miércoles, 28 de noviembre de 2012

"Das ilusões" de Mario Quintana


Meu saco de ilusões, bem cheio tive-o.
Com ele ia subindo a ladeira da vida.
E, no entretanto, após cada ilusão perdida...
Que extraordinária sensação de alívio!

Mario Quintana (Espelho Mágico, 1951)


De las ilusiones

Mi saco de ilusiones, lleno tuve.
Subiendo iba con él la cuesta de la vida.
Y, sin embargo, tras cada ilusión perdida...
¡Que extraordinaria sensación de alivio!

Mario Quintana (Espelho Mágico, 1951)
(Versión de Pedro Casas Serra)

martes, 27 de noviembre de 2012

"Dos milagres" de Mario Quintana


O milagre não é dar vida ao corpo extinto,
Ou luz ao cego, ou eloqüencia ao mudo...
Nem mudar água pura em vinho tinto...
Milagre é acreditarem nisso tudo!

Mario Quintana (Espelho Mágico, 1951)


De los milagros

Milagro no es dar vida al cuerpo extinto,
O luz al ciego, o elocuencia al mudo...
Ni cambiar agua pura en vino tinto...
¡Milagro es que creyeran todo eso!

Mario Quintana (Espelho Mágico, 1951)
(Versión de Pedro Casas Serra)

lunes, 26 de noviembre de 2012

"Un hecho chusco"


Iba en el coche de mi amigo José María Morales, cuando me propuso ir a ducharnos a su gimnasio. Ya lo había acompañado otra vez y sabía que disponía de un baño privado. Acepté. Llegamos y me entretuve algo más que él en el vestuario, de modo que salí después que él. Al hacerlo, le vi de lejos cerrar una puerta. Me acerqué, la abrí y entré. Era una habitación grande, llena de cosas, y en medio una gran bañera. Me quité la toalla y me metí. Estaba empezando a enjabonarme, cuando advertí que cerca de mí, en el suelo, había un niño pequeño jugando. ¿Qué haces aquí? -le dije- ¿Dónde está tu madre? ¿Se han olvidado de ti? Diez ojos me miraron bajo sus turbantes de toalla y sus albornoces. ¡Estaba en un baño colectivo y había cinco mujeres en él! Por fortuna, se dieron cuenta de mi confusión y haciendo caso omiso de mi bochornoso aspecto, fueron muy amables conmigo, iniciando una conversación.

Pedro Casas Serra (24-11-2012)

viernes, 23 de noviembre de 2012

"Das corcundas" de Mario Quintana


As costas de Polichinelo arrasas
Só porque fogem das comuns medidas?
Olha! Quem sabe não serão as asas
De um Anjo, sob as vestes escondidas...

Mario Quintana (Espelho Mágico, 1951)


De las jorobas

¿La espalda de Polichinela aplanas
Porque se escapa a la común medida?
¡Cuida! Quién sabe si serán las alas
De un Ángel, bajo ropas escondidas...

Mario Quintana (Espelho Mágico, 1951)
(Versión de Pedro Casas Serra)

miércoles, 21 de noviembre de 2012

"Hojas de calendario", nuevo poemario


He publicado un nuevo libro de poemas: "Hojas de calendario", que comprende mis últimos poemas inéditos. Podéis bajaroslo gratuitamente en:

martes, 20 de noviembre de 2012

"Dos mundos" de Mario Quintana



Deus criou este mundo. O homem, todavia,
Entrou a desconfiar, cogitabundo...
Decerto não gostou lá muito do que via...
E foi logo inventando o outro mundo.

Mario Quintana (Espelho Mágico, 1951)


De los mundos

Dios creó este mundo. El hombre, sin embargo,
Empezó a recelar, meditabundo...
No apreció mucho de lo que veía...
Y fue pronto inventando el otro mundo.

Mario Quintana (Espelho Mágico, 1951)
(Versión de Pedro Casas Serra)



viernes, 16 de noviembre de 2012

"Do cuidado da forma" de Mario Quintana


Teu verso, barro vil,
No teu casto retiro, amolga, enrija, pule...
Vé depois como brilha, entre os mais, o imbecil,
Arredondado e liso como um bule!

Mario Quintana (Espelho Mágico, 1951)


Del cuidado de la forma

Tu verso, barro vil,
En tu casto retiro, abolla, encrespa, pule...
Vé como brilla, entre las manos, el imbécil,
¡Redondeado y liso como un cazo!

Mario Quintana (Espelho Mágico, 1951)
(Versión de Pedro Casas Serra)

miércoles, 14 de noviembre de 2012

"Das belas frases" de Mario Quintana


Frases felizes... Frases encantadas...
Ó festa dos ouvidos!
Sempre há tolices muito bem ornadas...
Com há pacóvios bem vestidos.

Mario Quintana (Espelho Mágico, 1951)


De las bellas frases

Frases felices... Frases encantadas...
¡Fiesta de los oídos!
Siempre habrá tonterías adornadas...
Como habrá lerdos bien vestidos.

Mario Quintana (Espelho Mágico, 1951)
(Versión de Pedro Casas Serra)

martes, 13 de noviembre de 2012

"Do estilo" de Mario Quintana


Fere de leve a frase... E esquece... Nada
Convém que se repita...
Só en linguagem amorosa agrada
A mesma coisa cem mil vezes dita.

Mario Quintana (Espelho Mágico, 1951)


Del estilo

Hiere leve la frase... Y olvida... Nada
Conviene se repita...
Sólo en el lenguaje amoroso agrada
La misma cosa cien mil veces dicha.

Mario Quintana (Espelho Mágico, 1951)
(Versión de Pedro Casas Serra)

lunes, 12 de noviembre de 2012

"Da observação" de Mario Quintana


Não te irrites, per mais que te fizerem...
Estuda, a frio, o coração alheio.
Farás, assim, do mal que eles te querem,
Teu mais amável e sutil recreio...

Mario Quintana (Espelho Mágico, 1951)


De la observación

No te irrites, por mucho que te hicieren...
Estudia, en frío, el corazón ajeno.
Harás, así, del mal que ellos te quieren,
Tu más amable y más sutil recreo...

Mario Quintana (Espelho Mágico, 1951)
(Versión de Pedro Casas Serra)

viernes, 9 de noviembre de 2012

"No silêncio terrível" de Mario Quintana


No silêncio terrível do Cosmos
Há de ficar uma última lâmpada acesa.
Mas tão baça
Tão pobre
Que eu procurarei, às cegas, por entre os papéis revoltos,
Pelo fundo dos armários,
Pelo assoalho, onde estarão fugindo inmundas ratazanas,
O pequeno crucifixo de prata
- O pequenino, o milagroso crucifixo de prata que tu me deste um dia
Preso a uma fita preta.
E por ele os meus lábios convulsos chorarão
Viciosos do divino contato da prata fria...
Da prata clara, silenciosa, divinamente fria - morta!
E então a derradeira luz se apagará de todo...

Mario Quintana (O Aprendiz de Feiticeiro, 1950)


En el silencio terrible 

En el silencio terrible del Cosmos
Quedará una última lámpara encendida.
Pero tan débil
Tan pobre
Que buscaré, a ciegas, entre los papeles revueltos,
En el fondo de los armários,
En el sollado, por donde huirán las ratas inmundas,
El pequeño crucifijo de plata
- El pequeñito, el milagroso crucifijo de plata que tú un día me diste
Prendido de una cinta negra.
Y sobre él mis labios convulsos llorarán
Deseosos del divino contacto de la plata fría...
De la plata clara, silenciosa, divinamente fría - ¡muerta!
Y entonces la postrera luz se apagará del todo...

Mario Quintana (O Aprendiz de Feiticeiro, 1950)
(Versión de Pedro Casas Serra)

miércoles, 7 de noviembre de 2012

¡Catalanes y turbios, los 62 son buenos años!


Aquel hombre había sido muy guapo. Hacía veinte años, cuando él sólo tenía 20 y se acercaba tímido a la playa nudista, lo había visto por primera y única vez en todo su esplendor. Entonces era el centro de atención de muchos y no se atrevió a acercársele. Luego, pasaron muchos años sin que se lo volviera a encontrar. Hoy volvía a verlo, y esta vez solo. Era más mayor pero aún conservaba parte de su arrogancia. Miró a su alrededor y vio hombres de muy diversas edades: desde jóvenes, como había sido él, de belleza incipiente, hasta ancianos que daba pena mirarlos. Pensó para sí: ¡Catalanes y turbio, los 62 son buenos años! Y fue caminando hasta él.

Barcelona, 07-11-2012. (De los periódicos: "El matrimonio gay ya es un derecho con aval constitucional.")

martes, 6 de noviembre de 2012

"Ao longo das janelas mortas" de Mario Quintana


Ao longo das janelas mortas
Meu passo bate as calçadas.
Que estranho bate!... Será
Que a minha perna é de pau?
Ah, que esta vida é automática!
Estou exausto de gravitação dos astros!
Vou dar um tiro neste poema horrível!
Vou apitar chamando os guardas, os anjos, Nosso Senhor, as prostitutas, os mortos!
Venham ver a minha degradação,
A minha sede insaciável de não sei o quê,
As minhas rugas.
Tombai, estrelas de conta,
Lua falsa de papelão,
Manto bordado do céu!
Tombai, cobri com a santa inutilidade vossa
Esta carcaça miserável de sonho...

Mario Quintana (O Aprendiz de Feiticeiro, 1950)


A lo largo de las ventanas muertas

A lo largo de las ventanas muertas
Mis pasos suenan en la calzada.
¡Qué extraño suenan!... ¿Será
que mi pierna es de palo?
¡Ah, qué automática es esta vida!
¡Estoy exhausto de la gravitación de los astros!
¡Voy a pegar un tiro a este horrible poema!
¡Voy a pitar llamando a los guardias, los ángeles, Nuestro Señor, las prostitutas, los muertos!
Vengan a ver mi envilecimiento,
Mi sed insaciable de no sé qué,
Mis arrugas.
¡Caed, estrellas de mentira,
Falsa luna de cartón,
Manto bordado del cielo!
Caed, cubrid con vuestra santa inutilidad
Este armazón miserable de sueño...

Mario Quintana (O Aprendiz de Feiticeiro, 1950)
(Versión de Pedro Casas Serra)

lunes, 5 de noviembre de 2012

"Obsessão do Mar Oceano" de Mario Quintana


Vou andando feliz pelas ruas sem nome...
Que vento bom sopra do Mar Oceano!
Meu amor eu nem sei com se chama,
Nem sei se é muito longe a Mar Oceano...
Mas há vasos cobertos de conchinhas
Sobre as mesas... e moças nas janelas
Com brincos e pulseiras de coral...
Búzios calçando portas... caravelas
Sonhando imóveis sobre velhos pianos...
Nisto,
Na vitrina do bric o teu sorriso, Antínous,
E eu me lembrei do pobre imperador Adriano,
De su'alma perdida e vaga na neblina...
Mas como sopra o vento sobre o Mar Oceano!
Se eu morresse amanhã, só deixaria, só,
Uma caixa de música
Uma bússola
Um mapa figurado
Uns poemas cheios de beleza única
De estarem inconclusos...
Mas como sopra o vento nestas ruas de outono!
E eu nem sei, eu nem sei como te chamas...
Mas nos encontramos sobre o Mar Oceano,
Quando eu também já não tiver mais nome.

Mario Quintana (O Aprendiz de Feiticeiro, 1950)


Obsesión del Océano

Voy andando feliz por las calles sin nombre...
¡Qué buen viento sopla del Océano!
Mi amor no sé como se llama,
Ni sé si está muy lejos del Océano...
Pero hay jarrones cubiertos de conchitas
Sobre las mesas... y mozas en las ventanas
Con pendientes y pulseras de coral...
Caracolas calzando puertas... caravelas
Soñando inmóviles sobre viejos pianos...
En esto,
En el escaparate de la tienda tu sonrisa, Antínoo,
Y me acordé del pobre emperador Adriano,
De su alma perdida y vaga en la neblina...
¡Pero cómo sopla el viento en el Océano!
Si yo muriera mañana, sólo dejaría, sólo,
Una caja de música
Una brújula
Una carta marina
Unos poemas llenos de la única belleza
De estar inacabados...
¡Pero como sopla el viento en estas calles de otoño!
Y yo ni siquiera sé, ni siquiera sé como te llamas...
Pero nos encontraremos en el Océano,
Cuando yo tampoco tenga nombre.

Mario Quintana (O Aprendiz de Feiticeiro, 1950)
(Versión de Pedro Casas Serra