y balcones se encuentran protegidos
con barandas de hierro, de forja o fundición,
-en otras ocasiones, de piedra de arenisca-,
que en complejos dibujos libran competición.

Sólo generalmente en pisos principales,
puestas en las esquinas o centrando fachadas,
sobresalen tribunas, cuyas grandes ventanas
forman multicolores vidrieras emplomadas.

Las casas de mi barrio no tienen un estilo
del todo definido, parecen querer ser
un muestrario de todos, como estando apenadas
de no tener más sitio para más dejar ver.

Veo muchos forasteros
con cara de sorpresa,
recogiendo en sus cámaras
de ellas memoria expresa.


A mi no me sorprende pues aunque sean de piedra,
altivos pavo reales soportan sus balcones,
enormes lagartijas corren por sus paredes
y enmarcan sus ventanas alegres girasoles.

La gente de mi barrio, como si fueran príncipes
de siempre acostumbrados a comer cada día
ante servicios de oro y copas de cristal,
lo habita indiferente a tanta fantasía.

Son para ella viejos, suelos multicolores
y techos decorados, por lo que incluso algunos,
en aras al progreso y a la modernidad,
han bajado los otros o cubierto los unos.

Futuros arqueólogos
se lo agradecerán,
cuando tales tesoros
a la luz sacarán.


Pedro Casas Serra (07-08-1992)

domingo, 17 de noviembre de 2013

La comba

La niña juega a la comba
en el patio de su casa,
y a cada vuelta de cuerda,
de su vida un año pasa.

Empieza con ocho años
luciendo coletas de oro,
una vuelta y son ya nueve
y hay que alargarle la falda,
otra vuelta y son ya diez
y ha cambiado de peinado,
y al llegar hasta los once
le ha variado la expresión,
a lo doce años cumplidos
empieza a tener la regla,
a los trece, ya ha estrenado
zapatitos de tacón,
a los catorce siguientes
hace bis con las amigas,
a los quince...
Otra vuelta y son ya ochenta
y la cuerda se ha enredado.

La niña tira la comba
y va a su casa corriendo,
es la hora de la merienda,
su madre la está llamando.

Pedro Casas Serra (30-07-1992)

sábado, 16 de noviembre de 2013

Imágenes

Las palomitas que comíamos
en el cine al aire libre de Garrucha,
nuestras partidas de ping-pong
en el camping nudista de Vera,
el sabor del tomate
cortado a rajas y salado,
esas playas inmensas y desiertas
del norte de Almería,
el pescadito frito
de los bares del puerto garruchano,
sus gentes paseando con traje de domingo,
los sofisticados restaurantes de Mojácar
y la dilatada panorámica desde su plaza...

son como estampas brillantes
sobre las que nos veo movernos
y que guardo con cariño en el fondo de mi corazón.

Pedro Casas Serra (30-07-1992)

viernes, 15 de noviembre de 2013

El arco iris

Los suspiros de mi amante
guardé en un frasco
de cristal de Mallorca
color cobalto.

Si me pongo malito
abro la tapa,
pero muy despacito
que se me escapan.

Verdes los de la espera,
los del encuentro rojos,
los del recuerdo son
del color de sus ojos.

Añado mis suspiros
a los que habían,
mis pulmones vacíos,
si aún pudieran, suspirarían.

Y abriendo el frasco,
un arco iris formo en el cielo,
y escrita en él la frase:
¡Cuánto te quiero!

Pedro Casas Serra (29-07-1992)

jueves, 14 de noviembre de 2013

Esta tarde vente conmigo al río...

Esta tarde vente conmigo al río,
a ese recodo que conozco al que no llega nadie.
Allí chapotearemos como locos
para después tomar el sol echados
sobre las piedras planas del ribazo.
¡Verás como te gusta!
El agua está muy fresca allí y sólo se oyen pájaros,
y el murmullo del agua
al chocar con las rocas más grandes.
Es un lugar ideal para aprender a amarnos,
como niños, jugando,
descubrir nuestros cuerpos hechos para el amor,
y para perseguirnos, como faunos,
corriendo por el bosque entre los árboles
hasta caer en brazos el uno del otro.

Pedro Casas Serra (29-07-1992)

miércoles, 13 de noviembre de 2013

Nuestro amor

¿Te has parado a pensar alguna vez
la suerte que tenemos al querernos?
Nuestro amor sólo es amor.
Ni fundamento de la sociedad,
ni núcleo de la familia,
ni garantía de la perpetuación de la especie,
sólo es cariño entre los dos:
ingenuo, infantil, impulsivo, perverso,
como es todo amor que merece la pena.
Estamos juntos porque nos queremos,
a nadie más importa,
y si nos separamos,
a nadie haremos desgraciado,
ni hundiremos empresas, ni peligrarán dinastías...
¿Te das cuenta?
Entonces, vuelve a la cama que aún es pronto.

Pedro Casas Serra (29-07-1992)

martes, 12 de noviembre de 2013

El joven marinero

Conservo en mi memoria
al joven marinero
que me cuidaba con esmero,
cuando de niño me bañaba
en aguas de la Costa Brava...

No pudiendo ponerme
por profesor un pez,
mi madre eligió aquella vez
para enseñarme a nadar como un mero,
de donde veraneábamos, un joven marinero.

Y aquel verano,
el joven marinero
me enseñó a saber flotar primero,
después a desplazarme y sumergirme,
lanzarme de las rocas y a nunca hundirme.

Quizás por eso
me pongo tan contento
y me encuentro en el agua en mi elemento,
porque aprendí de un experto verdadero
al tener por maestro a un joven marinero.

Conservo en mi memoria
al joven marinero
que me cuidaba con esmero,
cuando de niño me bañaba
en aguas de la Costa Brava...

Pedro Casas Serra (28-07-1992)

lunes, 11 de noviembre de 2013

La cometa

Cometa
que te elevas
y bailas
en el cielo:

¿Qué ves
desde la altura
a que te he alzado
al desplegar el hilo?

¿Es bonito danzar
al son del viento,
trazando círculos
y haciendo remolinos?

¿No te marea
tanto movimiento?
¿No sientes vértigo
ante esa altura?

Si se parara el viento,
caerías en picado
y te estrellarías
contra el suelo.

Te romperías
en mil pedazos
y no podría
volver a levantarte.

Prefiero recogerte
aún entera,
para alzarte mañana
por la mañana.

Pedro Casas Serra (27-07-1992)

domingo, 10 de noviembre de 2013

¡Esperándote!

No deseo otra cosa sino dormir contigo
para encontrar tu muslo al alargar la mano.
¡Es todo tan difícil!

Son demasiados años de estar durmiendo a solas
perdido en una cama que se me ha vuelto grande.
¡Me falta la costumbre!

Cuántos instantes de placer perdidos
y cuánto gozo desaprovechado.
¡Hundieron mi conciencia en el pecado!

Maté mi alma, y mi cuerpo, liberado,
corre anhelando el abrazo del amigo.
¡Qué dulce es la ilusión!

Vivir es algo más que ver pasar los días,
es meterse hasta el cuello, es zambullirse.
¡Esperándote!

Pedro Casas Serra (27-07-1992)

sábado, 9 de noviembre de 2013

Caramelito

Caramelito
corto
de sabor
bendito.


Quisiera que fueras como un niño
para así sentarte en mis rodillas
y explicarte un cuento de piratas
en el que siempre ganarían los buenos.

Sueños
felices,
dulces
sueños.


¡Cómo me gustaría besuquearte,
pellizcar tus mejillas mofletudas,
levantarte en volandas
y hacerte dar vueltas en molinillo!

Pastelillo
sabroso
color
membrillo.


Y ver tus ojos abiertos como platos,
y oír tu risa explotar atropellada,
y pedirme insaciable: ¡más!, ¡más!,
cuando agotado fuera a bajarte al suelo.

Buñuelo
grande
relleno
de cielo.


Me gustaría ser ese tío amable
cuya llegada se espera alborozado,
pues siempre trae una sorpresa
y ganas de llevarte al parque.

La barca
ligera
cruza
la charca.


Pedro Casas Serra (20-07-1992)

viernes, 8 de noviembre de 2013

El minotauro

Con albahaca lavo tu cara
y tus manos con agua de romero,
para tu torso uso salvado,
para tus pies flor de hibisco.

Tus cabellos rocío con lavanda
y tu cuerpo unjo con aceite.
- No necesitas hoy vestir tu túnica
ni tampoco calzar tus sandalias.

Ciño tu frente con laurel
y tus brazos con flores de azahar,
rodeo tu cintura con margaritas
y tus tobillos con campanillas.

- Vamos a la arena de la plaza,
sube al estrado y deja
que el artista plasme tu figura,
para que el vencedor de hoy venza a la muerte.

Como toro bravío de robusta cabeza,
mirada retadora, rotundo cuerpo,
fuertes pies, fuertes piernas, fuerte tronco...
todo en tí rebela tu potencia.

Cuerpo negro, de azabache brillante,
coronado de hojas como espadas,
que nos enseñas impúdico tu fruto
entre tus patas posteriores, alzado.

Pedro Casas Serra (20-07-1992)

jueves, 7 de noviembre de 2013

Satisfacción

Parece que el sol hoy brilla más,
la gente es más amable
y yo me siento particularmente bien:
hoy te he tenido.

Enzarzados en incruenta lucha,
hemos bailado un baile de los apretados,
practicado lo más elemental del Kama Sutra
y así nos ha pasado el tiempo en el esfuerzo.

Y toda la tensión acumulada
al hacer el amor, se ha evaporado,
y ha llegado la calma a nuestros cuerpos
y a nuestras almas.

Solos tú y yo y nada entre los dos
con que ocultarnos;
acabado el festín de los sentidos
queda la dicha de lo conocido.

Pedro Casas Serra (17-07-1992)

miércoles, 6 de noviembre de 2013

Desvergonzado gato...

Desvergonzado gato
que maullando de placer te me aproximas
y meneando el rabo
mimosamente contra mí te friegas.

¿Cómo estarme
de acariciar tu cuerpo suavemente
si al mirarme
pones esa expresión tan suplicante?

Esperas el momento
en que cansado del largo día me acuesto
y ágilmente
te metes en mi cama en un instante.

Y ya dentro,
te colocas junto a mí pegado,
dispuesto
a permanecer toda la noche acurrucado.

Pedro Casas Serra (17-07-1992)

martes, 5 de noviembre de 2013

La luna

Como la luna
nuestro cariño crece,
y luego disminuye y
desaparece.

Hijo soy de la luna,
enamorado
de una estrella profunda,
de un gran lago.

A la luz de la luna
poseerte,
y con su suave manto
envolverte.

Te bañaré en la luna,
amado mío,
aclararé tu piel
con el rocío.

Con la luna me asomo
a tu ventana
y con la luna llego
hasta tu cama.

Con la luna recorro
tu figura
y con la luna admiro
tu hermosura.

Con la luna te baño
de luz plateada
y de esencia te impregno
enamorada.

Amor lunar
emergiendo de un pozo
de aguas profundas
para nuestro gozo.

Pedro Casas Serra (12-07-1992)

lunes, 4 de noviembre de 2013

Letanía de los hombres bellos

¡Señor,
hay tantos hombres bellos a mi alrededor!

¿Por qué
pusiste tantas causas a mi perdición?

Tal vez
merezca tu castigo y la condenación.

Da igual,
la vista se me pierde en la contemplación.

También
las manos se me escapan en persecución.

Y así,
mi cuerpo es aspirado por la atracción.

Decís
que acariciar a un hombre es una perversión,

pero
que es lícito matarlo en una ejecución.

No sé
quién formulo las reglas de esta aberración,

quizás
pudiéramos cambiarlas a un mundo mejor.

Pedro Casas Serra (11-07-1992)

domingo, 3 de noviembre de 2013

Hombre de amor

Hombre de amor, que a tu paso nos muestras
nuestra hambre de amar, descúbrenos
tu cuerpo vigoroso y déjanos descansar
en tu contemplación un rato.

Si además de tan bella figura tienes
bella la voz, entona una canción de amor,
de esas que narran la tristeza
del amante alejado de su amado.

Si tienes otras habilidades, enséñanos
como usas la escopeta, remas,
juegas al fútbol, haces piscinas,
pedaleas, montas o esquías la ladera.

Si también te gusta la cultura,
conversemos sobre el arte, el por qué
de la vida, política, el mensaje
poético, cocina o religiones.

Así, el hombre de mi amor es un hombre
completo, no tiene menos que otros
sino bastante más que muchos,
por eso lo elegí por compañero.

Su fuerza es comparable a su ternura,
su inteligencia no menoscaba su audacia,
su belleza no le impide ser recio.

Porque no es el rechazo a la mujer
ni un afán de predominio
sino la llamada del hermano,
lo que le ha hecho venir a mí.

Pedro Casas Serra (30-06-1992)

sábado, 2 de noviembre de 2013

Amar a un hombre

Amar a un hombre
es como besar una rosa,
como cruzar la brisa
volando en parapente.
Así es amar a un hombre.

Como pisar la hierba,
descalzo, húmeda del rocío,
y meterse en el mar
hasta media cintura en el invierno.
Así es.

Amar a un hombre es
como embriagarse de estrellas,
como romper las cadenas,
como bailar en las nubes,
como dormir junto a un tigre.

A un hombre,
es como explotar una mina,
como cultivar un huerto,
como reñir a un niño.
Así es amar a un hombre.

Pedro Casas Serra (30-06-1992)

viernes, 1 de noviembre de 2013

El océano de la soledad

He naufragado
y voy a la deriva
por el océano
de la soledad.

¡Quién encontrara
una tabla amiga
a la que asirse
para descansar!

Unido a ella
quizás alcanzaría
la tierra
de la compañía.

Donde todo animal
tiene pareja
y todo pájaro
hace su nido.

Pedro Casas Serra (26-06-1992)